domingo, 16 de agosto de 2015

Breve consejo para un escritor desconocido


Goya

¡Vamos inténtalo! Vamos, no puede ser más difícil de lo que ahora haces. Es como si hicieras lo mismo pero de manera más estúpida, más sencilla, menos ostentosa. Bájale el tono a las palabras, de esa manera no podrán entenderte. Tienes que bajarle el tono, acomodarte al tono de los demás, así sientas que estas faltándole a alguna ley sagrada de tu literatura que nadie lee. Que nadie lee porque no la entiende, porque está en un nivel que ni tú, muchas veces entiendes. Porque permites que las palabras salgan como un torrente sin control y no tienes filtro. Escupes y escupes palabras, y luego te preguntas para qué. ¿Cuál es el propósito de tanta palabrería? ¿Acaso quieres ser tomado como alguien culto? No, no eres culto. Eres como el resto. ¿Quieres ser reconocido? Entonces porque tienes como santo de devoción a Salinger. Nada te importa, quieres salir del atolladero, pero quieres salir ileso, sin que la gente te señale y te digas que te has vendido. Pero sabes que para salir a flote, debes venderte o sino no tendrás posibilidad alguna. Sé un escritor de tu tiempo, y para eso debes bajarte del ideal de ser un escritor que ademas se jacta de ser un excelente (eso a nadie le interesa), un escritor laureado por catedráticos que ya están a un pie en la tumba. No eres ningún profeta de una nueva prosa, eres un acartonado, un retorico, un don nadie con ínfulas, un payaso que aprendió un par de palabras de más del diccionario y ahora quiere exhibirla a los demás compañeros de tragedia. Date por vencido no tienes más alternativa que rendirte a las exigencias de la época. No busques lectores que no existen, lectores como los que crees que leyeron a los autores que tú tanto admiras, en esos tiempos, quizás eran más iletrados, más analfabetas que ahora, eso no importa. El caso es que ahora escribir es un asunto de ventas, no un asunto de estilos elevados, de textos encumbrados que harán cambiar la visión del mundo. No, la gente lee para entretenerse, para escapar, para intentar soñar con algo mejor o peor. Pero si les pones trabas con el lenguaje te dejarán a un lado, te mandaran a la mierda y cogerán al autor que sigue tras de ti en la fila. Así que bájale el tono a tu tono y asume que debes darles a todos lo que quieren. Los escritores modernos se hacen escritores solo cuando los publican y a ti, nadie publicará si no te aplomas un poco y bajas la cabeza como un buen perro y admites que te han puesto la cadena y el bozal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario