jueves, 28 de agosto de 2014

EL FARO NECIO

W. Turner

(A mis tristes amigos)

Estaré siempre en contra de la marea, contemplando a los navíos siendo devorados por el huracán del tedio y las aguas del inconformismo.

Navego a la deriva sin esperanzas de llegar a tierra firme, ese lugar donde los soñadores se hacen durmientes, ausentes remeros que se ahogan en la sal de la arena, dorados bajo el sol en las playas del aburrimiento.

He visto morir a viejos marineros en aquel conformismo, seducidos por la monstruosa Escila de las ilusiones, por aquellas sirenas de cabezas doradas y fétida cola. Consumidos por una absurda ambición, con sus rostros demacrados y sus cráneos vacíos, engullidos por el remolino que conduce al olvido de aquel mar sin memoria que es toda la pobre historia del hombre.

He escuchado los ruegos moribundos, los reproches de todos los marinos que han perdido la fe en el océano y rezan por volver cerca de las tumbas de sus antepasados y olvidarse de la infinidad que promete el navegar sin rumbo. Temerosos de lo desconocidos, ingratos ante la maravilla de lo incierto, merecen volver a sus apocadas vidas muertas, para zanjar junto con los bueyes las líneas de un cultivo infértil, de un fruto marchito.

El eco de las maldiciones, es el rumor que enaltece mi fuerza, es el susurro de su inevitable y suplicante olvido.

He de ser ese faro necio que ilumine de sombras y corrompa los Nortes... 

domingo, 24 de agosto de 2014

Pasaje lúbrico para una novela inexistente


-Deja de tocarme la pija cuando estoy filosofando…-
-¿pero si la tienes tiesa… qué más hago?-
- déjala quieta, que mi pija esta filosofando… no ves que con la pija tiesa las lucubraciones navegan con más fuerza por todo el torrente sanguíneo, desde el glande hasta  mi otra cabeza. Las mejores ideas literarias me vienen con los huevos llenos. Y si por indelicadeza y majadería tuya, me drenas la leche, te llevas la savia que posiblemente empamparía en dos cuartillas de un verso…. No ves acaso, que el deseo es el motor que hace girar toda esta nave, este loco universo de posibilidades fallidas, de coitus interruptus, de pelotas azules y princesas rosas, de paraísos de heno, de… de… déjame la pija quieta, que me vuelves desmemoriado, que me descentro de mi meta antiorgásmica que busca irremediablemente el orgasmo literario. Preferiría en este momento que fueses como esas venos sin brazos, hermosa efigie que solo puedo contemplar, que no me puede tocar, descabezada y muda, que no puede hablarme pero que me dice tantas cosas, con los pechos al aire para llenarme de un heroico instinto lúbrico, de una calamitosa pasión que solo puede saciarse en la batalla de la sangre y de la carne… Quédate quieta, date la vuelta, quiero morder tus nalgas y emular al primer hombre que mordía en Eva ese fruto pecaminoso que procura la sabiduría y la desgracia de toda la humanidad…

-Realmente sabes cómo desplomar la calentura de una chica… siempre he creído que los poetas saben cómo usar la lengua pero veo que en tu caso, la lengua te sirve menos que los dientes… sh.. shh.. Toma pues mi culo y comételo en silencio, y quizás así podemos terminar la fiesta en paz…

sábado, 23 de agosto de 2014

Ejercicio desastroso bajo la lluvia de agosto

Arte por Richard Müller

Gratificante y devastadoramente podría a su vez entregarme a relatar los diarios paupérrimos e inexorables quizá, de mis más recientes experiencias. Pero el terror que circunda en cada acto pretérito me nubla y entumece cualquier intento de revolución en mi organismo, en cada uno de los pensamientos más elaborados y por ende más infecundos que he gestado en la cuna de mis derrotas, me imposibilita... Estoy pálido y ojeroso, pero nadie puede notarlo, todos simulan verme igual que siempre, este tipejo jovial, que siempre tiene una sonrisa para todos, aquel que en sus bolsillos mentales siempre guarda chascarrillos para vomitar como ramilletes infinitos de flores azules, en la saudade silenciosa que sacude a todos los autómatas de esta ciudad enfundada por las auroras mortecinas y los sueños suicidas del os mosquitos. Es probable que el calor haya provocado destrozos irreparables en mi melancolía, es probable que el infierno que se cierne sobre las cabezas este devorando inmisericorde cada esperanza cultivada en el viento trágico de una mentira. Duermo pocas horas, pero me paso gran parte del día en la cama, mirando para el techo, no logro concentrarme en lecturas que podrían en un ayer liberarme de esta pasma, de este amortiguado aniquilamiento… creo que es gracias a la lluvia, que he levantado el culo del camastro y me he sentado a escribir. Esa lluvia repentina y fugaz, ha permitido que por lo menos me cifre aquí y ahora frente a una pantalla en blanco que no me dice nada pero a la cual quisiera confesarle todos los pecados que jamás he cometido. El absurdo y la quietud son el signo que se dibuja hora tras hora sobre las tablas carcomidas del techo. La monótona queja parasitaria, retumba como un eco ancestral de orugas que me parieron en sus sueños mucho antes del tiempo, pero no habito en una crisálida, antes lo soñé, pero los sueños son falacias semejantes a la vigilia, no soy más que la envoltura de algo que yace en mi, algo muerto, pútrido y gris, algo que no tiene nombre pero que grita desde su tumba por que necesita ser nombrado para morirse en paz. Quisiera detenerme y contemplar el vacío para que…

lunes, 18 de agosto de 2014

Olvido

Ojos pétreos que perduran en el limbo
Limbo insomne de silencio y viento
Viento del recuerdo tácito e in vita
In vita crisálida de horas y de días
Días do agonizan cantos, albas,  ojos
Ojos pétreos que perduran en el limbo…