martes, 1 de abril de 2014

Micro-relatos

UN  SUEÑO


En medio de un sueño, Hilario soñó que escribía el siguiente epígrafe: Al comienzo solo existía la palabra "Hilo", con el tiempo llegaron otras palabras... Al despertar, en medio de la noche corrió a escribir aquello que había soñado pero las palabras del sueño se habían esfumado. Recordó tristemente, frente a la hoja en blanco mientras sostenía la pluma que él no sabía escribir.

EL CANGREJO

Cayó de repente y sintió que el punzante dolor hecho por las tenazas se incrementaba en su pecho. No tenía fuerzas para gritar, el océano se hallaba demasiado lejos para ser escuchado por algún pescador que aun estuviera por ahí antes de caer la tarde. El viento cálido envolvió su cuerpo que reposaba en la arena mientras la sombra alada de aquel informe crustáceo se alejaba como un sueño, en el horizonte moribundo, reduciendo los pormenores de su extraña muerte al absurdo o al ligerísimo abuso del alcohol en la playa.



ABURRIMIENTO

No tuvo ningún motivo para asesinarle, ese era precisamente su mejor cuartada. ¿Quien le culparía de asesinar a un desconocido? ¿Quién podría sospechar acaso que le había asesinado por aburrimiento? Bueno, eso pensó luego de ver el cuerpo mutilado por su propia mano y separado en cuidadosas bolsas cerca del canasto de la basura ¿Quién iba a tomarse este laborioso acto para deshacerse de un perfecto desconocido? Nadie, incluso ni el mismo sospecharía de aquel crimen cometido con tan cuidadosa meticulosidad fuera producto de un presunto desgano, de mero aburrimiento.