jueves, 13 de noviembre de 2014

Pa' Jonfre (de Guillermo Hernández)

Jonfre no era sano
Pero tampoco un tirano
Era mi parcero y punto
Y de amistades nadie es justo.

Nadie preguntó, ni yo
Porque lo dejaron vuelto mierda
Ni su cucha lo distinguió
Cuando se lo dejaron en la puerta.

Aquí bajan a granel sin preguntar a quien
Aquí nadie vale un culo, ni los duros.
Aquí nadie tiene el cielo ni el infierno, comprados.

Aquí todos viven azarados por el azar de plomo
Aquí la vida vale mierda lo que vale un cacho de bazuco.
Aquí, sin más, chupa hasta el güevón más santo.

Milena (de Guillermo Hernández)

Me duele una muela
De pensar en Milena
¡Que hembrita más buena!

Por aquí en el barrio
Tiene al parche embobao.
¡Que chimbita más liendra!

Esa es una casquillera,
Que le tira ojitos al Negro y al Ñato
¡Que piroba más necia!

Pero solo es por desparche
Por ese gustico de sangre,
Pa’ que se voleen cuchillo
Por su culito y por circo.

Yo por eso me hago el bobo
Y miro pa’ otro lado
Cuando pasa esa pelada,
Pa’ que no me dé la pendejada,
De emprender a navaja
A un parcero por esa puta raja. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Pa' disimular (de GUILLERMO HERNÁNDEZ )

¡A mí no me vengan con mierdas!
Que yo no soy poeta.

Y si me fumo los versos es un cuento
Pa’ disimular el humo,
Ese humo que aturde
Esta cabeza de cusca que soy,
De desocupado, de rata…
De lo que les de la puta gana.

Y así, y todo, sin oficio ni rumbo,
Carburo en las noches
Vomitando güevonadas cursis
Que les gustan a las viejas;
A esas que se las tiran de sanas,
A esas solapadas, que piden un verso
Pero piensan en verga,
A esas que uno les dice que uno versea
Y mojan el cuco -¡sabrá el putas porque!-

Y así me pasó la noche,
Entre bocanadas y amures,
Con la palabra y los labios quemados;
Con los ojos rojos, 
Esperando a que amanezca,

Y me tumben los sueños.


miércoles, 8 de octubre de 2014

CONTRARIEDAD GÁSTRICA



Llevaba prisa y por poco pierde el autobús. Acometió una breve carrera para darle alcance el vehículo, subió un tanto agitado, pero para su alivio encontró al final del coche un puesto con ventana, apenas necesario para poder refrescarse durante todo el trayecto hasta la oficina. Poco a poco el autobús fue llenándose de pasajeros, y a su lado se vino a sentar una señora ya entrada en  carnes y en años, que bruscamente se acomodó despertándolo de un entresueño al cual se entregaba por ese entonces. Se espabiló un poco para ver si en el trascurso de su breve siesta alguna bella dama se había subido al autobús. Oteó por todos los puestos que le permitía el panorama, pero no encontró en donde reposar alguna fantasía lubrica matutina. Así que volvió a apoyar la cabeza en el bisel de la ventana, para echarse otro sueñito. Pero el traqueteo y los brincos del autobús no sirvieron mucho de arrullo y por el contrario parecieron propiciarle una mala mezcla estomacal. Pero no había porque preocuparse, faltaba poco para llegar a su parada y el autobús parecía llevar más prisa que él. Cerró por un instante los ojos intentando pensar en otra cosa pero la suerte y la modorra le jugaron una mala pasada, cayo presa del sueño, con el infortunio de haber dormido más de la cuenta, pues al entreabrir los ojos notó que se había pasado de su parada. Instintivamente se puso de pie y estiró la mano hasta el timbre, su estómago dio un agudo retortijón, respetuosamente pidió permiso para bajarse a la gruesa señora pero aquella mujer ni se inmutó, así que con cautela intentó pasar como pudo, pero justo cuando estaba a punto de franquearle, el autobús frenó de súbito haciendo que su vientre se apretara contra la barra de la silla del frente, haciendo que su esfínter se revelara ante todo pudor, y producto del impacto sus nalgas se afincaron por un instante en el rostro de la gorda, en el momento que el venenoso gas se dio a la fuga. Todo pasó en fracciones de segundos, no tuvo tiempo siquiera de ver el rostro sorprendido y ofuscado de la vieja vaca. De un solo salto logró escapar del autobús y emprender la huida. 

jueves, 28 de agosto de 2014

EL FARO NECIO

W. Turner

(A mis tristes amigos)

Estaré siempre en contra de la marea, contemplando a los navíos siendo devorados por el huracán del tedio y las aguas del inconformismo.

Navego a la deriva sin esperanzas de llegar a tierra firme, ese lugar donde los soñadores se hacen durmientes, ausentes remeros que se ahogan en la sal de la arena, dorados bajo el sol en las playas del aburrimiento.

He visto morir a viejos marineros en aquel conformismo, seducidos por la monstruosa Escila de las ilusiones, por aquellas sirenas de cabezas doradas y fétida cola. Consumidos por una absurda ambición, con sus rostros demacrados y sus cráneos vacíos, engullidos por el remolino que conduce al olvido de aquel mar sin memoria que es toda la pobre historia del hombre.

He escuchado los ruegos moribundos, los reproches de todos los marinos que han perdido la fe en el océano y rezan por volver cerca de las tumbas de sus antepasados y olvidarse de la infinidad que promete el navegar sin rumbo. Temerosos de lo desconocidos, ingratos ante la maravilla de lo incierto, merecen volver a sus apocadas vidas muertas, para zanjar junto con los bueyes las líneas de un cultivo infértil, de un fruto marchito.

El eco de las maldiciones, es el rumor que enaltece mi fuerza, es el susurro de su inevitable y suplicante olvido.

He de ser ese faro necio que ilumine de sombras y corrompa los Nortes... 

domingo, 24 de agosto de 2014

Pasaje lúbrico para una novela inexistente


-Deja de tocarme la pija cuando estoy filosofando…-
-¿pero si la tienes tiesa… qué más hago?-
- déjala quieta, que mi pija esta filosofando… no ves que con la pija tiesa las lucubraciones navegan con más fuerza por todo el torrente sanguíneo, desde el glande hasta  mi otra cabeza. Las mejores ideas literarias me vienen con los huevos llenos. Y si por indelicadeza y majadería tuya, me drenas la leche, te llevas la savia que posiblemente empamparía en dos cuartillas de un verso…. No ves acaso, que el deseo es el motor que hace girar toda esta nave, este loco universo de posibilidades fallidas, de coitus interruptus, de pelotas azules y princesas rosas, de paraísos de heno, de… de… déjame la pija quieta, que me vuelves desmemoriado, que me descentro de mi meta antiorgásmica que busca irremediablemente el orgasmo literario. Preferiría en este momento que fueses como esas venos sin brazos, hermosa efigie que solo puedo contemplar, que no me puede tocar, descabezada y muda, que no puede hablarme pero que me dice tantas cosas, con los pechos al aire para llenarme de un heroico instinto lúbrico, de una calamitosa pasión que solo puede saciarse en la batalla de la sangre y de la carne… Quédate quieta, date la vuelta, quiero morder tus nalgas y emular al primer hombre que mordía en Eva ese fruto pecaminoso que procura la sabiduría y la desgracia de toda la humanidad…

-Realmente sabes cómo desplomar la calentura de una chica… siempre he creído que los poetas saben cómo usar la lengua pero veo que en tu caso, la lengua te sirve menos que los dientes… sh.. shh.. Toma pues mi culo y comételo en silencio, y quizás así podemos terminar la fiesta en paz…

sábado, 23 de agosto de 2014

Ejercicio desastroso bajo la lluvia de agosto

Arte por Richard Müller

Gratificante y devastadoramente podría a su vez entregarme a relatar los diarios paupérrimos e inexorables quizá, de mis más recientes experiencias. Pero el terror que circunda en cada acto pretérito me nubla y entumece cualquier intento de revolución en mi organismo, en cada uno de los pensamientos más elaborados y por ende más infecundos que he gestado en la cuna de mis derrotas, me imposibilita... Estoy pálido y ojeroso, pero nadie puede notarlo, todos simulan verme igual que siempre, este tipejo jovial, que siempre tiene una sonrisa para todos, aquel que en sus bolsillos mentales siempre guarda chascarrillos para vomitar como ramilletes infinitos de flores azules, en la saudade silenciosa que sacude a todos los autómatas de esta ciudad enfundada por las auroras mortecinas y los sueños suicidas del os mosquitos. Es probable que el calor haya provocado destrozos irreparables en mi melancolía, es probable que el infierno que se cierne sobre las cabezas este devorando inmisericorde cada esperanza cultivada en el viento trágico de una mentira. Duermo pocas horas, pero me paso gran parte del día en la cama, mirando para el techo, no logro concentrarme en lecturas que podrían en un ayer liberarme de esta pasma, de este amortiguado aniquilamiento… creo que es gracias a la lluvia, que he levantado el culo del camastro y me he sentado a escribir. Esa lluvia repentina y fugaz, ha permitido que por lo menos me cifre aquí y ahora frente a una pantalla en blanco que no me dice nada pero a la cual quisiera confesarle todos los pecados que jamás he cometido. El absurdo y la quietud son el signo que se dibuja hora tras hora sobre las tablas carcomidas del techo. La monótona queja parasitaria, retumba como un eco ancestral de orugas que me parieron en sus sueños mucho antes del tiempo, pero no habito en una crisálida, antes lo soñé, pero los sueños son falacias semejantes a la vigilia, no soy más que la envoltura de algo que yace en mi, algo muerto, pútrido y gris, algo que no tiene nombre pero que grita desde su tumba por que necesita ser nombrado para morirse en paz. Quisiera detenerme y contemplar el vacío para que…

lunes, 18 de agosto de 2014

Olvido

Ojos pétreos que perduran en el limbo
Limbo insomne de silencio y viento
Viento del recuerdo tácito e in vita
In vita crisálida de horas y de días
Días do agonizan cantos, albas,  ojos
Ojos pétreos que perduran en el limbo…

jueves, 29 de mayo de 2014

Manifiesto Heptagonal del primer Oscurecido por el conocimiento

Nuevo paraíso de la desesperación (para aquel que se pierde en una torre)

La mano muerta, el dolor punzante, la muerte en el costado. ni una sola frase que me salve del despeñadero. Sugestión auto-onanista, la perfección en la desesperación, una nueva honestidad…. Tres cuatro sin el secreto de la cruz dorada de los que me p… prterrtqsardte54wq de jara dno mawe mal e ese testo un caos de la palabra en la lógica del onírico velero de los

     que prarpapraprapraprpaprpapa meis ne no creas de cierto porque la voz no se cayará nunca… una promesa de los muertos. Abandonado por todos los santos que aúllan en las fosas comunes de mis       recuerdos. Siempre busca para corrección de un estilista de las letras, publicara a una puta puta puta es la que nos espera con la concha virulenta… los genios han r    ecibido lo que se merecen el balazo del olvido y los chupavergas tienen el cielo en la tierra, creo que algo está por gestarse en el útero de mi encéfalo

Pero es un bicho que escribe en letra de primigenio genio, los locos no son los que llenan las jaulas de los pája   ros loros, la memoria la tienen las putitas de labias rojos que hacen muak muak y te muerde cuando respiras su rancio veneno de mujer…. Sabemos lo que nos puede omitir, sigo hurgando en el pergamino de la memoria que no se configura, escribo automático matemático sintáctico y intactico mortífero, pero peor pero pero peor peorpeor             que decimos espero un día que llueve y me empaño de sudor bajo una fumada de pulcritud, a la fuerza soy un santo casto como lo una ánfora sin las cenizas de Pitágoras, ajedrez y geometría sagrada escena de erebo en una piscina con una actriz pasada de heroína, dos Martini… el mar no me llaman, el suelo sí, pero sigo sigo sgio sgio sgios gisooooo                                                            

sediento el demonio de la incom
petecia se ha apoderado de mi temor al analfabetismo crea tivo… ni los garabatos de perros mordiendo a
negros maricones que
se creen dibujantes sirven para limpiarme el culo en una pecera llena de cangrejos postmodernos a lo Derrida,… per ome vale una mierda…
aun tengo la soga al cuello de una buena literatura
Pero siento que
Que me burlo de todos los puristas
Pero sigo
Si sisigo
Y nadie puede entender porque persisto
Porque seguir es persistir
Aun que mala ortografía
 Y omitiendo que no puedo entender ni Trilce ni Duino

Mi métrica esta la verga de 1.40.10.5.1.40 y en la concha de shiva.Desesperado por la palabra que no se me escape de los dedosPorque son los dedos lo que yerran

+no mi cabeza que hace puñeteros años esta vuelta una mierda a causa de pensar en una puta doncella que me sople
los huevos y saque polvo de estrellas…. Sigo en la fantasía de los mentirosos,

una primitiva alegría
que saque melodías melancólicas
 de mi pene flácido, que no bebe
 agüita como los renacuajos o los peces de buda.
8 pulgadas de genitalidad literaria y gdrgaerhsfyhsroprofesdionalmentesabemosquetodoslosbastardosopinaransegunlosintereses de la sagrada oligarquía nobleza de todos los reinos octagonicos……. Errrorr error
Solo los verdaderos sectarios se la secta conocida por el desconocimiento del a esfera que vomita el sagrado numero siete
7 777
77
777 777 7 77 7 777777 77 7777777 7 7 77 7????’’?’?’’’’ ‘’’’’’?’’?’?77’’’’’’0008’0088i7u56464tsrg55rt55555555445??????’’’^^^^^^````^``^^```0``^^0`0(¨¨*+´´*+¨¨¨¨´****************++¡¡¡’’0’9’0P?=9’9oiio=/8978(i6uityujtyJhfolio
Flotowerrtwet54
Folio
Folio #7
Siete…. Pero yo solo soy la virgen del sacrificio que judas no quiere desvirgar el día de todos los muertos papagayos con sus para rayos, porque nadie quiere untarse las manos de parangones inextricables porque nadie quiere entender la veracidad que existe en los heptágonos que el prisma sin cuadrante proyecta en la Madonna de la capilla del Giotto.


miércoles, 28 de mayo de 2014

Ejercicio para matar el tedio

Cascábase el poste mientras una anciana cruzaba la calle. Desde su ventana atisbaba toda la periferia de una insípida ciudad al atardecer, el tráfico momificado entre bocinas y rugidos de motor, su pija enardecida ante la sinfonía suprema de las seis de la tarde, la grandilocuente orquesta patética de la metrópoli al borde del suicidio. Un pajarito le miraba colgado sobre los cables de luz ¿Cómo diablos se halaran el pito los pobres pájaros?- pensó fugazmente y siguió deleitándose con el lento andar de la anciana que aun no acababa de cruzar la calle. El tiempo en la vejez se hace de piedra, cada acontecimiento es tan vivido, tan ceremoniosamente aburrido y recordado, que todos los instantes se confunden, se emplastan y solidifican como un mojón al sol, en la repetición infinita de cruzar una calle, de joder todos los infectos días a la misma tipa que se va arrugando contigo como una costal de huevos podridos, se cristaliza instante en todos los instantes, al sentarse en la taza del retrete a leer la prensa todas las mañanas para echarse una cagada que es la misma plasta de mierda que intenta cruzar una calle por toda la eternidad, la memoria se dilapida porque sino la insoportable monotonía acabaría con la vida de una persona como si un camión pasara sobre el pedazo de sorete que se cuece al sol… Recordar que todo la puta vida es concéntrica, que es una espiral que avanza hacia el mismo punto, un agujero de gusano que se vuelve serpiente que se muerde la cola para volverse a vomitar cada mañana, esa es la vida, ahí se va la vida, en un puñetero meneo con las parcas, en contemplar una calle habitada por el tedio, donde una puta vieja siempre estará allí tratando de cruzar la calle y el orgasmo de pasar a lo otro lado jamás llega. Detenerse el jaleo para escribir un correo a la familia de un amigo que falleció hace tres días y del cual no se siente la más mínima pena, del cual solo se tienen vagos recuerdos, un bolígrafo que ya no tiene tinta que le obsequio hace un par de navidades. La mano floja sigue acariciando la pija, la otra teclea la carta hipócrita para una partida de orates chillones que en verano estarán en la playa a la salud del miserable muerto. Vuelve a su sitio, la vieja a cruzado la calle y está mirando hacia la ventana, la picha en la mano, ambos parpadean, la vieja vuelve a cruzar la calle mirando hacia el horizonte. Estalla vida contra la ventana. 

domingo, 18 de mayo de 2014

El último vuelo del ángel


                                                                                                                             
Yves Klein
Subió a la cornisa de la ventana, el viento arremetía con fuerza, sintió un poco de vértigo por la altura, debió ser a causa de aquella reciente pesadilla que le despertó de súbito, sin embargo con valeroso arrojo se precipitó a saltar al vacío. En ese terrible instante descubrió, que no había sido un simple sueño lo que había interrumpido su duermevela, aquello era una visión profética, una epifanía que el sonambulismo creyó una vulgar quimera… y así, esa madrugada, sin entender lo que pasaba, se percató de su destino, mientras sus legañosos ojos buscaban en la oscuridad del firmamento la vaga luz del amanecer. Aquel pobre hombre o ángel había olvidado el complejo arte de volar.

sábado, 3 de mayo de 2014

LA CONFESIÓN DE UN SOFISTA

Se me tañe de embustero
Porque fui siempre sincero
Porque me oculto en el prisma
De una verdad que es sofisma.
Porque descreo de lo que creo,
Porque creo en lo que descreo.

Cansado del eco de los necios
De los humores y logos recios,
De la palabra marchita,
De la forma bonita,
De la sonrisa del tigre, del zarpazo humano
Porque en todo hombre hay de bestia y tirano.

Y es la palabra mi daga y mi escudo
El lazo que en mi cuello hace nudo,
La puerta de salida y encierro
Las alas de plumas y de hierro.

Soy el hijo de la sospecha
Que merodea y asecha
Desde el titán hasta la hormiga
En esté instante que hostiga.

Sin credos más que mi credo,
Soy el remedo de un remedo,
Soy el reflejo fatuo sin espejo,
Que acercándose, me alejo.

martes, 1 de abril de 2014

Micro-relatos

UN  SUEÑO


En medio de un sueño, Hilario soñó que escribía el siguiente epígrafe: Al comienzo solo existía la palabra "Hilo", con el tiempo llegaron otras palabras... Al despertar, en medio de la noche corrió a escribir aquello que había soñado pero las palabras del sueño se habían esfumado. Recordó tristemente, frente a la hoja en blanco mientras sostenía la pluma que él no sabía escribir.

EL CANGREJO

Cayó de repente y sintió que el punzante dolor hecho por las tenazas se incrementaba en su pecho. No tenía fuerzas para gritar, el océano se hallaba demasiado lejos para ser escuchado por algún pescador que aun estuviera por ahí antes de caer la tarde. El viento cálido envolvió su cuerpo que reposaba en la arena mientras la sombra alada de aquel informe crustáceo se alejaba como un sueño, en el horizonte moribundo, reduciendo los pormenores de su extraña muerte al absurdo o al ligerísimo abuso del alcohol en la playa.



ABURRIMIENTO

No tuvo ningún motivo para asesinarle, ese era precisamente su mejor cuartada. ¿Quien le culparía de asesinar a un desconocido? ¿Quién podría sospechar acaso que le había asesinado por aburrimiento? Bueno, eso pensó luego de ver el cuerpo mutilado por su propia mano y separado en cuidadosas bolsas cerca del canasto de la basura ¿Quién iba a tomarse este laborioso acto para deshacerse de un perfecto desconocido? Nadie, incluso ni el mismo sospecharía de aquel crimen cometido con tan cuidadosa meticulosidad fuera producto de un presunto desgano, de mero aburrimiento. 

lunes, 24 de marzo de 2014

CUENTAGOTAS


Repiqueteaban los recuerdos, uno a uno en el pozo de su memoria, que ahora era un inconmensurable océano de imágenes furtivas, de emociones insostenibles… cada recuerdo asemejaba el golpe implacable del tiempo que se asestaba sobre su cráneo, un tictac que retumbaba por los aquellos rincones austeros de su mente… -Los recuerdos me matan…- dijo para sí, mientras otra gotera descendía del pétreo techo y entorpecía con su caída aquella profunda reflexión que inútilmente quiso sostener. No podía atrapar una sola idea, todas se diluían en aquel gorgoteo irregular, o por lo menos no alcanzaba a concretar el cierre de alguna, antes que otra pizca de agua afilada y fría, cayera implacablemente sobre su coronilla perfectamente rasurada para cumplir a buen término el suplicio por el cual se le había confinado en ese oscuro y húmedo recinto. El lapsus entre uno y otro martilleo era infinitamente breve, cada gotera fue entonces convirtiéndose en su única preocupación, cada una de ellas era una aseveración  de que aun estaba con vida, cada grano de rocío se hizo para él, un horrendo y sádico universo fragmentado por el espacio temporal fraguado entre una y otra. El tiempo se hizo agua en ese nuevo mundo de agonía, donde lo único que restaba para aquel desdichado era esperar diletante la caída de cada una de ellas hasta el fin de los tiempos…
Las goteras se hicieron agujas que poco a poco fueron flanqueando su mollera, permitiendo que la furiosa marejada de recuerdos se desbordara, mientras el condenado ahogaba sus gritos demenciales, implorando clemencia en el flemático mar de la locura. 










sábado, 8 de marzo de 2014

A los nuevos poetas

Harto ya de los nuevos poetas
Con su cursilería nefasta,
Con su abrojo al olvido y la herencia,
Con su afán presuroso a dulces frases vacías,
A los sentimientos superfluos, y a esquinar los versos
De profundo follaje e inexplorado lirismo.
No es la verborrea lo que les hace listos,
No es el diccionario enciclopédico de naderías,
Ni las pasiones vulgares, 
Ni un gato negro o un perro azul,
No es el lenguaje mismo, ni el corazón que ni entienden
Por la algarabía de su hedonismo.
Es mirar con miedo y placer al abismo,
Es sentir vértigo de lo imposible,
Es naufragar en las palabras nunca escritas,
Nunca dichas,
Es mentir con la más honesta de las voces,
Es reírse del futuro y el presente turbio,
Es salvaguardar con asco el pasado 
Como la cruda marmoleta de un oráculo
Es redimir a los muertos, cansados de ser muertos
Es de asumir la premisa que antes de hacer poesía
Se ha de ser poeta.

Gacho y avergonzado estoy,
Siendo poetastro de este siglo,
Y mi alma diera ahora

Por un solo verso digno.

viernes, 10 de enero de 2014

Homenaje a dos viajeros



..Es difícil explicar ciertas cosas...
No fui tan buen lector como espere serlo. No fui como ellos. A mí más bien me involucro más las nuevas tecnologías. Soy tal vez un hijo de la corriente televisiva.
Más ellos existieron en un mundo convulsionado donde el aire de guerras se respiraba a diario pero corrieron con la fortuna o tal vez la terrible desgracia de haber nacido como yo, en un pueblo infestado de un falsario puritanismo. Fueron pues a causa de no ser guerreros, un par de profetas agudos y paganos para su tiempo (respectivamente). Entre la sociedad mojigata y embustera fueron tildados de “vulgares”, de “locos”.  Mas allí en ese pueblo canalla con el contraste de estos dos viajeros, encuentro entre toda esa disonante remembranza, algo bello, casi podría decir nostálgico. A pesar de que la insolencia Colombiana, los tachara de INFAMES, existía en este hecho también un sentimiento de profundo temor innegable hacia sus escritos “vulgares”. Aquellas vidas de estos dos repudiados aterraban a la gleba. Eran ejemplo de vida.
Siendo así, mas allá de todos los hechos y las pasadas circunstancias, la obra literaria de estos dos difuntos ha traspasado tiempos y fronteras. Las marginaciones a estos han volcado a una interesada admiración y un prostituido orgullo, de que estos dos “grandes hombres”, eran colombianos a su vez. He aquí la paradoja de los tiempos, aquellos literatos basura y bohemios de mierda sienten posar las bases de sus mancillaciones en las obras de estos “grandes difuntos”.
Pero de nada han servido nuevas impresiones en acaudaladas editoriales, para nada han servido que en algunas escuelas se menciones sus libros y sus nombres; aquel ideal que intentaron con empeño impregnar en sus escritos a sido tergiversado o lanzado al olvido por alguna nueva telenovela de horario estelar.
Ellos hablaron del desnudarse. De ese desprendimiento, al cual el latinoamericano no puede entregarse, por su maldita condición de esclavo. Ellos hablaron de la intimidad de intimarse, pero hoy es todo globalizacion. Vivimos en la obtusa apariencia, entre artificios y vanidades donde lo íntimo solo puede ser ligado con una prenda. Nos rendimos en pos de las “bonituras”, como uno de ellos decía, refiriéndose a los accesorios superfluos que tanto nos axfifician en la cotidianidad de este existir. Desde que nací, son pocos los ojos enardecidos y orgullosos de intimidad, que he visto en mí transcurrir. Y si mal no recuerdo esos ojos eran en mayoría ojos extranjeros, ojos que miraban a Colombia desde afuera. Ese sigue siendo un país de desvergonzados con vergüenza, de putas hijas de putas. Allí, pareciera que el tiempo solo transcurre para atiborrar la tierra de tumbas y osamentas. Solo existe el odio y la envidia enferma porque somos avaros proxenetas.
Mas así, quisiera en mi deseo ilusorio, respirar el aire que respiraron esos dos hombres, quisiera  sentir el odio de sus semejantes, esa terrible admiración que guardaba para ellos. Solo quisiera respira la leve esencia de un romanticismo perdido por una coca-cola y unos preciosos senos de silicona. La poesía aquí sabe a sprite “porque solo se obedece a tu sed” y la “imagen (poética) es nada”.
Las artes tienen marca registrada y hasta fecha de vencimiento y están enlatadas como imágenes de Andy Warhol. Las artes son pues, para bastardos bohemios de un nuevo siglo, que ha falta de no haber sido hippies en los sesenta, son artistas conceptuales de un nuevo milenio. Ahora en su aparente belleza, el arte esconde cochinos artificios, peores que cualquier oscurantismo, ahora el arte es manzana podrida.
He aquí porque abandone el arte. No era yo lo suficientemente “bohemio” para sentirme mas puta que el resto del latinoamericano promedio. Me fastidiaba un chulo de nike cocido en la frente.
Quizás preferí ser un old fashioned, quizás solo sea otro pobre romántico atrapado en esta representación de omega. Por que aun sueño con soñar y temo al despertar. Porque amo la vida al igual que la desprecio. En este instante de efervescente idealismo invoco entre las sombras desde este cuarto aquel discurso a la dificultad de un señor Estanislao, en el cual no existen verdades absolutas, donde el conocimiento es más imperioso que el laberinto dedalico. Donde no se perciben etiquetas, ni consumismo solo lucha inalcanzable. Donde todo es incierto.


Pero vuelvo de nuevo al suelo, el almacén de cadena me ha tumbado de un solo tiro, vivo en un artificio, donde hace mucho tiempo los restos de dos grandes hombres solo son polvo. Vuelvo cabizbajo a mi código de barras, a mi numero serial, es 2003, pero me repito que es 1984. Imploro inútilmente, en este inclemente, al mágico doctor Fausto, personaje eterno que burlo todas las trampas de los sinos. “Ven querido Fausto tráenos la magia que nos fue robada”.

jueves, 9 de enero de 2014

EL MITO DEL FUEGO

Postrado el hombre en su barbarie, haciendo culto a su venerado fuego. En sus ojos de bestia divinizada por los ancestrales tiempos, aun persiste ese brillo atronador. Entrega a su ídolo todas sus ofrendas. En él coloca todas sus esperanzas y vulgares fantasías. Permanece pálido y cálido, esperando  sonrojar sus mejillas. Contempla con suma admiración los movimientos libres de su sabio dios. ¡Que grato amor y dulce calor produce a su insignificada figura!  Ahora se pone de rodillas para cantar, tiene deseos de bailar alrededor de su soberbia. Quiere agradar a su señor. Quiere ser el mejor bufón, para no sentirse de nuevo desamparado en el mundo de las sombras. He aquí cuando el preciado fuego se mofa de tal insolencia y con indulgente movimiento arrebata de su faz la desfachatada comedia. Se destruye el rito y las perversas intensiones del hombre la diñan.
El hombre grita desconsolado. Tiene miedo. Se siente derrotado, vacío, su dios lo ha abandonado. Ahora el justo viento solo ríe del maltrecho mamarracho de barro y de sus esperanzas entorpecidas. Llora y grita sin alivio, el hombre desnudo muriendo de frío y miedo. Las sombras se apoderan de todo a su vista, no puede siquiera reconocer sus propios ojos frente al reflejo. Por más lamentos inconsolables que se profieran, el hombre no recibe ninguna respuesta. Se halla en cenizas su señor y su sueño.
En ese terrible instante de bajeza, el querido viento siente misericordia y susurra cariñosamente al oído del hombre una última canción. El canto renovador, devuelve al hombre ese brillo en los ojos, ese que destruye supremos alabastros con una simple mirada.
Se encuentra pues ahora erguido el hombre, valeroso y desnudo, para aguardar las terribles sombras. Esta preparado. Siente en su corazón ese fuego que creyó perdido.





La Lira

Una trágica mañana en un viejo reino de concreto, ladrillo y alabastro. Se escuchó por las calles y los suburbios por donde transitaban uniformemente muertos con trajes análogamente grises y automóviles veloces que retaban la sonoridad del viento, una triste melodía que con sus amargas notas petrificó el instante. Todo cuanto allí alguna vez allí, en la ciudad de autómatas, gozó de movimiento alguno ahora se encontraba sumido en la quietud. Las bocinas de los autos enmudecieron ante la bella sinfonía. Los muertos con sumo cuidado prestaron atención las melancólicas notas que al parecer provenían de una misteriosa lira. En el inmaculado sosiego nació la incertidumbre y la duda ¿de dónde provenía aquella triste canción? ¿Quién la interpreta con tanta majestuosidad y belleza? Los muertos comenzaron a sudar frío como avecinándose a un mal presagio. La ciudad se hizo presa del terror. Algunos profetizaron que la melodía era el rumor del juico final. El fin de los días había llegado. Así los ojos huecos de los fallecidos se llenaron de pánico y sus labios remendados se abrieron de asombro. Sintieron hervir la sangre en sus venas secas, algunos hasta creyeron que su corazón les volvía a latir de la exaltación que tenían. Vislumbraron que su hora había llegado sin marcha atrás. Mas entre todos los uniformes difuntos, había uno que parecía no estarlo, simulaba mas a un sonámbulo que pernocta sin sentido entre los muertos. Y sin afán o miedo alguno se sentó en una lapida y con su pausada voz de durmiente dijo:

Si no queréis morir en esta triste melodía haced sonar las bocinas de vuestros veloces autos y así apaciguaran con su ruido aquella lira que os ha sentenciado al olvido. Quizás con vuestra algarabía y bullicio podáis remediar el final que os circunda.”

Los monótonos cadáveres vieron en estas palabras la postrimera posibilidad de salvación. No querían morir de nuevo. No querían ser absorbidos por el insondable olvido. Las bocinas chillaron como niños al nacer y el monstruoso ruido invadió las calles del reino de los autómatas. Pero no fue suficiente el grito desesperado de los automóviles para interrumpir los designios del destino. La última nota de la lira había dado ya su sentencia irrevocable. La cuidad comenzó a colapsarse. Primero cayeron las enormes torres, orgullo de los muertos, luego sus autos, los cementerios y por últimos los restos de los cadáveres. Todo se hiso polvo. Una gran borrasca elevo los vestigios de la humanidad finiquitada en un torbellino. El durmiente fue el único en presenciar como todo se desmoronaba ante sus entrecerradas pupilas. Para él no era más que un sueño. Sin mucha importancia se hecho a dormir en las ruinas de un parque. Y en sus sueños se preguntó ¿Quién sería el responsable de la catastrófica melodía? ¿Acaso él, en su ilusoria estratagema fabricó la lira y la interpretó como un gran maestro de sinfonías espeluznantes? Mientras soñaba fue también reducido a las cenizas del reino y sus sueños se hicieron polvo.