lunes, 1 de abril de 2013

de la muerte y otras delicias



…Y luego te preguntas como se han ido a la mierda tantos años de olvido, echas la vista atrás y contemplas abrumado, una infranqueable niebla que intentas penetrar infructuosamente. Recuerdos sufrientes, desdichas añoradas, que intentas agarrar como cazando fantasmas burlones, te postras de rodillas y descubres que todo intento es vano. La densa niebla te consume y te perfuma de un olor agradable y envolvente, cierras los ojos y descubres tu propia muerte, estás postrado en un féretro y nadie te llora, inmerso, impotente en esa nueva cuna que nadie mece… Vuelves tus ojos del sueño fatuo y buscas el rastro de una lagrima pero la tristeza no ha venido a tu rescate, estas completamente desolado, y sigues allí, ausente de la vida pero vivo, como un muerto de rodillas, con los ojos abiertos, implorando a la nada para que llegue en tu auxilio. La boca abierta pero muda, el corazón acelerado pero tenue, y el tiempo haciéndote polvo la memoria de aquel que nunca fuiste.


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