martes, 30 de octubre de 2012

¿Quién puedo ser más que un necio?


Soy un paroxismo de la realidad, una transversal que cruza el desconcierto(...) que contempla  este valle de zombis estúpidos y sin huevos que van a ningún lado. Mezquino y enemigo de los parámetros, los muros de ideas prefijadas y erróneas de otros cadáveres. Me fastidia el hacer porque en el hacer hay algo de moralista y profano. Soy un palabrista, un copista, un burro sin orejas, un torpe vagabundo, un testarudo que se rasca los genitales con frecuencia, un loco para los demás pelmas, un embustero, un manojo de miedos, un ente inútil en el engranaje descompuesto del mundo, un tipo que jamás tirará una piedra ni dará un discurso en público a favor de la humanidad, un mendigo de sueños, un oportunista de verdades diversas e improbables, un pergamino con signos indescifrables, una bagatela perdida en una mugrosa calle sin nombre, un Infrahumano, un pájaro ciego sin alas, un ser anacrónico atrapado en el tiempo, un inconformista estéril, un suicida en potencia, un perdedor, un fracasado ante el ojo extranjero de mi carne, un paria, un anacoreta, un iconoclasta, un mesías mudo que nadie sigue o cree, un fanfarrón, un bufón sin chiste, un adorador de culos femeninos, un amante mojigato que solo quiere dar rienda suelta a sus perversos deseos, un cobarde, un cuerpo efímero, una voz que se apaga, unos ojos sin brillo… un espejo necio del otro que ahora me lee.


 

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