martes, 30 de octubre de 2012

¿Quién puedo ser más que un necio?


Soy un paroxismo de la realidad, una transversal que cruza el desconcierto(...) que contempla  este valle de zombis estúpidos y sin huevos que van a ningún lado. Mezquino y enemigo de los parámetros, los muros de ideas prefijadas y erróneas de otros cadáveres. Me fastidia el hacer porque en el hacer hay algo de moralista y profano. Soy un palabrista, un copista, un burro sin orejas, un torpe vagabundo, un testarudo que se rasca los genitales con frecuencia, un loco para los demás pelmas, un embustero, un manojo de miedos, un ente inútil en el engranaje descompuesto del mundo, un tipo que jamás tirará una piedra ni dará un discurso en público a favor de la humanidad, un mendigo de sueños, un oportunista de verdades diversas e improbables, un pergamino con signos indescifrables, una bagatela perdida en una mugrosa calle sin nombre, un Infrahumano, un pájaro ciego sin alas, un ser anacrónico atrapado en el tiempo, un inconformista estéril, un suicida en potencia, un perdedor, un fracasado ante el ojo extranjero de mi carne, un paria, un anacoreta, un iconoclasta, un mesías mudo que nadie sigue o cree, un fanfarrón, un bufón sin chiste, un adorador de culos femeninos, un amante mojigato que solo quiere dar rienda suelta a sus perversos deseos, un cobarde, un cuerpo efímero, una voz que se apaga, unos ojos sin brillo… un espejo necio del otro que ahora me lee.


 

viernes, 26 de octubre de 2012

... la marea de... fragmentos y dudas


No sé qué putas quiero pero no quiero tu confort, ni seguir el camino, ni atisbar las curvas ni los limites, no quiero que el tiempo se detenga pero no me apuro en seguir su rastro, no quiero vender mi alma a ninguna corporación, payaso o bandera. No soy un tipo fácil de articular, empaquetar o figurar, soy incertidumbre, vergüenza, deshonor, habladuría, poesía en hojas secas, rituales interrumpidos, cigarros sin probar, hielo en el vaso, una boca húmeda que te anhela y te rehúsa, perdición y anatomía, velocidad cerebral que se estrella contra el muro, presión de válvulas en fabricas clausuradas, el rojo de tu lengua, el amarillo de mi bilis, el negro de nuestros corazones, el mar embravecido, los oídos abiertos, la verga sin empalmar, la locura en frasquitos de barbitúricos, tu… fragmentación agitada, manojo de rupturas, imperfección divina, levar anclas, lanzar el timón por la borda (y a la mierda) , dejarme llevar por la insanidad del naufragio, un cobarde, un canalla, la rosa que se deja sobre la carta amante, el residuo del bidé que nadie quiere limpiar. ¡Oh vida irrefrenable y crapula! ¿Por qué no me sueltas de tus redes? ¿Para que mirar y mirar si con tocar tus tetas se hacen humo, si mi esperma es aurora que nunca ha de venir? y escucho tu voz que me llama desde una isla desconocida, veo tu culo ampuloso flotando sobre el mar y el rictus famélico de tu rostro que suplica ¡hundemela! ¡hundemela! pero no sé nadar más que en palabras, me ahogo en las caricias de tus dedos, en la profundidad de los poros de tu piel, en la insondable turbulencia de tu cuerpo. Desamparado, bruto, torpe, un chiquillo insolente e inocente, un hijo de puta que no sabe reír y cantar mientras chupa un coño dulce como la absenta… Blasfemia de lujuria, ficha absurda de ajedrez, el mundo en el ojal y yo caminando sobre un insignificante hilo hasta tu cuerpo.

lunes, 22 de octubre de 2012

Fragmento de la obra "Phallus" de Ralph E. O'higgins


Dr Edliw: Es la obscenidad privilegio de los parias, de los verdaderamente puros de corazón, de aquellos donde la mugrosa sociedad no ha podido permear su nefasta huella de calumnias y pesadas cruces de estiércol. De ellos vilipendiado colega es el verdadero reino de los cielos, de los cielos carnales, la verdadera perpetuidad de lo divido, lo efímero, la belleza de la piel y de la carne.

lunes, 15 de octubre de 2012


 
Agudizo mi vista, y tiemblo ante lo que veo, son monstruosas figuras literarias, amorfas efigies compuestas en versos malogrados, poemas que algún idiota anónimo lanzo al mar...he de aferrarme a mi papel de estafador de versos y escuchar los susurros miserables que trae el oleaje producido por sus tentáculos. Seré valeroso y no caeré en su trampa, no permitiré que mi prosa heroica se haga verso ampuloso de....

 

Yo solo veo un par de nalgas que se aproximan hacia acá, que rico fuera meter mi cara por entre su raja

 

Acaso no puedes ver con claridad Kinch, claro es que veo aquella sirena que supone ser mi musa esta placida noche de penas, pero no te engañes, kinch, esa es una quimera, si te dejas llevar por esas carnes prietas te perderás en el abismo de sus nalgas, por ese lugar oscuro por donde miles de marinos han entra y ninguno ha salido, no caigas en sus redes, ese portentoso culo femenino, es tan solo un espejismo, una artimaña para llevarte a sus confines y devorare y hacerte mierdra.

 

Ladra, ladra, ladra perro cochino, tu hijo abortivo de la prosa malsana, tú que a todos, señalas de jesuitas y mojigatos, tú el más ruin de los proscritos creyentes, ladra, ladra…

 

¿Por qué quieres que ladre? Yo no soy un perro

 

Tú, poca cosa, esperpento sin talento, remedo de escritor, papalinas errático y libidinoso. Tú no eres un perro, no eres nada… quiero que ladres porque hablar ya no sabes, tu lengua es babosa y ni siquiera a mi me conmueve, debes intentar nuevos trucos, olvida escribir para alguien que sepa leer, escribe para (…)

 

¿Y a quién he de ladrar? ¿A esa gata que ronronea en el tejado?

 

Ladra, solo ladra, ládrale al mundo entero si tú quieres, a todas las sucias gatas de los tejados, de los moteles, de las ruinas, a la lluvia, a los galenos, a las palomas, a los llantos de un bebe y a la madre que murió en el parto. Ládrale a los ojos de los muertos que nos miran con recelo, ládrale a la puta vida, a quien tú quieres joderte por el culo…

 

No quiero ladrar, quiero revelarme ante tus órdenes, que son las mías, yo soy tu voz y tu eres el eco de mi pensamiento deformado. Por la caverna enmarañada de mi cerebro atrofiado por la cafeína y la absenta, aúllan lobos solitarios y no perros vagabundos, lobos que muerden todo pensamiento sano que aun habita temeroso en mí, y al final el mundo en mi cabeza será como en génesis del tiempo, solo oscuridad y frío.

lunes, 8 de octubre de 2012

POEMA EXISTENCIAL


 
El tiempo no es impedimento para la eternidad,

Una vida si lo es. Una vida sin otras vidas,

Una sola vida que no vive en otras vidas.

Una vida que se ahorca a sí misma con el corto tiempo

De una vida. Pero es la vida un enigma,

Una esfinge que simula otras vidas.

Otras vidas no vividas, unas vidas usurpadas,

Nombres, fechas y otras vidas… Así la eternidad

Se vislumbra al ocaso de una vida que al verse ante

Sus ojos reconoce que no es suya, esa vida

Que ha usurpado y que ahora está dejando.

 

-¿y ahora qué, de la muerte?

¿Es una o mil muertes, las que el simulador

Simula? Es una sola y triste muerte,

Pero una muerte colectiva donde uno muere

Y muere el mundo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Fingido soliloquio del hijo que huyó


 
Calamitoso remedo de un personaje misantrópico de una novela post-existencial, cruda y censurada.  Perfectamente estupefacto frente a una hoja en blanco, la vacuidad que otros farsantes mas canallas que él, proclaman vida, Vida, vida y no muerte, porque la muerte es fea, fea y con gusanos, sucia y terrosa y en el mas peregrino y digno de los casos, negra ceniza que se conmemora fanfarronamente en un frasco donde nadie vuelve a llorar. Sale el sol por las mañanas y no hay manzanas en mi bolsillo, solo un cráneo de simio enano y una moneda de cuero. No quiero cambiar de postura me aferro a la nueva contemplación, el horizonte es mas distinto cuando se está acostado en la intemperie, no se vislumbra un camino, solo infinito, infinito y vacio, luz incandescente que irrita los ojos, oscuridad paupérrima, estrellitas mortecinas, luna caprichosa, aullidos de lobos que no se dignan a devorarme, es probable que mi carne este rancia, rancia como la boca de mi madre, que padre dejo de besar hace tantos años, ahora solo besa a los gusanos y a la tierra, la tierra que ahora me sostiene el culo y la espalda, la tierra que reconforta y devuelve el sentido de mortalidad, de transitoriedad, no soy una flor en el camino, semejo mas bien una gran plasta seca de elefante enfermo, estoy solo, ridículamente solo, espléndidamente feliz, lejos de todo aquello que llamaba bienestar.