viernes, 30 de diciembre de 2011

EL NAFRAGO DE ZAPFFE



Levare anclas que aprisionan mi fuero indómito en un mar de aburrimiento y zarparé sin brújula a horizontes inexplorados, olvidare el mundo donde se cimentan los grandes faros que solo enceguecen al marino, hare orgias fantásticas con sirenas antropófagas y me deleitare con sus relatos de asesinato y naufragio, burlare con cinismo de aquellos prisioneros en tierra y escupiré sal en sus ojos estupefactos cuando bordee las orillas de sus nimiedades. Me fundiré en el oleaje y cantare la canción pagana del océano. Dormiré mientras el céfiro arrastra mi destino hacia la redención y su locura. Porque harto estoy de peregrinar en círculos por este orbe obsoleto. Porque harto estoy de mirar el cielo desde los muelles, porque me corroe la envida de los ahogados, porque mis miedos ansían verdadero vértigo, porque la cuerda floja por mas fe que tengamos en fantasmas jamás se revienta para liberarnos de nuestros pasos, porque nuestra huella en la arena es algo irrisorio y caduco, porque los sueños han dejado de reducirme a ser un pobre hombre que sigue las bujías de una maquina descompuesta.

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