martes, 29 de noviembre de 2011

Retrato de un chiflado

Un ser totalmente afectado e irascible, vulnerable, lleno de incertidumbres y tristezas, un ser apocado que busca el exilio en la literatura, en el alcohol, en el sexo, y en cualquier paraíso de irrealidad aunque por eso se le llame loco. La linealidad de los días extravía la conciencia de transitar en círculos sin un norte fijo, más que una marmoleta fría al final de los pasos. La humanidad es asunto perdido en sus ojos, la maldad del corazón razonable le ha hecho aborrecer el reflejo y la imagen del individuo. Llora en las sombras por las pequeñas tragedias que a muchos dejaron de importar, mira la noche sucia de luces y rameras con la esperanza de un sueño que aun no sea pesadilla, habita un cuarto estrecho y asfixiante, recibe pastillas todos los días y alguna visita de su madre los domingos, no tiene más amigos que una rata que se roba su comida y a la cual declama tibios versos de Rilke, duerme muy poco y escribe mucho pero a nadie muestra sus textos, un vecino suyo asegura que está a punto de culminar una gran novela pero olvida que la tinta de su pluma es invisible como el papel en el que escribe. El gran doctor en broma ha dicho que se parece a aquel profeta que escribió en la arena, o quizás sea sólo un enigma que los otros insensatos no pueden ver porque no comprenden absolutamente nada que esta mas alla de sus narices.

lunes, 28 de noviembre de 2011

EL MUERTO


-!Ha muerto!-

-¿quien ha muerto?-

-… no lo sé,… alguien-

-¿Cómo que no lo sabes? ¿Entonces para que dices que alguien ha muerto?-

-Lo he dicho porque es evidente ¿acaso no puedes darte cuenta de ello?-

-¿ darme cuenta de qué?-

-de que alguien ha muerto; es más, estoy convencido de que en este preciso instante que discutimos ha muerto otro-

-¿Qué ha muerto otro? ¿Qué dices? ¿Quién? ¿Quién es ese otro?-

-Tampoco lo sé, solo sé que ha muerto como el anterior, como lo hará el siguiente-

-¿el siguiente?¿Y quién es el siguiente?-

-Te digo que no lo sé, solo tengo claro, abra un siguiente, siempre hay un siguiente, hasta que caiga el ultimo-

-¿De qué demonios hablas? ¿Quién será el último?-

- Me presumo que no será el primero, ni el anterior, ni el siguiente, solo el ultimo-

-estas desvariando, me pierdo en tus embrollos… ¿Quiénes están muertos?-

-Los muertos-

-Y quienes no lo están-

- ellos, los otros y nosotros-

-uff, es un alivio escuchar que no estamos muertos según tu-

-efectivamente no lo estamos, pero llegara el momento que seamos como los otros-

-¿Como quienes?-

-Como los muertos-

-sigues desvariando, este dialogo se ha vuelto ridículo-

-Tienes toda la razón, creo que todo en este dialogo ha muerto-

lunes, 21 de noviembre de 2011

Fragmento de Polvo


No seré jamás el más fuerte, no tendré nunca el gancho de izquierda más certero, ni tendré jamás una idea original, jamás llegare a ser un modelo a seguir, ni escribiré una gran novela, ni siquiera una frase que me inmortalice, no seré recordado para la posteridad, nada en mi hará historia, seré polvo y olvido. Mi única bandera es la mediocridad, ese sino infinito de la incontable fila de inútiles que transitamos en un ínfimo gramo de tiempo y espacio, pero me consuela saber que mi futilidad es comparable a la de los hombres más notables, soy una bagatela al igual que tú, aquel idiota que ahora me lees, y tú eres igual que los grandes sabios de Atenas, que los más elocuentes escritores rusos, que los más asiduos pintores renacentistas, que los mas entusiastas transgresores de la sociedad, al final de este marismo temporal todo se reducirá a cenizas, la gran obra humana no será más que un pobre fantasma vagando por la inmensidad de la nada… me doy unas palmaditas en la espalda: Vamos Joe, esto no es nada. No te jorobes con sueños fútiles que jamás llegaran a concretarse, pensar en la acción es un acto estúpido, la petulancia solo engalana a los pavos reales y en el fondo, aun ellos se ven estúpidos con sus plumas.

Enciendo la radio, juego aleatoriamente con las emisoras, primero un discurso entrecortado del nuevo dictador posesionado en Bastardia, vuelco mi mente a esas tierras, no quiero regresar, toda la tierra está infectada de reptiles y nosotros somos moscas papalinas, alienadas por medios alucinógenos de comunicación masiva, no existen fracciones, ni partidos políticos, ni religiones, ni cielos, solo persiste la incertidumbre y el miedo, lo puedo respirar en el aire viciado de este estrecho cuartucho, me aburro, la esperanza da a luz las incertidumbres mas diabólicas, prefiero dejarme llevar, salto sin detenerme por la transmisión de un enfrentamiento de cavernícolas tras una espera… ufff, puedo sentirme más tranquilo, más ligero, tiene un gusto más sublime la tarde mientras escucho la desalentadora voz de Roger Waters siendo silenciada por un balazo, y por las acuchilladoras notas de la afilada guitarra de Gilmour. Cierro los ojos y me imagino un valle infectado flores grises donde una mujer anciana llora desgarradoras lagrimas, no quiero precisar si llora de placer, locura o por alguna tragedia transitoria, el hecho es que aquella imagen paradisiaca me reconforta hasta tal punto que me han entrado ganas de tomar el libro de Dostoievski que llevo días sin acaso darle un vistazo. En el crecento de la melodía me pongo de pie, casi con firmeza, aun cuando la lluvia purpura sigue en mis venas, veo todo como una mala película francesa, la lamparita de mi padre en un extremo con su tenue luz iluminando siniestros objetos, la maquina ahora inservible de mi abuelo, una botella de vino vacía de hace meses, y una torre de Nemrod a medio camino de leer. La lluvia se hace tormenta y aquel pilar de libros se hace interminable, me invade la nostalgia de saber que jamás llegare a la cúspide de aquella torre, mi vida se consume como la lluvia en mis venas y dejo vencerme por el Fatum irrevocable de los oniros.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Autopista de inconformes


Trasgredir la línea de la mediocridad, un salto mortal a la genialidad, un todo o nada de la ruleta rusa… no se puede pedir nada con las manos vacías, se deben empuñar para exigir lo que nos pertenece, lo que deseamos y nos ha sido usurpado… retumban las noches de prostitutas, el alcohol no es suficiente para aniquilar esta resaca, los bolsillos flacos porque nadie nos da trabajo, porque no lo deseamos, porque dejamos de creer en las promesas de una sociedad de eunucos, que suda dinero y sangre… no somos vampiros pero el sol nos aplasta, nos sentimos hermanos de los muertos que buscan el calor de las sombras, aullamos de tedio y corremos sin freno por la gran autopista de la locura, no recordamos nuestro sino y sodomizamos la insípida moral de los conformes, no tenemos trajes grises y la única corbata que llegaremos a usar será un lazo anudado cuando el asco nos venza… hemos mordido la manzana, robado el fuego sagrado, hemos dado la espalda a la monstruosidad de lo cotidiano, huimos en busca del infinito.

martes, 1 de noviembre de 2011

CORAZÓN FUTURISTA


Todo marchaba a la perfección con la misma precisión de un tren a vapor. La soga bien anudada, el traje impecable, sin una arruga, el banco en su sitio, alineado con las esquinas de los muros de la habitación. Sant’Elia, subió al banco, con su rostro inexpresable de siempre, sus ojos fijos en el espejo, de algún modo parecía suponerse que buscaba en el reflejo algún temor, alguna duda para dilapidar lo irremediable. Antes de subir el pie izquierdo hasta la cumbre, saco su reloj de bolsillo, una sutil mueca de asco se trazo en la comisura de su boca. Ya en las alturas Sant’Elia echó una mirada al ventanal enorme del costado derecho –Allí está el mundo nefasto que he ayudado a construir, aquella monstruosa maquina que nunca se detiene, que palpita sin corazón, que sangra aceites y suda hollín, soy el asesino y el creador macabro de esta metrópolis, mis líneas estiradas, mis anhelos turbios de dinamismo llevaron mi cordura hasta la estrechez, me hizo un pobre jumento, esclavo de mi propio sueño. Perdí el espectro total de la vida, deje escapar tantas mujeres bellas de mis brazos, tantas noches de locura y ebriedad, tantos momentos fútiles que componen la belleza de un instante, las finas vigas de metal, los cristales y el hormigón no fueron suficientes para colmar mi alma de calma… ahora mi corazón está rompiendo la rutina, se precipita al abismo, sabe que perdió la guerra ante la cuadricula, los parámetros y los muros fueron más fuertes que la esperanza, pero aun así, viendo esta mi futurística quimera encaminarse al destino de Nemrod puedo dejarme llevar por mi impulso, mi corazón palpita desenfrenado, en la pulcritud me elevo hacia un reino donde los trazos de aparente realidad se disuelven y la música gobierna en la inmensa nada-

Las torres se desplomaron y algunos que se transitaban por la gran autopista aseguran haber visto salir volando la efigie de un ángel por la ventana.