domingo, 29 de mayo de 2011

Fragmento de novela oriental (no leida)


Ciudades descompuestas, moriremos quizás sin ver el sol en Tokio, la luna azul iluminando un jardín de abetos. Jamás recordaremos el rostro de esa mujer que pudo rompernos el corazón, ni hacer verter la sangre del traidor. Vagabundos del amor, locos suicidas, criaturas incomprendidas en sociedades autómatas, el tiempo se le viene encima al héroe, y todas las acciones se hacen caducas, en su pecho descansara un poema que tampoco podremos leer pero si recordar en sueño. Besaremos la blancura del fantasma de una mujer, dudaremos de la muerte, creeremos que el final solo es el preludio de una continuación de otra novela, queremos sumergirnos en palabras infinitas, queremos mentirnos, olvidar la vida que tanto nos pesa y de la cual no somos valientes para escapar. Un pájaro en llamas cruza el cielo inmarcesible y la aurora nos hace llorar con el punto final de una frase melancólica y sempiterna.

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