viernes, 1 de abril de 2011

Monstruo de arena


Soy el fantasma que solo puedes ver en el reflejo de la luna, una simple alucinación de tus noches de insomnio, el silencio que te llama en las sombras de tu habitación. Quizás sea la máscara que te mira con ojos huecos en el espejo, la calavera que te sonríe en las vidrieras de los cafés cuando miras el horizonte interrumpido por infernales torres de concreto y carne. Estoy prendido a tus sueños porque soy la realidad mas tangible que pueda tener el olvido, porque soy el refugio de tus miedos, de tus pecados  infames, de tus lagrimas siniestras. En el callado suspiro de la aurora bailo para ti, pero no puedes ver mi luz aunque la bruma este disipándose de tu mirada. Mis aullidos no pueden perturbarte, producen un efecto contrario, son canciones de cuna que arrullan tus pesadillas. La paciencia me ha regalado su corona de sal hasta el instante que despiertes y sospeches mi presencia. Sin importar los caminos, los laberintos y los desiertos que cruces, estaré cuidando tu espalda como el ángel de la muerte (quizás sea su sombra). Cuando tu recuerdo se haga polvo, yo vendré a recoger tus cadencias de humanidad mortecina y las verteré en mi caja de música y arena. Luego, lejos de mi espectro, pasarás por ríos donde la tristeza será tu sustento y la noche tu bendición. mientras yo, vagaré de nuevo por este mundo tortuoso, abrazando su agonía perenne en las horas infinitas de mi reloj sin agujas.

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