viernes, 30 de diciembre de 2011

EL NAFRAGO DE ZAPFFE



Levare anclas que aprisionan mi fuero indómito en un mar de aburrimiento y zarparé sin brújula a horizontes inexplorados, olvidare el mundo donde se cimentan los grandes faros que solo enceguecen al marino, hare orgias fantásticas con sirenas antropófagas y me deleitare con sus relatos de asesinato y naufragio, burlare con cinismo de aquellos prisioneros en tierra y escupiré sal en sus ojos estupefactos cuando bordee las orillas de sus nimiedades. Me fundiré en el oleaje y cantare la canción pagana del océano. Dormiré mientras el céfiro arrastra mi destino hacia la redención y su locura. Porque harto estoy de peregrinar en círculos por este orbe obsoleto. Porque harto estoy de mirar el cielo desde los muelles, porque me corroe la envida de los ahogados, porque mis miedos ansían verdadero vértigo, porque la cuerda floja por mas fe que tengamos en fantasmas jamás se revienta para liberarnos de nuestros pasos, porque nuestra huella en la arena es algo irrisorio y caduco, porque los sueños han dejado de reducirme a ser un pobre hombre que sigue las bujías de una maquina descompuesta.

lunes, 26 de diciembre de 2011

EL ESCARABAJO LITERARIO



La literatura contemporánea posee una carga simbólica impresionante, tanto que podríamos decir que las grandes novelas de este siglo están pobladas de introspecciones psicológicas camufladas en pasajes oníricos. La prosa se ha dejado embriagar por la poesía. La narración de sucesos es circunstancial, en la cual, prima la desesperación, la pesquisa y la incertidumbre. No es casual que las letras estén profundamente afectadas por personajes tan contradictorios y semejantes a su vez, como Dostoievski y Kafka; ambos verdaderos antropófagos del alma, que vomitaron una realidad infectada de aflicción y alucinación, a pesar de sus adversos estilos técnicos. La sensación que producen sus textos es intimidante y condujo a los nuevos escritores por caminos semánticos totalmente nuevos. La palabra recobró una nueva significación. El flujo de conciencia no es más que un recurso deconstructivo y quizas, psicoanalítico, en busca de los profundos sentimientos del hombre contemporáneo. Aunque aparentemente ese torrencial de frases alocadas, ese "hablar por hablar", resulta incomprensible, ilógico, intenta, justamente dar respuestas, al galimatías de la historia humana. 

Infinitas son las torres profanas que se han edificado y se siguen edificando, aun teniendo vivo en la memoria el recuerdo del fracaso rotundo de la empresa del hombre. Lecturas surrealistas, poemas suicidas, prosas prosaicas, intelectuales alucinados que parecen infranqueables, como es el caso de Joyce, Faulkner y Borges, que se entregaron a una literatura mas allá del misticismo humano, mas allá de la anarquía egoísta propuesta por Stirner, llegando quizás a cumbres fabulosas donde el intelecto jamás había llegado, pero enfrentándose a la vulgaridad de un siglo obsoleto, entregado a la estupidez, al afán desmedido por alcanzar metas estériles, creando así la ambigüedad, resaltando  lo simbólico. 
Destruido pues el espíritu  ¿que nos queda? ¿El amor a la materia? ¿La supremacía del objeto vacio? En resumidas cuentas la conciencia de la nada, la futilidad de las acciones, las ridículas monerías humanoides esquizoides, esl desgarrador pronostico del mundo Kafkiano, el laberinto sin salida al que no podemos huirle ni siquiera con la muerte, que en el mundo de no es mas que un pobre sueño, un pasar de hoja.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Trasegar por la ventana del alma (Canto a Stirner)

Caducan los altares,
Los fantasmas agonizan,
Horror de ser libres,
Abandonados al abismo.

La locura de las leyes
Vaga aun en nuestra mente,
Y nos llena de nostalgia
Ese viejo y ancestral
Miedo hacia la muerte.

¿A qué temer ahora en el vacio?
Sí ya nada importa, ni los gritos,
 ya ni los ojos son miralles
Si ya ni el espíritu es espíritu,
¿Acaso el cuerpo ya no es cuerpo?

¿Qué queda de la rosa sin el espectro
De su perfume?
¿Qué ha de ser del mañana sin futuro?
¿Y de las palabras que poco conjuran?
¿Y de los ríos que no fluyen?

Flotamos sin lógica alguna,
Pero es irrefutable y dura
La trágica ficción de nuestra vida,
Fútil como esta pluma
Del escriba
Que se empuña sin mesura.

Fenecen los sonidos y sus ecos,
El horizonte de los cielos se hace
Curvo,
El tiempo se detiene un segundo,
El espacio infranqueable
No es ninguno.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Llamado a los pensadores




"Consideran los estúpidos que el intelecto es algo complejo y se llenan la boca con complejidades que ni ellos mismos entienden. El intelecto no es otra cosa que la simplicidad de algo complejo. Ridículo intento de los Idiotas pensantes al considerar el genio como algo enmarañado, indescifrable, algo que es licito para unos pocos. El fin del intelecto es lo simple y no lo complejo."  Olivetti


No entiendo porque la gran mayoría de ensayos filosóficos son escritos con tantos retruécanos y complejidades sintácticas, dándole regodeos eternos a una misma idea, carecen de una claridad necesaria y hacen que el lector novel divague, se pierda y finalmente se aburra. A mi modo de ver la filosofía para escrita solo para filósofos. Es ahí donde creo que el lenguaje demuestra sus falencias, bien conocido es que cada área de la ciencia se desenvuelve semánticamente con sus propios códigos y símbolos, generan un lenguaje cifrado que solo especialistas pueden acceder, no discuto que en algunos campos como las matemáticas y la física tienen una valides casi irrefutable, pero si en el campo del pensamiento. No encuentro razones suficientes para comprender este lenguaje enmarañado, que a su vez porque no, tacho de exceso de pedantería, dar infinidad de giros paralelos sobre un mismo postulado, en vez de argumentar, disminuyen la credibilidad del texto, es casi el mismo efecto que ocurre en la literatura cuando la prosa se ve infecta de florituras anodinas que solo hacen que el lector pierda el hilo de la narración. Quizás aquellos que se entreguen al estudio categórico del pensamiento refutaran mi pobre opinión, pero yo hablo a favor de el resto, de aquellos que no buscan una sapiencia summun, si no simplemente intentar conocer un poco el sistema operativo de nuestra razón, a fin de cuentas, ni los más grandes genios han dicho ni dirán nunca la última palabra sobre el pensamiento, y quizás los postulados más sensatos y perennes han sido dictaminados por personajes entregados a la ficción, quizás este sea mi único consejo para aquellos que desean exhibir sus pensamientos y persigan sean interpretados no por unos cuantos si no por todo aquel que se acerque a sus textos: escriban con pasión, y no busquen estimación por los cultos de su tiempo, aquellos que trascienden su tiempo no reparan en fútiles sucesos, van en busca de la inmortalidad, del verdadero entendimiento.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

vivimos en el asco


Vivimos en el asco,

Dormimos en el tedio,

 Fornicamos en el llanto,

 Escribimos por hastío, por amargura,

 Por torpeza, por locura,

 Reímos por idiotas,

 Por vernos los dientes, por no llorar,

Sufrimos con las mañanas,

Con las noches claras,

Con la lluvia en primavera,

Con las enfermedades del tiempo,

Abrazamos a la aurora,

Al rocío de la mañana,

A la bien amada,

Abrazamos la tragedia igual a la comedia,

Soñamos como niños,

Por  temor a la vida,

Por leve aburrimiento,

Porque nos vence el sueño,

Actuamos sin motivo,

Caminamos sin sendero,

Encendemos la luz en la oscuridad,

Pero nuestro fin es el mismo

Aunque los atardeceres

No sean nunca, nunca el mismo.

martes, 13 de diciembre de 2011

DEL GENIO EN LA VOZ DE UN SALVAJE



"En la bestia el sufrimiento está autocontenido"
El último mesias - Peter W. Zapffe



El rigor y la técnica conducen al éxito, pero querido colega no es éxito o gloria sempiterna lo que busco en mis escritos, entiendo claramente que existen métodos, artificios, estratagemas que producen un fácil desempeño literario excéntricos incomprendidos que buscan en la ciencia de la psicología hallar la paz de su enmarañada cabeza. Muchas veces he sido criticado por este carácter errático y disperso, mis escritos han sido calificados de anodinos y fragmentarios, usted mismo me ha dicho en alguna ocasión que mis escritos lo extravían, que lo dejan en el limbo, que no van hacia ningún lado, que no escribo para nadie… Y es ahí donde usted da en el clavo, efectivamente no escribo para nadie, ni siquiera para mí mismo, no sabrá con qué frecuencia me he sorprendido al releer un texto mío, pues una vez escrito lo olvido parcial o totalmente de manera vertiginosa, cuanto quisiera tener una memoria prolija como la de los grandes poetas y versar sin ninguna mancha algunas líneas de un escritor predilecto, pero mi natura adversa me lo impide, sé que voy camino a la locura, la soledad y la amargura, voy por el desfiladero sin freno que me ataje, pero no podría decir que es una decisión voluntaria es quizás tal vez una evidencia de lo inútiles que son nuestros sueños frente al destino implacable. Llámeme salvaje si lo desea querido amigo, y no crea que ese apelativo me disgusta, al contrario me alaba ser comparado con las bestias, que actúan con una eficiencia que solo el genio humano podría entorpecer, ese impulso del que le hablo es para mí, más sublime que la razón, a la cual últimamente la veo como enemiga atroz de mi tranquilidad, de mi sosiego. Sé que esto que le digo no es nada nuevo para usted, sé que soy víctima de un spleen que lleva casi  dos siglos imperando en la cabeza de los sonámbulos, podría usted fácilmente traer a cuento el famoso relato de Stevenson, y no estará usted muy alejado de la interpretación de mi fuero y estas sensaciones trastornadas que habitan hoy en mí, pero he de decirle, querido amigo, que tristemente esas solo son palabras, florituras embalsamadas , que su entendimiento literato queda corto para comprender lo que es estar ahora en mis zapatos, es esto una terrible encrucijada, una inverosímil paradoja, una vil jugarreta de los dioses si usted quiere llamarle así, pero para mí la escritura se ha convertido en mi pecado y mi catarsis, en ella deposito desesperadamente todo aquello que se atiborra en mi mente con un frenesí inicuo y que en un precario intento puedo traducir en palabras, es ahí mi gran tormento, por más que escriba con desmedido afán, aquello inenarrable se hace mas latente, vivo y enorme, piense usted en ese monstruo de mil cabezas que venció el fornido Heracles, de ese modo crece en mi interior esa abominación que la literatura no puede decapitar con su pluma. Sin embargo no encuentro otro camino, otra salida, recordara usted que he probado en todas las artes sin ningún consuelo, tanto que para algunos fui un ser privilegiado porque no encontré ninguna dificultad en la técnica mas si en la pesquisa, he salpicado todo sin esperanza alguna y temo por mi propia suerte, porque he podido descifrar de un tiempo para acá, en mis escritos más próximos, el trágico final que me espera. Pero debo seguir escribiendo, no puedo decirle el porqué, sería absurdo, pero una fuerza demoniaca me gobierna, soy un pobre esclavo de sus designios debo escribir hasta la muerte, así mis escritos pasen por los absurdos monólogos de un loco.


martes, 29 de noviembre de 2011

Retrato de un chiflado

Un ser totalmente afectado e irascible, vulnerable, lleno de incertidumbres y tristezas, un ser apocado que busca el exilio en la literatura, en el alcohol, en el sexo, y en cualquier paraíso de irrealidad aunque por eso se le llame loco. La linealidad de los días extravía la conciencia de transitar en círculos sin un norte fijo, más que una marmoleta fría al final de los pasos. La humanidad es asunto perdido en sus ojos, la maldad del corazón razonable le ha hecho aborrecer el reflejo y la imagen del individuo. Llora en las sombras por las pequeñas tragedias que a muchos dejaron de importar, mira la noche sucia de luces y rameras con la esperanza de un sueño que aun no sea pesadilla, habita un cuarto estrecho y asfixiante, recibe pastillas todos los días y alguna visita de su madre los domingos, no tiene más amigos que una rata que se roba su comida y a la cual declama tibios versos de Rilke, duerme muy poco y escribe mucho pero a nadie muestra sus textos, un vecino suyo asegura que está a punto de culminar una gran novela pero olvida que la tinta de su pluma es invisible como el papel en el que escribe. El gran doctor en broma ha dicho que se parece a aquel profeta que escribió en la arena, o quizás sea sólo un enigma que los otros insensatos no pueden ver porque no comprenden absolutamente nada que esta mas alla de sus narices.

lunes, 28 de noviembre de 2011

EL MUERTO


-!Ha muerto!-

-¿quien ha muerto?-

-… no lo sé,… alguien-

-¿Cómo que no lo sabes? ¿Entonces para que dices que alguien ha muerto?-

-Lo he dicho porque es evidente ¿acaso no puedes darte cuenta de ello?-

-¿ darme cuenta de qué?-

-de que alguien ha muerto; es más, estoy convencido de que en este preciso instante que discutimos ha muerto otro-

-¿Qué ha muerto otro? ¿Qué dices? ¿Quién? ¿Quién es ese otro?-

-Tampoco lo sé, solo sé que ha muerto como el anterior, como lo hará el siguiente-

-¿el siguiente?¿Y quién es el siguiente?-

-Te digo que no lo sé, solo tengo claro, abra un siguiente, siempre hay un siguiente, hasta que caiga el ultimo-

-¿De qué demonios hablas? ¿Quién será el último?-

- Me presumo que no será el primero, ni el anterior, ni el siguiente, solo el ultimo-

-estas desvariando, me pierdo en tus embrollos… ¿Quiénes están muertos?-

-Los muertos-

-Y quienes no lo están-

- ellos, los otros y nosotros-

-uff, es un alivio escuchar que no estamos muertos según tu-

-efectivamente no lo estamos, pero llegara el momento que seamos como los otros-

-¿Como quienes?-

-Como los muertos-

-sigues desvariando, este dialogo se ha vuelto ridículo-

-Tienes toda la razón, creo que todo en este dialogo ha muerto-

lunes, 21 de noviembre de 2011

Fragmento de Polvo


No seré jamás el más fuerte, no tendré nunca el gancho de izquierda más certero, ni tendré jamás una idea original, jamás llegare a ser un modelo a seguir, ni escribiré una gran novela, ni siquiera una frase que me inmortalice, no seré recordado para la posteridad, nada en mi hará historia, seré polvo y olvido. Mi única bandera es la mediocridad, ese sino infinito de la incontable fila de inútiles que transitamos en un ínfimo gramo de tiempo y espacio, pero me consuela saber que mi futilidad es comparable a la de los hombres más notables, soy una bagatela al igual que tú, aquel idiota que ahora me lees, y tú eres igual que los grandes sabios de Atenas, que los más elocuentes escritores rusos, que los más asiduos pintores renacentistas, que los mas entusiastas transgresores de la sociedad, al final de este marismo temporal todo se reducirá a cenizas, la gran obra humana no será más que un pobre fantasma vagando por la inmensidad de la nada… me doy unas palmaditas en la espalda: Vamos Joe, esto no es nada. No te jorobes con sueños fútiles que jamás llegaran a concretarse, pensar en la acción es un acto estúpido, la petulancia solo engalana a los pavos reales y en el fondo, aun ellos se ven estúpidos con sus plumas.

Enciendo la radio, juego aleatoriamente con las emisoras, primero un discurso entrecortado del nuevo dictador posesionado en Bastardia, vuelco mi mente a esas tierras, no quiero regresar, toda la tierra está infectada de reptiles y nosotros somos moscas papalinas, alienadas por medios alucinógenos de comunicación masiva, no existen fracciones, ni partidos políticos, ni religiones, ni cielos, solo persiste la incertidumbre y el miedo, lo puedo respirar en el aire viciado de este estrecho cuartucho, me aburro, la esperanza da a luz las incertidumbres mas diabólicas, prefiero dejarme llevar, salto sin detenerme por la transmisión de un enfrentamiento de cavernícolas tras una espera… ufff, puedo sentirme más tranquilo, más ligero, tiene un gusto más sublime la tarde mientras escucho la desalentadora voz de Roger Waters siendo silenciada por un balazo, y por las acuchilladoras notas de la afilada guitarra de Gilmour. Cierro los ojos y me imagino un valle infectado flores grises donde una mujer anciana llora desgarradoras lagrimas, no quiero precisar si llora de placer, locura o por alguna tragedia transitoria, el hecho es que aquella imagen paradisiaca me reconforta hasta tal punto que me han entrado ganas de tomar el libro de Dostoievski que llevo días sin acaso darle un vistazo. En el crecento de la melodía me pongo de pie, casi con firmeza, aun cuando la lluvia purpura sigue en mis venas, veo todo como una mala película francesa, la lamparita de mi padre en un extremo con su tenue luz iluminando siniestros objetos, la maquina ahora inservible de mi abuelo, una botella de vino vacía de hace meses, y una torre de Nemrod a medio camino de leer. La lluvia se hace tormenta y aquel pilar de libros se hace interminable, me invade la nostalgia de saber que jamás llegare a la cúspide de aquella torre, mi vida se consume como la lluvia en mis venas y dejo vencerme por el Fatum irrevocable de los oniros.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Autopista de inconformes


Trasgredir la línea de la mediocridad, un salto mortal a la genialidad, un todo o nada de la ruleta rusa… no se puede pedir nada con las manos vacías, se deben empuñar para exigir lo que nos pertenece, lo que deseamos y nos ha sido usurpado… retumban las noches de prostitutas, el alcohol no es suficiente para aniquilar esta resaca, los bolsillos flacos porque nadie nos da trabajo, porque no lo deseamos, porque dejamos de creer en las promesas de una sociedad de eunucos, que suda dinero y sangre… no somos vampiros pero el sol nos aplasta, nos sentimos hermanos de los muertos que buscan el calor de las sombras, aullamos de tedio y corremos sin freno por la gran autopista de la locura, no recordamos nuestro sino y sodomizamos la insípida moral de los conformes, no tenemos trajes grises y la única corbata que llegaremos a usar será un lazo anudado cuando el asco nos venza… hemos mordido la manzana, robado el fuego sagrado, hemos dado la espalda a la monstruosidad de lo cotidiano, huimos en busca del infinito.

martes, 1 de noviembre de 2011

CORAZÓN FUTURISTA


Todo marchaba a la perfección con la misma precisión de un tren a vapor. La soga bien anudada, el traje impecable, sin una arruga, el banco en su sitio, alineado con las esquinas de los muros de la habitación. Sant’Elia, subió al banco, con su rostro inexpresable de siempre, sus ojos fijos en el espejo, de algún modo parecía suponerse que buscaba en el reflejo algún temor, alguna duda para dilapidar lo irremediable. Antes de subir el pie izquierdo hasta la cumbre, saco su reloj de bolsillo, una sutil mueca de asco se trazo en la comisura de su boca. Ya en las alturas Sant’Elia echó una mirada al ventanal enorme del costado derecho –Allí está el mundo nefasto que he ayudado a construir, aquella monstruosa maquina que nunca se detiene, que palpita sin corazón, que sangra aceites y suda hollín, soy el asesino y el creador macabro de esta metrópolis, mis líneas estiradas, mis anhelos turbios de dinamismo llevaron mi cordura hasta la estrechez, me hizo un pobre jumento, esclavo de mi propio sueño. Perdí el espectro total de la vida, deje escapar tantas mujeres bellas de mis brazos, tantas noches de locura y ebriedad, tantos momentos fútiles que componen la belleza de un instante, las finas vigas de metal, los cristales y el hormigón no fueron suficientes para colmar mi alma de calma… ahora mi corazón está rompiendo la rutina, se precipita al abismo, sabe que perdió la guerra ante la cuadricula, los parámetros y los muros fueron más fuertes que la esperanza, pero aun así, viendo esta mi futurística quimera encaminarse al destino de Nemrod puedo dejarme llevar por mi impulso, mi corazón palpita desenfrenado, en la pulcritud me elevo hacia un reino donde los trazos de aparente realidad se disuelven y la música gobierna en la inmensa nada-

Las torres se desplomaron y algunos que se transitaban por la gran autopista aseguran haber visto salir volando la efigie de un ángel por la ventana.

viernes, 28 de octubre de 2011

OJOS ETERNOS DE PROMETEO







Quizas, hoy Dionisio no podrá venir a salvar el día, ni Pan a santiguar el tedio con el silencio de su flauta y la reina noche no animará mi espíritu, ni el porno en el internet hará excitar un plácido suspiro por las carnes de Afrodita.

El pretérito es abominable cada vez que se mira de reojo, el presente es una puñalada tortuosa que jamás se hace certera, ni liberadora, ni puta, el futuro anida el único consuelo, un alivio inextricable. El movimiento de las hojas en el viento es aburrido como lo es el disparo en la cabeza de un criminal, de un rey canalla, como la concha trémula de una lubrica cortesana, como un gato atropellado que se hace parte del paisaje, como una pintura de Rothko antes de la liberación…

Una terrible envidia me devora las entrañas, tengo celos de los que yacen en el leteo y saborean los pétalos de un asfódelos, siento ahora un profundo asco hacia la monstruosidad que se vomita ante las retinas de mis ojos. Ese mundo que se agolpa como un vademécum de imagenes no es representación es abominación, es infierno que destruye lo poco que queda de mi agonizante corazón. Este es pues el castigo por dejarme seducir en la insulsa vanidad y gloria de los vivos, ahora ni los buitres se hacen cargo de mi sufrimiento, no quieren escuchar mis oraciones y arrancarme de una buena vez mis orbitas malditas.

martes, 25 de octubre de 2011

Ángel Malvado

Solo la ingenuidad de un ángel hizo estallar en risas a Maldoror. Yo que ha tantos he hecho reír y en mi corazón solo habita el eco de un pozo de lagrimas. El triste mono de circo que a fuerza de golpes e injurias hace piruetas y monadas para que un público miserable y sin alma estalle en carcajadas. Yo que soy un monigote de la risa, una caricatura de la comedia, un remedo cómico de la vida, aquel bufón al cual todos le espetan y le arrojan tomates podridos. Aquel cobarde que jamás ha podido reír una vez acaso como el terrible Maldoror.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mortaja

Vanaglóriate tu hijo de puta que a la mortaja nada llevas Podrás tener títulos, rameras y rublos en tus arcas Pero en la tumba somos todos, la misma mierda. De tus lujos y tus triunfos no quedara si no el olvido Ser todo un señor no dará más frutos que gusanos, Disfruta la vida con sus anodinas alegorías Límpiate el culo con billetes que en tu fosa Los perros que ignoraste orinaran en tu nombre. No somos más que absurdas quimeras, Nada anecdótico, ni memorable, Nuestra vida es baladí, carente de rimbombancia. Deja de creer en vanas cosas, A la nada se reduce todo, El silencio es el precio de tu brutal algarabía.

lunes, 3 de octubre de 2011

No prometo seguridad, solo incertidumbre No puedo ser un refugio, solo camino sobre arenas movedizas. No prometo nada porque soy un abismo de naderías Soy un microbio en el océano de la locura, No busco liberarme del sol, soy solo una sombra A la deriva, naufrago de mis sueños, Extranjero en mi cabeza, laberinto sin muros. Hoja al viento, volátil como un beso a la lluvia No prometo mantener la llama encendida Porque a la mañana la cama estará vacía No puedo permitirme una promesa Cuando las sirenas me arrastran por el oleaje De la madruga.

martes, 27 de septiembre de 2011

VICISITUD DE DOS TRAGEDIAS

En el posible anacronismo de una leyenda apócrifa de dos trágicos mitos, se ha llegado a suponer que Edipo luego de arrancarse los ojos tras la funesta realidad, errabundo trasegó por todas las ciudades griegas, aun siendo ya viejo en sus rasgos se sobrevivía la memoria de una lozana belleza y muchas fueron las mujeres presas de aquel misterioso y obscuro encanto. Todas aquellas pobres desgraciadas que intentaron seducirle terminaron sumidas en la tristeza, un par de minutos bastaban para que rompieran en llanto luego de escuchar la trágica historia de aquel viejo ciego. Solo hubo una joven, más siniestra que las cuencas de sus ojos vacios, que al escuchar la tétrica historia no embriagó su corazón con icor de la amargura, que al parecer rebosaba ya de ponzoñoso sufrimiento. Al escuchar la historia del ciego, aquella joven sintió en su penosa alma un consuelo, una contraparte para su tragedia, y desde entonces cuido de aquel viejo ciego como una hija a un padre, fue su lazarillo y su amante, y la tristeza que gobernaba su sino se fue disipando, un tenue halo de melancolía cubría la extraña pasión entre la bella Electra y el viejo Edipo.

Reptura

El universo es como un fuelle, vacío, pero nunca agotado. (lao Tse) La visión occidental frente a las relaciones interpersonales llena de congoja y desasosiego el panorama de una redención personal. El individuo autómata aborrece palabras tan hermosas como soledad, desarraigo, desprendimiento, ruptura, vacío, silencio, abandono. Habitamos un horrendo paisaje sonoro, y una multiplicidad de abominaciones llamadas ciudades, santificamos la locura que llamamos sociedad… aquel individuo ermitaño y solitario, que por voluntad sabia decide alejarse del mundo de los hombres los llamamos loco y genio cuando regresa con una buena nueva para este mausoleo infestado de estupidez. Nuestros ojos torpes ven en la ruptura algo atroz, ven al individuo que la cometa casi como un monstruo, un demonio que les asecha desde las sombras. Absurda manera de mirar de los primates materialistas, una de las primeras premisas para emprender el camino a la plenitud debe ser el abandono, el desprendimiento sagrado de todo cuanto nos pesa a nuestras espaldas. Debemos ver la ruptura como una bifurcación hacia la liberación, es la clara muestra de quitarnos el velo que cubre nuestros ojos de rebaño. Estándares absurdos hacen que caminemos en círculos, para llegar a la conclusión que la vida es un tortuoso camino de torturas, un valle de lagrimas. El mundo no es un lugar horrendo, horrendos son los ojos contemplativos y burdos con que se mira. La ignominiosa necesidad de ego y admiración por parte de aquellos otros espectros que afirmamos ser nuestros semejantes, es la causa de nuestro declive, de nuestra eterna angustia, de esa búsqueda anodina, el complemento no está en el otro, el complemento no está en ningún lado, no existe complemento alguno para llenar nuestras vidas, inversamente debemos buscar vaciar nuestras vidas, la vida no es más que una alegoría, las relaciones una invención cultural para mantener a flote nuestra insanidad humana, el triunfo es para los idiotas, solo los sepulcros llevan inmarcesibles la corona de olivo. Es inútil intentar cambiar el rumbo de esta estirpe inmunda, pero me consuela que al cerrar los ojos ese mundo infame desaparece y es tan solo una horrible pesadilla que poco a poco se difumina en mis sueños de olvido.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Aniversario de un inmortal


Es inevitable hacer un alto en el camino para evocar a aquel coloso inigualable de las letras. Aquel Ciclope que aun en el trasegar del tiempo sigue inmarcesible como un faro que guía a náufragos como yo en el mar insondable de la literatura. Pocos son los nortes literarios ante los cuales mi admiración jamás declina y aunque diversos nutren es te absurdo mundo de ensoñación y fantasía. El sino trágico de la realidad es coloreado por la infinidad de corredores que nos permite ver el genio en sus relatos, el misterioso reflejo del otro que se aparece en el espejo y nos mira con recelo, la eternidad aferrada al olvido, el tiempo como traición y quimera, la vida como una alegoría de los libros… también su recuerdo anuncia una desgracia, la insignificancia del saber en una vida y el refugio de saberse infinito si superamos el prejuicio de ser un único hombre y volvernos el primero y el ultimo, un inmortal que ha perdido la memoria como castigo del gran Cronos. Podría figurar también un supuesto coqueteo a las sabias matemáticas, de números que jamás se repiten, a las físicas más profundas, al paralelismo de mundos sostenidos en teorías cuánticas, pero su voz era poesía, el lenguaje más bello para narrar aquello que nuestro aturdido entendimiento no nos permite ver con nuestros ojos engañosos… Hoy quiero hacer un alto en el camino en el aniversario de un inmortal, llamado Borges.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Genios pétreos


Quisiera recordarles que no somos los seres más pensantes sobre la tierra, este epíteto se lo llevan la rocas, inmaculadas y consagradas a la paciencia y la contemplación. Nosotros solo somos ridículas quimeras, parapetos distorsionados de un intelecto viciado que con los años se ha hecho más ponzoñoso. Nada de sublime tienen nuestros cantos, nuestra voz es hermana de la víbora y el croar de los sapos, aun así nuestra voz es más nefasta y sus versos mortales recuerdan el chillido de los cuervos. Somos hijos de las cosas eventuales, lo transitorio es nuestro pilar mas soberano, la vida no es mas que un triste ensueño que nos tortura con el fantasma ilusorio de la muerte; este hecho innoble nos hace suponer que somos profetas, ya que los otros seres no prestan atención a semejantes supercherías, el existir, está presente en cada bocanada, en cada palpitar. Somos genios pues de las preocupaciones, anticipamos la tragedia desde el vientre, la luz es tan solo un mal presagio, pero la ironía se presenta con la bruma noche, estando plañideros en las sombras hemos fabricado una animadversión al oscuro mundo, una atrocidad a nuestro génesis, temiendo volver al nido del olvido en el cual fuimos quizás análogos a los genios pétreos que miran sin ojos desde su trono ancestral los desvaríos y piruetas que nuestra canija natura nos hace ejecutar.

viernes, 1 de julio de 2011

Spleen



Descompuestos en la fragilidad, la lluvia
Y el sol haciéndonos pedazos, ruinas de algo inútil.
Un puñado de huesos y carne putrefacta, una mente
Enferma, un corazón gastado…

La efimeridad de los días se repite hasta el abismo,
Nuestras codiciosas sonrisas solo son llantos amargos
Que se marchitan en el alba gris.

Somos víctimas del tedio; y la copula ya no es refugio sagrado
Para nuestra desesperanza, estamos viciados por el asco,
Sufrimos el horror de los espejos, lloramos ante la imagen

De un sueño espeluznante llamado Vida.
La espera se hace infinita, la salvación una quimera,
El amor un sentimiento absurdo, la locura la única salida.

Náufragos de todas las tierras, vagando en océanos sin viento
El rumor es un réquiem de fantasmas suicidas
Atroces espectros nos devuelve la mar, son nuestros
Rostros, nuestros tristes rostros muertos.

lunes, 27 de junio de 2011

Personajes Simbolicos de la Transgresión



Oscuros, emblemáticos, contradictorios, fragmentarios, brillantes, demoniacos, apasionados, dementes, suicidas, estos son algunos de los rasgos de estos personajes a los cuales ahora quisiera hacer un homenaje:
Georges Bataille, Emil cioran, Marques de Sade, Antonin Artaud,Conde de Lautréamont, Rene Magritte, Andre Breton, Federico García Lorca.

sábado, 25 de junio de 2011

Mostruo


Dejar de mirar la bestia antropoide como un ser bendecido por la divinidad, entre el fango y la perversidad del orbe trasluce la más terrible de sus mascaras, el hombre no es más que un monstruo maquillado con la razón, vestido con la piel de una moral paradójica que invita y prohíbe el pecado, (la fabula de los limites irrisorios) esa lucha infructífera por alcanzar la inmortalidad de una estirpe horrenda, nacida del terror y la atrocidad. Abrazar con regocijo la maldad que anida en nuestro corazón, no hay nada de maldito en este hecho, vivimos gracias al horror y la barbarie; el asesinato y la locura está inscrita en nuestra sangre, pero es la lucha la que nos mantiene en pie durante siglos, ese tira y afloja contra una verdad que es tan evidente como vil, no somos ángeles, ni creaciones magnificas, somos abominaciones, esperpentos siniestros. Lo más cercano a la bondad en la acción lo poseen los suicidas.Tiene más de bello el gusano carroñero que nuestra más bien intencionada empresa, porque todo lo noble en nosotros no es más que artificio, ficción para intentar escapar de nuestro sino. Dejar de sufrir por los reproches, nuestro puño está manchado de la sangre de nuestro hermano, al asesinarlo le hemos liberado de su condena. Hijo del miedo, el hombre soñó ser el dueño del mundo e invento la palabra, así creyó que todas las cosas le pertenecían, pero al contrario de esta tonta lucubración el único objetivo alcanzado fue la soledad, el destierro del mundo místico, se apartó de lo espiritualmente tangible, y se aferro a iconos innobles, carentes de fundamento, pensó que mas allá del azul del cielo la eternidad le aguardaba y que bajo la tumba llena de gusanos una ardiente hoguera le cobraría toda sus inmundas fechorías. Ahora se encuentra más desolado que al principio de su carrera insulsa, a perdido sus tótems sagrados, ahora solo llora frente a un cubo mágico que libera su estulticia soberana, porque es bien sabido que la raza humana atesora mas fracasos que triunfos en las arcas de la historia. Vergüenza de mirarnos como el Narciso en el agua, vergüenza de nuestra desnudez frente a la naturaleza que siempre esta desnuda ante el ojo salvaje, vergüenza de nuestra perseverancia anodina, vergüenza y horror de escuchar una vez más el latido en nuestro pecho.

miércoles, 22 de junio de 2011

La Muerte de Bataille


Un pene erecto y ciego busca nido en la fosa sepulcral de un cuerpo femenino. Un pene transeúnte vaga por el cementerio del sexo, donde hembras cadavéricas rebosantes de una lujuria mortecina, maloliente cantan versos de Milton en el paraíso. Féretros vaginales, mausoleos anales, bocas llenas de moscarrones carroñeros bebiendo semen rancio… “el mundo no es más que un carnaval de cadáveres” exclama un mono bufón mientras sodomiza una escultura de la Piedad. El pene torpe y ciego no comprende nada a su alrededor solo quiere tierra y carne que lo abriguen, se descubre tieso y muerto, llora sin ojos frente a lapida gris del coito. A lo lejos, una llama tenue se estremece, donde dos efigies putrefactas, bailan al ritmo demencial de golpeteos estruendosos de cráneos vacios, el pene desahuciado, harto del tedio se lanza a la hoguera mientras escupe una maldición a los que aun siguen con vida y buscan redención en el acto mas abyecto de la pasión.

domingo, 29 de mayo de 2011

Fragmento de novela oriental (no leida)


Ciudades descompuestas, moriremos quizás sin ver el sol en Tokio, la luna azul iluminando un jardín de abetos. Jamás recordaremos el rostro de esa mujer que pudo rompernos el corazón, ni hacer verter la sangre del traidor. Vagabundos del amor, locos suicidas, criaturas incomprendidas en sociedades autómatas, el tiempo se le viene encima al héroe, y todas las acciones se hacen caducas, en su pecho descansara un poema que tampoco podremos leer pero si recordar en sueño. Besaremos la blancura del fantasma de una mujer, dudaremos de la muerte, creeremos que el final solo es el preludio de una continuación de otra novela, queremos sumergirnos en palabras infinitas, queremos mentirnos, olvidar la vida que tanto nos pesa y de la cual no somos valientes para escapar. Un pájaro en llamas cruza el cielo inmarcesible y la aurora nos hace llorar con el punto final de una frase melancólica y sempiterna.

lunes, 23 de mayo de 2011

Meditaciones de un alpinista


Otros tiempos acontecían... ya no se escucha la opera de Gounod que conmovió Hans Catorp, aquella donde comulgan Thanatos y Afrodita, también del diablo,. ¿Qué melodía del hoy puedo traer a las letras y hacerla inmortal? Aun el más realista de los literatos poseía un encanto romántico y algún verso dejó escapar para cantarle a la luna, a las calles de corazones solitarios. El hombre siempre será un humanista contradictorio, un megalómano, un ególatra y un idiota, siempre estará fabricando ídolos, siempre estar inconforme, solos muertos tienes ese rictus plañidero que la envidia mortal añora. Tras un puente invisible se paran los profetas viendo la noche a sus espaldas, y el gran astro saluda en frente , tímido tras la montaña helada. El pensamiento parece ser cosas de locos, de holgazanes que se pasan horas tras la ventana contemplando el trasegar sempiterno de Cronos, las mujeres solo quiere ser amadas y suspiran en silencio, el mundo es un triste vomito andrógino, un espíritu desaseado suplicando de rodillas ante la marmoleta dura de un dios. Los muertos vuelven a la vida cada vez que se les nombra, los fantasmas de la fantasía cobran forma a través de la palabra de los vivos, el recuerdo es el refugio de los sueños y las tragedias, de los cadáveres y las habitaciones vacías, de los amores inconclusos, de la voz susurrante del olvido.... un joven fatigado mira hacia arriba y hacia abajo, cuanto ha caminado y cuanto ha de caminar hasta la cumbre... pobre Sísifo solitario, solo le acompaña en su larga empresa la música nívea de las alturas.

domingo, 8 de mayo de 2011

El pecado de la dicha



La excitación es el fundamento del erotismo, su enigma más profundo, su palabra clave.

Milan Kundera


Aquella mujer adentró en el profundo galimatías, las luces del fuego eran tenues y provocaban un absurdo y tétrico efecto óptico, el silencio o el eco de sus pasos incrementaron con horror la angustia de la mujer. Era inútil ya dar vuelta atrás, las huellas eran equivocas y no conducían a ningún lado. La mujer resignada a su muerte siguió caminando por los estrechos corredores, la sofocación la poseía, al igual que una inmensa sed y hambre. Las gotas de sudor en su piel se hicieron mares, abandonó sus vestiduras, comprendió que era más sensato y ligero andar desnuda por aquel siniestro laberinto. El mutismo de sus pasos no tardo en tener la compañía de los retumbos incontrolables de su corazón agitado poblado de panico y el suspiro anhelante de sus pulmones y tórax bombeaba sin parar.

A pesar de llevar un trasegar monótono y austero para evitar la fatiga, una extraña y creciente excitación gobernó cada célula de su cuerpo. Jadeante y moribunda no intento detenerse ni un segundo, tenía la conciencia o la alucinación de creer que si por un ligero instante hacia un alto a meditarlo todo con más calma moriría a causa de un nuevo temor más terrible que ahora la gobernaba, una creciente paranoia se fundó en su cabeza ¿Si acaso no se encontraba ella sola en aquel monstruoso laberinto? ¿Y si ella acaso solo fuera una presa para bestia que habitaba en aquella mansión horripilante? Su mente dadivosa se lleno de extravíos y miedos, la agitación en su cuerpo se hizo incontrolable, debía huir, escapar a toda costa del funesto morador de aquellos pasadizos interminables. Sus pasos se aceleraron, su vista fue nublándose poco a poco, el aire se hacía cada vez más denso y más precario. Abatida por el cansancio cayó al suelo, pero aun sin rendirse, comenzó a gatear y fantasear con una salida el final del corredor. Una prohibida mueca de placer se dibujo en su rostro, su entero ser se colapso en un vibrante espasmo de goce, cerró sus ojos cadavéricos y se dejo consumir por el orgasmo mortuorio de sus ensueños mas lascivos.

sábado, 23 de abril de 2011

A la lengua


Lengua mía, lengua embustera,
Lengua siniestra, lengua ajena,
Ave de luz que no escucha el ciego
En su batir de alas de fuego.
Puerta lejana, muro infranqueable,
Jardín infinito, promesa de un sueño
Alegoría imposible de una pasión.
Don caprichoso, don traicionero,
Don quisquilloso, don sincero.
Aquel que habla miente,
Aquel que calla permite,
Aquel que escribe olvida
Aquel que lee sueña
La voz callada del otro mundo.

viernes, 1 de abril de 2011

Monstruo de arena


Soy el fantasma que solo puedes ver en el reflejo de la luna, una simple alucinación de tus noches de insomnio, el silencio que te llama en las sombras de tu habitación. Quizás sea la máscara que te mira con ojos huecos en el espejo, la calavera que te sonríe en las vidrieras de los cafés cuando miras el horizonte interrumpido por infernales torres de concreto y carne. Estoy prendido a tus sueños porque soy la realidad mas tangible que pueda tener el olvido, porque soy el refugio de tus miedos, de tus pecados  infames, de tus lagrimas siniestras. En el callado suspiro de la aurora bailo para ti, pero no puedes ver mi luz aunque la bruma este disipándose de tu mirada. Mis aullidos no pueden perturbarte, producen un efecto contrario, son canciones de cuna que arrullan tus pesadillas. La paciencia me ha regalado su corona de sal hasta el instante que despiertes y sospeches mi presencia. Sin importar los caminos, los laberintos y los desiertos que cruces, estaré cuidando tu espalda como el ángel de la muerte (quizás sea su sombra). Cuando tu recuerdo se haga polvo, yo vendré a recoger tus cadencias de humanidad mortecina y las verteré en mi caja de música y arena. Luego, lejos de mi espectro, pasarás por ríos donde la tristeza será tu sustento y la noche tu bendición. mientras yo, vagaré de nuevo por este mundo tortuoso, abrazando su agonía perenne en las horas infinitas de mi reloj sin agujas.

sábado, 26 de marzo de 2011

A vuelo de pajaro (sin reglas)


Sé que he pecado, sé que lo seguiré haciendo hasta el final. Es inevitable el naufragio. Cada palpitar es anodino, un ahora sin límites aguarda bajo la rejilla de los parpados. Déjame en paz mama que estoy masturbándome, la chica de mis sueños huye de mi fantasía cada vez que tocas la puerta, ahora ya no me queda nada, más que sacudirla hasta quedar hecho una marejada de abandono. Diccionario para partidarios del club selecto de Hugo Ball, un pie en la tumba y otro strike, solo son unos chascarrillos, triquiñuelas que uniéndose de modo matemático podrían sugerir algo concreto. Pero hoy Anabel dice que su orquesta es una babel, yo no conocí nunca un rey, ni me enamore de una princesa mueca en una torre de aserrín. Bufa el toro, son horas infinitas, instantes incompletos, todos somos pecadores, no existe una regla para medir nuestros actos, solo autopistas que conducen al vacio usando palabras rimbombantes, citando autores peculiares y misteriosos, todo aquello que te llene de gloria pasajera, otra excusa para fumarse el ultimo cigarro de la noche -¡Pero yo no fumo!- solo soy un soñador, un espectador mas en este ridículo circo, las ideas se disuelven en el agua y el pigmento sugiere un pétalo de una flor marchita, o la abstracción de unos ojos de venado. Suena una alarma que despierta a los idiotas, pero siguen caminando al desfiladero, porque es momento de hacer puré la lógica, porque los siglos humanos nos han fallado, porque los artistas son unos impostores(una pausa, tomemos un respiro), interrumpir un instante no es detener el tiempo, solo un predicador como este de barba turbia puede vérselas con el flautista encantador, toco las campanas del monasterio abandonado y los fantasmas se cagan de susto al ver mi frágil mortalidad, pende de un hilo todo aquello a lo que el primer padre de mi ancestro dijo: No. Tengo que ser optimista, siempre existen ventanas para saltar, esta la ligera posibilidad de ser el primer hombre pájaro, aunque estemos untados de ceniza, fracaso y orín. A lo lejos del timpano duerme el cerebro de un genio consumido por la estupidez contagiosa del mundo obsoleto. el onanismo de despeja dudas, puedo ver ls cosas con mas claridad, Clara es una puta y un polvo no dura mas que un eclipse de sol. Solo quiero retarte lector, quiero que dejes de leerme y ocupes tus últimos segundos de asco en fornicarte un camello o ruborizar a las amigas de tu madre con flirteos escatologicos. El psicoanálisis no podrá defendernos, ni los libros de Breton revelaran el misterio, ni la efervescencia de una cinta de Lynch es el resulatado de una sanguinolenta pesadilla. Vuelan las balas, vuelan los cerdos de la corniza, vuelan las palabras de amor embustero, vuelan los pajaros, vuelan los pajaros, vuelan los pájaros en la ceniza y aun no creo estar en lo correcto, la frase perfecta aparecerá en un sueño. las fechas no son trascendentales, 1957 fue un buen año jamas vivido. Por ahora solo queda decir que he pecado y que lo seguiré haciendo hasta el final hasta que alguien más cobarde que yo detenga la tómbola con un disparo bien atinado en la sien del paciente esquizofrénico. Tira los dados diosa bastarda que estoy ansioso por ver hasta dónde pueden llegar las zancadas de un narciso sin ojos. el juego sin reglas esta por comenzar...

sábado, 19 de marzo de 2011

canto a la gran luna


Beberé por ti, mi bella celeste,
Buscare en ojos femeninos
Tu mirada pura y lubrica
Porque hoy es tu noche,
Porque hoy te bajas de tu trono
Para besarnos la frente.
Ya los perros vagabundos
Estarán alegres y la noble madre
La incestuosa Nicte celebrara
Con todos sus hijos y amantes peregrinos.
Hoy la aurora tardara en venir
Hoy el gran cronos se dará un respiro.
Y mi piel pálida como la tuya
Soñara en el bálsamo de lunática locura.

viernes, 18 de marzo de 2011

Una Deuda Literaria


Cuando todos los personajes de su novela parecían liquidados por un terrible olvido o por simple aburrimiento. Llego una carta a la puerta esa mañana de primavera. Hacía meses que no recibía una, sus padres habían fallecido hace años, su hermana le había olvidado y no conocía su paradero, no tenía amigos, y su editor preferia telefonearle a enviarle algun mensaje por correo. Sus libros eran su únicos compañeros... ¿quien entonces podía haberle enviado esta misteriosa carta? No llevaba escrito el nombre del remitente, el sello que llevaba parecía proveniente de un país jamás visitado. Con impaciencia abrió el sobre, sacó la delicada hoja de un fino papel de arroz, igual a las que solía usar él mismo cuando era más joven y tenía alguna amante a la cual dedicaba absurdos versos de amor... aterrado se percató de lo inverosímil de la situación, esta carta había sido escrita con su puño y letra, está fechada 16 de abril de... el mismo día cuando había comenzado su inacabada novela. No podía negar que era su letra, pero por más que volvía su mente a aquel pasado no alcanzaba a recordar en qué momento y las razones por las cuales había escrito esta carta. Otro asunto tenebroso que encontró al volver la vista atrás fue que por ese entonces vivía en Paris y no en Praga como ahora ¿cómo era posible que esta carta llegara a sus manos luego de tanto tiempo y con el desconocimiento pretérito de su residencia actual? Trató inútilmente de encontrar la triquiñuela, el engaño en todo esto, pero por más que releía y admiraba la frase allí escrita más seguro se sentía de su propia autoría. Luego sin entender el porqué sentado frente a su escritorio comenzó a repetir insondablemente entre sollozos y lagrimas que vertía sin consuelo aquella frase que tenia ante sus ojos: POR FAVOR NO NOS MATES.
Dos semanas más tarde su editor recibió el manuscrito acabado de la novela y la notificación del reciente suicidio de su autor.

lunes, 14 de marzo de 2011

Obra de La quietud


Me dispuse a escribir como todas las noches, tratando de forjar una disciplina, de volver el acto en una rutina. Pero la maldita resaca no me lo permitió. Punzantes espasmos en el lado derecho del cráneo me atormentaban, cada vez que intentaba escribir o incluso meditar alguna frase, una aguja invisible flanqueaba mi empresa. No tuve más remedio que rendirme ante aquel ataque. La pagina quedo en blanco y yo tirado en la cama por largos días, muriéndome de inanición y una fatiga incomprensible. Quería ponerme en pie, dar mi última batalla, pero fuerzas extraordinarias me dominaron, veía tan lejana y ajena aquella vieja máquina, la hoja palando al viento que se filtraba por la ventana. La pereza gobernaba en el cuarto. No existían motivos para pretender romper la quietud en la que me hallaba inmerso. Los días y las noches pasaban sin prisa y sin ninguna novedad, al parecer los extraños fuera de este cuarto no se percataban de mi ausencia. Quizás ya me habían olvidado. Estaba petrificado, sin frio o calor, sin miedo o angustia, mortalmente rígido como un cadáver. Pero no estaba muerto ni siquiera en un estado catatónico, simplemente no quería moverme. Moverme era el acto mas estúpido que pudiera realizarse, la quietud era la una labor decente. Parpadear y respirar de vez en cuando, escuchar el palpitar somnoliento de un corazón tranquilo. De fuera podía escuchar pasos, voces, gritos, ladridos de perros, el cantar de los pájaros, el chillido de un grillo o un bebe, la magnitud del silencio en alguna madrugada, los frenos de unos neumáticos, las campanas de una iglesia, los vendedores de verduras, los niños sonrientes, el golpeteo de camas y cuerpos tras los muros, el canto sutil del aire en la madrugada. Mi cubil estaba silencio y estático como yo. Ni siquiera el reloj de pared quería seguir su marcha, así pasaron los días hasta que una madrugada, mientras me encontraba en la placidez de mi reposo, escuche el repiquetear incisivo de mi vieja máquina, al comienzo pensé que alucinaba, que era producto de mi situación actual. Pero luego con un gran esfuerzo descubrí que no era así. El clap clap de la maquina seguían y la campanita sonaba a su vez, las frases comenzaron a poblar la hoja en blanco, hasta que llego a su punto final y fue allí cuando me puse de pie y leí esto que ahora acabo de contar.

lunes, 7 de marzo de 2011

Iluminación en Europía

¿Porque me dejas alma mía?
¿Por qué huyes de este oscuro devenir?
Sé que no pude ofrecer un cielo inmaculado
De mágicas noches.
Porque soy un paria y un bastardo,
Un peregrino innoble en la tragedia
Porque mi sino fue el poema fatal..
Ahora que no fumo y bebo poco,
Me babeo como un idiota esperando el día caluroso
De mi muerte sin cuervos.
Ahora me duele la espalda de tantos recuerdos
No me califiques de pendenciero, fascista o canalla
Simplemente el odio vive en mi desde el embrión
Y se ha alimentado con la sal de este mundo cruel,
Solo soy la bestia sin yugo que reina en la lejanía.
No puedo mirarte ya con ojos inocentes
Porque mi ángel a muerto en el estío,
Famélico y solitario, así como suelen morir
Los ángeles olvidados.
Aun aguardo tu llamado desde esta inmensa bruma
Que me ampara desde tu abandono.
Espero que aun conserves los demonios y los duendes
Que sembré en tu juguetona cabeza.
Me abandonas como lo hicieron antaño las otras princesas.
Eres mujer, serpiente, instrumento de infortunio,
Sádica y suprema.
Me has hecho a un lado porque nunca
Te ofrecí una prisión de ensueño,
Porque jamás he creído en el egoísmo
De una pasión humana y de dos cuerpos.
Quizás ahora , fuera de este limbo negro
Puedas mancillar la felicidad irrisoria
De los ciegos.
Quizás ahora, yaces plena columpiándote
En aquella pequeña jaula de oro que no pude
Hacer para ti.
Mis rudas manos no son como las de Thalos,
Mis rudas manos solo sirven para destruir
Los muros, para flanquear adversarios de la risa.
Seguiré el sendero que la lluvia me ha trazado
Porque estoy condenado al destierro de lo humano
y lo sagrado.
Tú que nunca comprendiste aquel desprecio mío
A todo lo mortal y perecedero.
Recuerda que este alquilado cuerpo será
Devorado por los perros en la mañana
Y mis restos en la noche engordaran a
Los gusanos ladinos.
Te pido perdón de la forma más sutil que mi monstruosidad
Puede brindar a tu orgullo y vanidad.
¡He aquí mi furia y mi desdicha al desdicha al desnudo!
Ahora temes y huyes a mis ojos, a la mirada del lobo
A estos ojos siempre míos de demonio.
Este soy yo.
Y aunque muchas lunas presumimos estar juntos,
Siempre te fui infiel, y la soledad siempre me besó
En la frente cuando tu desviabas la mirada o te marchabas.
Ya no existe vuelta de hoja y no tengo ganas de cambiar
El semblante en tu cara por ver quién soy realmente.
Tú que siempre buscabas un refugio y yo que soy
Tormenta silenciosa que asechó tu trémulo corazón.
Quiero ver tu miedo cuando leas esto,
Quiero saborear tu incertidumbre, quiero verte frente a frente
Antes de haber perdido el poco de humanidad
Que aun reside en mi.
Porque un demonio ruge en mi,
Y se que ahora presientes su fuerza,
Su reino que se avecina.
Soy un guerrero maldito condenado a llevar a cuestas
Un inextinguible fuego en el sótano de mi alma.
He aquí la paradoja, yo custodio ese candor
Que tanto sueñas, ese infierno que por temor
No quisiste pedirme.
Pero temo que nadie podrá salvar el Erebo
Que habita ente cuarto de carne pútrida.
Aquel dios de tinieblas vive en mi,
No soy jactancioso ni prepotente
En mis palabras, hueles el azufre
Que suda mi piel.
No es una bendición, es una terrible condena
Que llevare en el abismo de mi boca
Hasta que el caos reclame su trono
En este sucio valle mortecino.
Mis lagrimas se evaporaran
Con los besos de la noche
Y la suerte se echara en la ruleta de un tambor
De plomo inacabable.
David es el nombre pueril de ellos, no el mío,
Siete eternidades crecen en mi fuero interno
Desde los siglos del olvido.
Porque para ser mortal, solo tengo esta pobre vida
Pero para ser eterno tengo una eternidad.

domingo, 6 de marzo de 2011

Tarde irrisoria


Deje que el humo llenara mis recuerdos y que el alcohol hiciera lo suyo. Deje que la resaca afilara mis dedos para escribir, le abrí la puerta a la melancolía para dejarme seducir. La suave tonada del rocío en mi ventana, el viento suspirando el nombre de Ariana. Volví a sentirme niño, volví a creer en seres de fabula, soñé de nuevo con la inmortalidad y todos los miedos se disiparon. Mi demonio bebía de la misma copa y sonreía ante el mundo que se representaba antes sus ojos. Todo lo ridículo se hacía fabuloso, lo cotidiano algo sorprendente. El reloj se detuvo un instante y la vida dejó de ser esa burda alegoría.
La tarde era algo maravilloso, las nubes inmersas en un cielo naranja, los ojos de mi princesa me custodiaban desde su alta torre...
Al despertar descubrí que jamás había existido, que aquel sueño era al igual que yo, tan solo palabra escrita, trazada por un desconocido escritor de un tiempo sempiterno.

martes, 1 de marzo de 2011

Aforismo hallado en un retrete


Tirado de rodillas vomitando mi presente en un cochino baño de un bar de carretera. Encontré en un pedazo de papel mugriento este aforismo que desde entonces me persigue como un fantasma:

Tantos nombres había inventado de si mismo que había olvidado su nombre de pila. Ahora no recordaba quien era, en su cabeza solo volaban infinidad de nombres sin rostro.

Una cerveza por lo no leido en una noche de lujuria reprimida


¿Por qué no duermen los pájaros en la cornisa? ¿donde están los gatos para ahuyentarlos de un zarpazo?
Sterne sin ser leído, vomitó páginas en blanco. Dio notas negras a los difuntos. Sigo siendo holgazán en la paupérrima excusa de ser un iluminado por la tragedia... bah, palabras fútiles, solo quiero enterrar mi cara en tus finas nalgas como un topo que solo busca el abrigo de tu sucia oscuridad, desconozco tu vida mujer anónima, poco me importa tu nombre absurdo, nada tienen de transcendentales nuestros amores pretéritos, solo quiero morir abrazando tu trasero, leer la poesía que está escrita en tus caderas. No quiero novelas extensas que hagan cascabelear mi cabeza, no tengo tiempo para escribir libros proféticos, esta noche y otras mil quiero que seas mi sino, mi brújula son retorno, el olvido que da alivio al errabundo. No puedo conciliar el sueño en esta noche febril, la maquina llora en el rincón de este cuarto, quiere que mis dedos la mancillen como quiero mancillar tu piel. Aquella carne lubrica y morena, turgente y altiva, que solo incita a mandar las normas de este puto orbe por una letrina. Porque los papeles sagrados deben ser escritos con la tinta de tu orgasmos, con la fiereza de mi semen sobre tu carne rubicundo. Porque no quiero ver más las putas langarutas con tetas infladas, de culos cóncavos, presumiendo una moribunda imagen asexuada. Quiero tu carne, quiero la dicha del instante de mi corazón muerto. Quiero que la noche llueva sobre ti mis plegarias vulgares, porque hoy deje las palabras bonitas en otro verso y hoy solo quiero sumergirme en tu leteo, en tus agujeros suplicantes. No soy un caballero como Shandy quizás lo sea, solo soy un perro que olfatea en tus partes mientras tu lees las ultimas líneas de una historia abreviada que desconozco de Vila-Matas ... Anécdotas ridículas de aquello que solo es la fantasía lubrica de un idiota, las ansias no fenecen con las palabras, por más que quise vomitar mi deseo, aun sigue esa efigie en mi cabeza merodeando,, bebo cerveza pero es inutil, nada puede librarme de este cruel castigo, más que empuñar vigoroso mi sable y sacarle brillo hasta que su filo estalle en el silencio.

jueves, 24 de febrero de 2011

Fabula sin (salida)


El burro rebuznó por cuarta vez y el pez no le escuchó, ambos estaban ebrios para recordar las palabras del batracio que antes de volarse los sesos croó su epitome nefando: Pueden existir miles de pretextos, supuestas argucias para evadir la cruda tragedia humana, pueden inventarse nuevos dioses, vanas creencias y el simio idiota seguirá saltando al abismo, seguirá fabulando paraísos artificiales, morirá en tabernas intoxicado por alcohol, podrido de herpes y sífilis en un cuarto de burdel, en una calle sin salida con una aguja pinchándole la vena, buscando placebos inútiles, felicidades baladíes, al final quedara intacto, vacio y miserable, imperturbable y aburrido, contemplara que el mundo jamás ha dejado de ser una farsa, que la guerra contra el segundero es ridícula, que la vida es el ridículo y la farsa más grande de toda esta comedia universal. Volverá sus ojos al espejo esculpido por su propio llanto y sin remedio alguno reirá de sus tontas monerías presumiendo del habla y de su andar en dos pies. Las ilusiones volaran como cuervos sobre campos muertos. Porque cada paso es un retroceso, cada acción un absurdo anodino, porque cada pensamiento genial es humo perdiéndose en la densa niebla que acaricia el leteo. El reflejo de su efigie reirá de la falacia, de aquellas palabras sin sentido con las cuales cimentó los pilares de su templo de alegorías... aquellas mentiras que llamó leyes, normas que convirtió en estatutos, calumnias anti natura con las cuales edificó una moral endeble y un reino de moribundos y parásitos. La risa del simio será macabra, y el eco de sus carcajadas dilapidara las horas venideras y los girasoles en la aurora. No habrán salidas de escape, ni ventanas para que salten los suicidas, solo mandíbulas desencajadas, dientes hechos polvo... Nada tendrá fin y el horror vendrá a reclamar el trono que le arrebató el hastío...
...Los suicidas no quieren ser olvidados, quieren perpetuar el patetismo de su vaga existencia en comunión sagrada con la muerte- dijo el Buitre mientras engullía las viseras frías del batracio.

sábado, 19 de febrero de 2011

Mi voz callada


... a Lorca
Es posible que mi voz muera en lo absoluto
Pero seguiré gritando hasta que dé el ultimo
Respiro.
Quizás mi voz no diga una sola palabra cuerda
Y que su rumor no llegue a tus oídos
Pero seguiré gritando hasta que dé el ultimo
Respiro.
Es posible que el viento corte mi canto
Y que los arboles me acunen en sus ramas
Para intentar acallar mi insolente desvarió
Pero seguiré gritando hasta que dé el ultimo
Respiro.
Quizás mi voz se extinga en el bullicio
De los ángeles idiotas.
Tal vez sucumba tras la marejada inmunda
De los ojos que censuran,
Pero seguiré gritando hasta que dé el ultimo
Respiro.
Es posible que mañana olvides estos labios
Estos labios que te nombran
En la oscura soledad del día y
De la luna,
Pero seguiré gritando hasta que dé el ultimo
Respiro.

martes, 15 de febrero de 2011

Gotas de Rocío


Algunos podrán tomar por fabulado este relato, dirán que solo son los desvaríos de una cabeza loca como la mía. No soy quien para dar fidelidad a este retrato pero soy quizás el único testigo consiente que conoció todos los hechos de la misteriosa vida de Eleonora Corina.
Tristemente he dejado olvidado este relato entre mis papeles, ahora no recuerdo nada, no recuerdo quien fue o será Eleonora Corina, solo gravita en mi mente un vago recuerdo de haber pasado horas buscando el significado de ese nombre, ahora toda esa pesquisa se ha perdido en el olvido. Entre mis notas solo deje consignado un tema recurrente en mis actuales relatos, la nota solo decía: (cuento sobre la inmortalidad).
He pasado noches enteras releyendo aquel único párrafo, repitiendo en las madrugadas su nombre, pero el recuerdo jamás llega, he estado a punto de dejarlo en el olvido pero he sido testarudo y ahora en este instante cuando las melodías cósmicas gravitan en el absurdo fracaso de este cuento sin fin, he descubierto el enigma, he deshilado el galimatías. La perfección de este relato inconcluso se resume a que en él convergen los tres temas más recurrentes en mis relatos: El tiempo, la inmortalidad y el olvido. He dejado que el tiempo lo devore con sus fauces implacables hasta que mi memoria nauseabunda se ha hecho arena, he inmortalizado a Eleonora Corina porque la he dejado en el misterio, porque su vida será un enigma tanto para el lector como para mi, he dejado en vilo este relato por que ahora el olvido y la inmortalidad nebulosa lo gobiernan.
Solo consignare en su epilogo una pregunta que bailara por siempre en mi cabeza: ¿Cual fue la intensión primera para bautizar este relato Gotas de rocío?

viernes, 11 de febrero de 2011

Manuscrito apócrifo sobre Abel Pantronic


Adormiladamente se amoldaba primavera purpúrea y maletuda en el bello pueblo azul. Era el año 1910 si mal no lo explica el inconexo manuscrito de origen Pharragonés. En las calles de Oslonia vacilaban cantares infames de juglares hedonistas que jamás habían escuchado la palabra: lucidez. Las noches eran mágicas, cubiertas por misterios inusitados, por musas que jamás un poeta hasta entonces habría lucubrado ni aun al filo de la ultima necedad. Las muchalembras aguardaban su decolorado invierno esperando mustias en los jardines de las nobles señoritas. Los ramilletes de esa amancarada sensación, meritaban en las cloacas mudas y anacoréticas. La calma solo era el preludio para el desprecio y la intolerancia, el alcohol y los fluidos solo eran preludios de una locura caníbal. La noche walpurgis, donde todos llevan mascaras, donde todos tratan de exhibir el verdadero monstruo que encierran en sus vidas aburridas. Aquel monstruo que grita sin voz en la lluvia de verano.

Todos eran felices aquella noche menos él. Un albañil de pobre estío, claudicado por todos sus parentescos como: Abel Pantronic. Deslumbraba en su ebrio caminar una desdicha, obra indudable de un dineral echado al fuego por los vicios. ¿Era tal vez desdicha? (me permito exonerar lo acontecido del contexto) era más próximo el sosiego de una peliaguda alma lóbrega. Pero más afirmo yo (narrador errático y pueril) que Pantronic se arrastraba por el empedrado en el desfiladero hacia su infamia, con el rostro bajo de cucaracha y el mirar torcido de algún lagarto hambriento. En el cuadrante de enfrente, en una taberna le nombraron con voces de tumba borracha, una invocatoria fantasmal. Pero Pantronic ignoro el llamado asi como sus ancestros lo hicieron a sus vez, Pantronic padecía un extraño abstraccionismo en su peregrinaje mezclando en él la sordera de sus propios pasos con los sermones prohibidos del Zohar. Iba impróspero a su catacumba, con ilícito Meyrink a medio tumbar rezongando aun en sus labios. Silbaba en comparsa un yom kipur de otro tiempoy pensaba en ella, Lilith, la joven viuda del mercader Ashnat. Quizás gravitaba en lujuriosas escenas amparando en el letear del vino.

Pocos vástagos perseguían un incrédulo como Pantronic para depositar en él la culpa y la retribución de una raza utópica y guerrera. Pero interpolado y maltrocado, olvidando que el destino esta trazado por las brujas, siguió en el zigzagueo, esquivando obstáculos invisibles. Hecho papalina por el tonel de Meyrink ya vacio y en su panza, fue a parar en frente de dos canallas de la nefanda calle Danzig. Fue para los dos truhanes como en festín un cerdo, laceraron su cuello humilde y sudoroso, sus ojos aun alucinados no derramaron una lagrima, su vaho expiro una vocal muda.

Sonrieron los homicidas al admirar el botín mientras la poca luz de una lamparilla se reflejaba en un charco carmesí al lado del inmutable Pantronic, que oraba tenuemente en el empedrado de la callejera lo bendecía por última vez. Retumbaron las campanas y una enorme sombra surgió de las plegarias del moribundo, un torso de arquetipo pétreo, de boca intimada, ruda y ojos terciados por la ira despertada, conscientes del pecado aun convaleciente. En su último respiro, Pantronic vio que el ave volvía con una azucena en el pico, satisfecho por la epifanía contempló a la monstruosa efigie vengadora y se dejó consumir por la nostalgia de la vida, todo había sido un castigo y una recompensa del cielo y sin temor a las llamas con las que ya soñaba hace algún tiempo, durmió a los pies del homúnculo.

En la plaza minutos más tarde las animas saltaron de su vigilia, los vivos interrumpieron su festín, gritos desgarradores perturbaron la tibia noche. En una calle solitaria, parecido un Cristo de Antagonía yacía Pantronic mientras la botella del bálsamo que hace todo olvido se difundía por el empedrado junto con la sangre peregrina del que jamás terminaría esa jornada.

Todos corrieron sin saber hacia dónde, las huellas fueron regadas por todos los caminos, los miembros amputados de los asesinos fueron colocados por todo el pueblo haciendo figuras de cábalas aterradoras, sangre viseras y huesos componían el hechizo que daba inicio al albur de la mañana.