domingo, 22 de agosto de 2010

Duelo de carne


La nueva palabra es el movimiento cadencioso de dos cuerpos que se arrastran tras un tango. Suena el rencor de una voz cruda y un bandoneón. Una luz tenue rezongan en la pista del duelo. Paredes de triste limón -Pásame un cigarrillo- sillas rojas, mesas colmadas de alcohol. Humo del recuerdo, la herida en el pecho de una mujer que dice amarte. Todo es mentira, todo es un tango. Un absurdo tango que se arrastra con el malevaje de aquellos dos amantes suicidas que bailan hasta hacerse pedazos el corazón.

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