jueves, 23 de julio de 2009

SUPREMACÍA MARGINAL




Soy un hombre que desearía vivir una vida heroica, hacer el mundo más soportable a su vista. Si en algún momento de debilidad, de relajación, de necesidad, me desahogo dejando escapar un poco de cólera ardiente cristalizada en palabras -un sueño apasionado, envuelto y atado en imágenes- entonces... tómenlo ó déjenlo... ¡pero no me molesten!"
"Soy un hombre libre... y necesito mi libertad. Necesito estar solo. Necesito meditar sobre mi vergüenza y mi desesperación en soledad; necesito el sol y los adoquines de las calles sin compañía, sin conversación, cara a cara conmigo mismo, con la compañía exclusiva de la música de mi corazón.
¿Qué quieren de mí?. Cuando tengo algo que decir, lo digo. Cuando tengo algo que dar lo doy.
¡Su inquisitiva curiosidad me revuelve el estómago! ¡Sus cumplidos me humillan! ¡Su té me envenena!. No debo nada a nadie. Sólo sería responsable ante Dios... ¡Si existiera
(Henry Miller)



Este lenguaje cifrado nos divide, nos demuestra cuán distantes estamos el uno del otro. De esta clara diferenciación y lejanía proviene ese desprecio, el rencor y el miedo que anidas en mi contra, porque me contemplas como algo superior, casi divinal y yo ante aquella pueril postura tuya no tengo argumentos afilados para refutar tu apreciación. Admito ser un vil canalla, un cruel y despiadado, en eso no hay duda alguna, pero adjudico que solo soy mezquino, cruel, canalla y despiadado con mis enemigos y con las nimiedades. Tengo amplia claridad de mi situación, me percibo enteramente solo en el campo de batalla, me aprecio sin más ayuda que la que yo mismo pueda brindarme contra el resto. Soy yo contra el mundo. Para los ojos ingenuos de tu vanidad pretenciosa y egoísta es una razón a tu favor esa matemática absurda, eso que tu llama “mayoría” yo llamo “vulgo” y eso que tú crees ventaja yo la llamo tu perdición. El hallarme solo en esta cruenta guerra me fortalece el espíritu me hace respirar el aire puro que tu nunca en tu cobardía podrás respirar escondido en tu ejercito enclenque y homogéneo, esta soledad y desamparo me alienta a seguir la lucha porque soy el único que se enfrenta a tu nefasto orbe de estupidez e inmundicia, ríe cuanto quieras puesto que mi brazo jamás daré a torcer, mientras a ti roedor infeliz tanta veces te he visto bajar tu cabeza picuda y huir por cualquier rincón oscuro. Tú que no tienes más credo que la hipocresía y la mentira, que necesitas del engaño para sentirte rodeado de amigos y gente que te idolatre, no eres mas que una ilusión decadente de un ego que te queda holgado en tu traje. Dirán tus libros de historias que me venciste mil y una vez pero yo seré como el ave mística que se baña en fuego y volveré (quizás con otro rostro) a destruir tus templos eunucos de alabanza. Así pues leproso adversario tienes todo el derecho de temer a este ínfimo ser que no te permite conciliar el dulce sueño en la noche clara, teme a ese rostro que ves reflejando en los otros cuando descubren tus pérfidas estratagemas… Teme miserable infeliz porque yo soy la voz de los oprimidos, soy la voz de la nada que se expande a cada instante en tu reino de envidias y fracasos disimulados, teme por que tu yugo no es más que una quimera y no eras más que un títere en esta aburrida comedia de la vida...



(serás tan soberbio y bruto que pensaras que esto no es para ti y que cuando hablo de ti como uno no estoy hablando de un incontable numero)

lunes, 20 de julio de 2009

RUMOR DE FORMAS ANODINAS



Un callado murmullo se filtra por los muros y en las esquinas rebotan como ecos de sirenas desengañadas por las olas. Formas mudas que cruzamos en el olvido, que nos observan desde la penumbra, cobijadas por la pobre luz que habita sin consentimiento alguno por alguna fenêtre. Malevich ha muerto y la maravillosa nada prevalece, Rothko acabo con su luz pero inmarcesible el espíritu invisible de su obra merodea el futuro como un fantasma. Yo me voy por el lado de Kerouac y del viejo Hopper, contemplo el maravilloso vacio en estas forma anodinas que quisiera amar más que unas lindas piernas de mujer. Poesía banal y profunda de espacios que no alcanzamos a presentir, teniéndolos en frente. En estas esquinas silenciosas quisiera depositar mis pecados, recogerme en el misterio de su nimiedad. Me pregunto quien luego de tanto alboroto por nada… encenderá la luz?


Iluminado


Esquina #1


Esquina #2


Esquina Colorida #1


Esquina Colorida #2


Esquina Amarilla


Filo gris


Forma Blanca

Fotografía: Jack "Polaroid" Reynolds

lunes, 13 de julio de 2009

Un Hombre Inacabado



No soy más que una gran farsa, un hombre inacabado, nisiquiera soy como el hombre de Papini, soy un mediocre egocéntrico, que nunca lleva a termino sus empresas. Soy el gran artista de la desilusión, el maestro del fraude, un ilusionista de efímeros. Un hombre sin talento, con una lengua muy larga, cargada de vituperios hacia el mundo de lo humano y en el espejo soy la fáustica representación de la inhumanidad y lo grotesco. Mi lira es robada y está rota, no sirvo como poeta, ni como paisajista de agujeros en la niebla. Mi prepotencia y mi estúpida maldad no son más que rasgos de un monigote mísero con sueños frustrados. No esperes de mi más que la fractura irremediable de una promesa, piensa que cada palabra, cada acto inconcluso, cada pirueta malograda que emane de mi es tan solo el pobre eco de un fantasma que anhela y teme al olvido.

domingo, 12 de julio de 2009

LOS ARTISTAS DESPLAZADOS









Jaula para Ícaro
Fotografía: Natalia Andrea Tamayo


Wilson Giraldo


Cristian Palacio

martes, 7 de julio de 2009

Estudio de vuelo





Quiero escapar del mundo, quiero refugiarme en el reino de las nubes, en la cuidad utópica de Krutikov, donde solo las águilas y los hijos de Dédalo tienen asilo. Harto estoy de la banalidad humana, de sus anhelos empobrecidos por la ambición, de su afanoso deseo de poder y grandeza, Nemrod duerme en el profundo olvido al costado del Zigurat de Marduk. La inmortalidad reside en ese terrible olvido, no en el recuerdo paupérrimo de los hombres, no en la memoria de un fantasma. La inmortalidad es el sueño de los mortales y una realidad para los seres fabulados como lo dice Augusto Perez a su creador Unamuno en Niebla: “¡Yo no puedo morirme; sólo se muere el que está vivo, el que existe, y yo, como no existo, no puedo morirme…, soy inmortal!”El olvido es vacio, carencia de existencia y el vacio es el abismo del silencio que menciona repetidas veces Kerouac en sus libros, ese vértigo de muerte, somos vagabundos de un tiempo irreconocible, enmarañado que tejen las tres Brujas del destino, ese instante supremo donde se extienden nuestras alas y nos dejamos llevar…
Me aferro a este cielo tormentoso y romántico de soñadores constructivistas, de visionarios futuristas. Sant’Elia sacude el rayo veloz de un progreso quimérico. La gran metrópolis no es más que una ilusión, un oasis mezquino para nuestros ojos peregrinos. Le Corbusier sin su mueble habitado, el nido esta solitario, los cascarones rotos, no existe un solo individuo en habitando la gran ciudad. Kosuth decreto que la palabra es artificio y realidad. Al escribir vuelo no estamos volando, el entender su significado no nos otorga portentosas alas. La victoria de la samotracia demuestra este escenario esteril, unas magnificas alas de piedra no pueden elevar un busto inerte, ni aun si palpitara su corazón de piedra. Esa fría y bella estatua es lo más cercano que tenemos a las alturas, todo es alegoría, somos Figment como recita el epitafio de Warhol. Quizás estamos encerrados en un macabro lente, y seamos solo fichas en la maquina monstruosa de Morel…

Vemos a las águilas y a los cuervos contemplarnos como gusanos desde las alturas, no somos más que bichos indeseables con sueños absurdos. Queremos parecernos a los dioses y lo somos de algún modo, de un modo inhumano y cruel. Somos pretenciosos, embusteros, iracundos, asesinos, misericordiosos al igual que ellos… somos títeres del destino repite el drama Shakesperiano, Soñadores hidalgos del Quijote. Damos vida a lo inanimado sin entender siquiera que nosotros nos hallamos vivos. Somos tristes alucinaciones de las horas… Quiero que me enseñen a volar, escucha mi proscrito rezo oh tu, gran arquitecto de laberintos, libérame de este galimatías del cual mas no puedo, clamo a la Ariadna sin su amado a que tenga bondad de esta alma desgraciada y moribunda, te llamare con tus mil nombres como las mil formas del viejo del mar, tu Maravilloso Dedalo, tu deiforme Iktinos, tu aclamado Dinócrate, tu trágico Apolodoro que feneciste a manos de tu afán y de Adriano, tu Alberti, tu Brunelleschi, tu sin par Miguelángel, tu menospreciado Borromini, tu visionario geométrico Boullée, tu esperanzado Gropious, tu urbanista Le Corbusier, tu utópico Sant’Elia, tu elevado Krutikov…. Cientos son los nombres que me faltan para nombrarte, gran arquitecto, pero en este humilde ruego te pido seas caro a mi tragedia. Yo pobre ente imaginario atrapado en la mentira de lo humano imploro por las alas del leteo para elevarme tan lejos de este paisaje que me es tan mezquino y nauseabundo.