domingo, 31 de mayo de 2009

Alegorias




Agarrémonos firmes de la rama de un árbol seco y romántico. Baudelaire, come higos podridos mientras el misticismo se oculta en el concreto y en un empleo miserable y aburrido. Pasan los tristes personajes del olvido con sus caras largas, pálidas; esta todo echado a perder, la sonata de Beethoven se repite cada siete segundos y nadie pregunta porque. La incertidumbre ya no nos conmueve, queremos besar una nueva musa mística pero nos es esquiva; el reino de los hombres se ha hecho mezquino ante los ojos dadivosos de la Moira. No nos queda más augurio que refugiarnos en oráculos y epigramas del pasado. Volvamos al círculo dorado de los tiempos de oro. El horizonte esta tras esos edificios donde los altos dirigentes saltan al vacio. Campos de asfódelos y girasoles relucientes y eternos nos esperan, debemos erradicar esa imagen putrefacta del futuro industrializado, del presente abominable que nos conduele con sus atrocidades, somos nosotros los monstruos que producimos todo este terrible estío. Cantemos nuevas canciones de Millerianas o dejemos que Anais Nin nos seduzca en un sueño masturbativo. El onanismo está esperando una resurrección, el hedonismo pragmático aguarda el momento preciso para tirarse de bruces. Los olivos ya no tienen la fertilidad de antaño, seamos como las ratas combativas de Hanta, luchemos hasta morir en el subsuelo y bajo la maternal prensa de balas de papel. Propongo una tregua a la inacción, siglos de estupidez y actividad nos han llevado al borde del abismo humano, dejemos que babel vuelva a caer con sus números binarios… quiero soñar con brazos cansados con retinas envueltas en la niebla. Sillones confortables nos esperan para comenzar la revolución por una gloriosa y ancestral era. Tenemos graciosos manjares esperándonos, dulce hiel y cicuta, Cioran dirigirá la orquesta mientras Bukowski amenizara la velada con bagatelas de media noche. Circe quiere reivindicarnos nuestras antiguas formas, ella cocinara para el gran banquete, Proust silbara un villancico irlandés y Joyce se meterá como un topo en la madriguera de alguna puta enana del Moulin Rouge…




viernes, 29 de mayo de 2009

INDAGACIÓN EN EL VACIO



Un intelecto que en un cierto momento podría conocer todas las fuerzas que establece la naturaleza en movimiento, y todas las posiciones de todos los temas que esa naturaleza compone, si ese intelecto fuera también tan suficiente para presentar esos datos en un análisis, que pueda unir en una simple fórmula los movimientos de los grandes cuerpos del universo y lo muy pequeño del átomo; para ese tipo de intelecto nada será incierto y el futuro como el pasado sería el presente para esos ojos

(Pierre-Simon Laplace, Essai philosophique sur les probabilités, introducción. 1814)

El carácter subjetivo y raramente objetivo del arte y su investigación me hacen recordar el planteamiento de Marcel Duchamp en su texto El acto creativo donde presenta al artista como un ser Medium, un ente conductor entre la idea y la obra. Concluyendo que es el azar el que bifurca el camino investigativo inicialmente trazado por el artista, que a su vez es un conductor ciego que transita por dos mundos, a modo romántico diría yo, es un hilo conductor entre el mundo onírico y el mundo real. El artista y la obra de arte sufren un conflicto permanente en el proceso investigativo, en el cruce entre la idea y la realización, un problema circular donde el origen de las ideas es a su vez implosivo y explosivo o de forma centrifuga y centrípeta. El artista en esencia indaga aparentemente primero en su interior para suponer que su notable idea surge espontáneamente de su propio espíritu y racionamiento artístico, pero este espíritu no es más que una alegoría al postulado Schopenhaueriano donde el mundo es representación del artista, pero en el juego de espejos es también el artista una representación perturbada de este mundo reflejado ante sus ojos. Allí empieza ese ir y venir, esa Odisea sin rumbo.
Las nuevas prácticas artísticas nos han mostrado que también la investigación puede resultar convirtiéndose en la obra suma tras la cual el artista va a la pesquisa.


Para Beuys la obra de arte era la idea y la materialización de esta una circunstancia del proceso investigativo. Heidegger cuestiona en El origen de la obra de arte el problema que representa la obra como producto original del artista y viceversa, nos lleva al juego mental del huevo. Primero el artista luego su obra, pero nos cuestiona ¿qué es el artista sin su obra? El artista es un Big Bang y un agujero negro simultáneamente. Atrae aquel mundo que sus ojos y sentidos representan y lo lleva a su interior, lo filtra o lo bifurca, lo multiplica, lo clasifica u organiza y luego lo vomita nuevamente como una idea genial y “única”. Este hecho no termina ahí, es en este instante donde comienza la verdadera germinación de ambos: artista y obra, es aquí cuando la investigación toma su protagonismo en el proceso del devenir artístico. Es la representación de la representación de un mundo alegórico, donde los dos mundos convergen de manera modular y divertida. Es una teoría del caos que ambiciona el principio y el fin de todo. Esto ocurre por el simple hecho que ya la obra devela su verdadero carácter y el artista no es más que un instrumento creador y no el creador omnisapiente que se creía que era. El artista consiente comprende pues que sin él la obra se podría haber gestado en otro instrumento, simplemente fueron la reglas del azar que se confabularon en ese instante “divino” para llevar a cabo su proceso de producción. También podemos entender que el génesis y el ocaso de la obra son lo mismo, que la obra siempre ha existido, que gravitaba en la materia oscura del caos, que se expande y contrae infinitamente.



Podríamos decir que la pesquisa del origen y florecimiento de una obra de artes es una búsqueda de la eternidad en el vacío, es indagar por la nada de lo perenne, descubrir que el mundo, el ser y el objeto, lo tangible y lo intangible no son más que utopía simbólicas.
Esto nos podría llevar a un punto muerto en el modo unidireccional de la investigación pero debemos entender que el arte es así, sujeto a la multiplicidad de lenguajes, de interpretaciones y reinterpretaciones. Que es algo mutable, cambiante según las circunstancias que le rodean. Que no es de carácter dogmatico pero que si en la mayoría de sus casos es pragmático. Es acción-reacción y también inacción si lo contemplamos en un punto absoluto del tiempo y el universo desde el concepto de movimiento tratado por Henri Bergson en Memoria y Vida. No sé qué tan útil pueda ser, generar modelos de investigación para el artista y que tan veraces sean las nuevas tecnologías, en formular modelos ambiguos y de figurada libertad investigativa. Considero que el artista es el valeroso Teseo o el agobiado Asterión errabundo por las infinitas galerías de un fabuloso galimatías de posibilidades, donde el afán que agita su corazón no es encontrar la salida, ni enfrentarse con su igual sino que busca ese hilo sagrado de Ariadna. Es un pobre héroe clásico que vagabundea por el anchuroso mar regido por el capricho de inclementes dioses.

el Vacío de la hernia



L'Origine du monde
Courbet, 1866



“Fue allí, en el vacío de la hernia, donde hice mis tranquilas meditaciones a través del pene.”
“Un laberinto oscuro y subterráneo, provisto de divanes y rincones acogedores y hojas de morera. Solía meterme en él como el gusano solitario y esconderme en una pequeña hendidura donde reinaba un silencio sepulcral; era tan apacible y tranquila, que me tendía como un delfín en un banco de ostras.”
(Tropico de Capripornio, Henry Miller)


Buscar una espiritualidad por caminos tergiversados de un budismo zen, que ambiciona la ausencia de la materia, el vacio como realidad y origen de la existencia del cosmos y el microcosmos. Un cascaron de huevo desocupado, el embrión vagando por un mundo irrisorio de formas. El vacio como construcción inmaculada, como fuente creadora y como fin de la obra.
La palabra como origen de la pesquisa del silencio. Primer salto a lo escrito, luego a lo idealista, a la obra y finalmente al origen… al vacio.
… Hablo de la pagoda de tus piernas, por la que vivo, por la que me desvivo, por la que muero. A ti vuelvo peregrino luego de cruzar las montañas que te surcan, he rezado en templos orgiásticos, en lupanares sagrados, en campos baldíos, en el desierto de los Sabios y me he bautizado en el rio de los necios, buscándote en ese laberinto que habla Miller sin rodeos. Pero no busco tu coño para buscar la inmortalidad de mi bajeza, busco tu coño para perderme, para olvidarme de la ficción que intenta seducirme. Si hablara de coños lúbricos, prefiero hundirte mi pija en el sieso, porque allí mueren todos los sueños de cualquier noble empresa. Pero tu coño es el origen y el fin, la nadería suprema, el cielo baladí.
La gestación de un aparente universo físico cercado por un vacío que se extiende continuamente. La idea de la nada como realidad del tiempo-espacio. El resto solo alegorías, sueños de realidad empobrecida por el deseo humano de existir. Acontecimientos fútiles que se desploman en la nada. De la nada provenimos, el agujero misterioso de las piernas femeninas, la ausencia de forma. A la nada vamos, en la nada del vacío estamos pretendiendo no estarlo. Buscamos torpemente el camino ovárico, volver al huevo oscuro, cálido, muerto. Tratar de llenar el vacío con entelequias, muebles, edificaciones, dildos, babeles, para dejar una semilla floreciendo en el eterno ocaso. Miller con su misantropía buscaba el vacio. Kerouac lo magnificaban en su alcoholismo Zen, Borges lo glorificaba en la tristeza sentir la vida tan lejana y contada por otro.
La ausencia de todo, el génesis de la nada, origen de utopías, materia oscura, no-materia. Agujero negro.
Creyendo percibir la inmensidad del firmamento sin estrellas desde una ciudad que me produce un desahuciado abismo en el alma, espejo de mi mismo y del todo. Viendo tus ojos vacios, tu risa fingida, tu coño depilad, lleno de penas, esperanzas, sueños rotos, promesas muertas, semen… estamos cimentados por una gloriosa nada, magnificente vacío que nos invita al holocausto de la falacia. Nemrod ha muerto, gracias a su soberana estupidez por alcanzar un pozo sin fondo. No miramos para arriba cuando queremos elevarnos miramos al vacio, un agujero que nos llama silenciosamente como tu coño, como las montañas de este valle de jiña. El vacio como olvido, leteo salvador de la tortuosa razón, Erasmo iluminado, Toole abrazando el universo con el exosto del auto en el garaje, Hrabal alimentando a las palomas, vio que el cielo era el reflejo mórbido del pavimento que lo recibió en su seno, Sabines canta eufórico: “¿Qué putas puedo hacer si puedo hacerlo todo?”. Rothko en su terrible búsqueda de lo absoluto descubrió que el absoluto siempre estaba frente a sus ojos y que no era más que una nimiedad… supondríamos que la muerte es la cercanía más pura que tenemos del vacío, yo prefiero creer que mis oteros desbordan un sumidero que absorbe la materia, porque dentro soy un universo de oscuridad.
¿Dónde buscar el vacio? En los espejos, en la concha lampiña de la hembra, en una bolsa de basura, bajo la lluvia, bajo la llanta de un autobús, en la estulticia de los sabios, en las conchas del mar…
Construiré galimatías en el aire, y túneles en la arena que descansa plácidamente en ese mar donde tu almeja repite la oración final. En los hormigueros sangrientos, en la carroña de Baudelaire hare autopistas que nos lleven al comienzo de este mito platónico.
La inacción como reflexión del vacío en el mundo materia. El acto que se omite, el espacio inmaculado imperturbable, el reloj detenido de Kosuth, la obra magistral 4’33’’ de Cage, el espíritu de Baargeld haciendo añicos sus “obras” en la inauguración de sus exposiciones, Krutikov haciendo planos de ciudadelas imposibles para las nubes, Duchamp jugando ajedrez al desnudo.
PALABRAS CLAVES
-Laberinto, concha, abismo, vagina, cueva.

Vano-Vanal-carnal-Baco-Void-gap-mind the gap-hueco-cabezahueca-Vacante

domingo, 24 de mayo de 2009

Dos camino sin sendero


Ella hacia un gran papel, manipulando al pobre tipo que seguía el vaivén de sus suculentas caderas viéndola perderse entre la gente. Él creía estar flechado por eros, caminaba y actuaba como un tonto al verla. Le temblaba la voz y le flaqueaban los reflejos. Pero a ella poco le importaba el tipo, como buena mujer se sentía dichosa que un imbécil la adorara como una diosa, haciendo que olvidara su cochina condición mortal. Pero la mística no era tan romántica, él no era un Quijote ni ella una dulcinea. Aquellas palabras de cortejo que le profesaba el mamarracho onanista a la humilde doncella, no eran más que artimañas de ocasión, él solo –secretamente- buscaba tener un buen ligue y he ahí el lio... El tipo no quería tener una jodienda típica. Esa conocida batalla entre picha y coño comunicándose en el anticuado ritual del in and out. El tipo quería un ligue exótico, no era casual fijar sus oteros en las voluptuosas carnes de su homenajeada cortesana. Quería morderle las nalgas, lamerlas, mancillarlas, azotarlas, asfixiarse entre ellas. El tipo rogaba por el exterminio, ansiaba morir de modo sublime. Quería que su dama lo llevara al ocaso, aplastando su luz y vida con su poderoso culo de reina. Pero ella pensaba que el tipo la amaba, que le regalaría rosas y le invitaría a otros cuantos tragos, ella quería permanecer en ese altar idóneo de estupidez en el cual la mayoría quiere vivir. Ella presumiendo ser una Beatriz celestial y él fraguándose en la mente como un pasajero más en la barca de Aqueronte llevado por el fluir continuo de un postrimero instante carnal... Él no permitiría que su líquido vital huyera primero que su espíritu... las dos corrientes de vida debían perecer en un orgasmo circular, sincronizado... La fantasía imposible. Los dos transitarían otras tantas noches pretendiendo fútilmente argumentar una sarta de engaños y utopías que jamás llegarían del otro, el contrario, de la presa, el esclavo, la... Musa del culo para el suicida… persistir para nada, mentir para hallarse en el vacio de sueños incompletos. Llevar a cabo la pantomima ridícula que se engancha en el cortejo, en la seducción de criaturas pusilánimes, ajenas al toque divino…torres sin princesas, leteos imposibles.

lunes, 18 de mayo de 2009

Declaración de un Necio Bufón Caustico


Soy un disimulado impostor, un satírico sadomasoquista encubierto en el manto nefasto de un intelectual convexo y misántropo, un ilusionista que enmascara con conocimientos fútiles sus apetencias dionisiacas y homicidas, la necesidad loca de colmar las pasiones mas sórdidas, de embriagar un corazón perverso en la carnosidad sublime y trémula de un cuerpo núbil de mujer. En yuxtaposición o en contra esta Joyce vs Sade, Borges vs Miller, la moral vs la anarquía… o quizás todo esto no sea más que una artimaña para seducirte en mi marañosa falacia.


domingo, 17 de mayo de 2009

EL ÁRBOL DEL TIEMPO





Según el poema de Liu Zongyuan la nefasta leyenda del árbol del tiempo es suscitada por el retrato de un amor imposible. Wang Yu, era el primogénito de un noble labrador de la dinastía Han. Su espíritu era puro como los bosques que transitaba a diario siguiendo las enseñanzas de su padre, su voz dulce como la del más digno y preclaro poeta de la corte imperial, fuerte y vigoroso como el tigre pero ingenuo y frágil como la flor que crece en los altos picos de china. Wang amaba la naturaleza, veneraba la lluvia que humedecía a los sauces con su grato rocío, Wang se figuraba muchas veces que él era como sus hermanos hieráticos y permanecía incólume dejando que el agua le bañara. El padre le había enseñado a orar antes de arrancar de la tierra algún hijo de esta. Según el padre la oración era un tributo ineludible para que la naturaleza no se volcara en su contra, para Wang la oración era de suprema belleza pero no compensaba la muerte de un hermano suyo a manos del fino hierro del hacha. Wang no quería seguir los pasos del padre, él quería convertirse en el poeta y protector de los sauces y sentía una profunda conexión con el árbol del tiempo. Nunca se cansaba de escuchar las historias que de este contaban, su padre le había dicho que ese árbol había existido desde antes de los hombres y de las dinastías divinas, el mito de este encerraba el origen de la vida, muchos creían incluso que este árbol había engendrado el primer emperador de la tierra. Wang se deleitaba con aquellas historias y sagradamente custodiaba aquel árbol todos las tardes desde el ocaso hasta el amanecer. Un día mientras escribía un poema en la tierra recostado en el torso del noble árbol vio pasar muy cerca al soberano Shao Di y a su hermosa hija seguido de una gran corte de guerreros reales. Wang quedo eclipsado por la belleza grácil de aquella princesa y su poema de tierra se transfiguro en versos de amor. El Soberano Shao Di se detuvo frente a Wang y el árbol. El joven se inclinó para reverenciar a su emperador. Las miradas de los dos jóvenes se cruzaron Wang creyó ver en el rostro de la joven una tentadora sonrisa. Luego la muchacha le preguntó al padre –Dime padre mío que misterioso secreto encierra este árbol al cual me has traído a contemplar?- El soberano Shao Di miro con nobles ojos a su tierna hija y le respondió -no soy yo el más digno para decirte eso que ahora me preguntas, quizás este joven que holgazanea plácidamente a la sombra del árbol pueda contestar tu pregunta- al decir esto Wang se sorprendió –Levántate y cuéntanos el misterio que este árbol misterios encierra- dijo el soberano, Wang se levantó tímido ante las dos divinales formas que yacían ante él –dinos pronto el misterio que guarda este árbol fabuloso - inquirió con ansiedad la joven princesa –humildemente debo deciros su majestad que es muy nimio lo que conozco de este maravilloso hermano, lo poco que sé me lo ha contado mi honorable progenitor, según él este árbol, contiene el secreto del tiempo, en el converge el origen y el misterio de la vida, la inmortalidad y según él también se rumora que de este árbol germinó el primer soberano que gobernó las amplias tierras - la joven lo escuchaba embelesada, sus palabras habían sembrado en su corazón una extraña e indescriptible sensación – quieres decir que este árbol es eterno al igual que las montañas y los ríos?- pregunto la joven princesa – algo puedo asegurarle su majestad y es que por obra del tiempo ni usted ni yo veremos el otoño de este noble espíritu perecerá nuestra estirpe antes que él – la princesa pareció sufrir una súbita aflicción, no concebía que un ser como ese seria espectador de su muerte, no podía entender que mientras ella envejecía a cada instante aquel maligno árbol del tiempo jamás moriría. ¿Por qué debía morir ella primero, si su rostro era la viva imagen de la juventud. El rey al ver en los ojos la perturbación de la hija preguntón – que te inquieta pequeña, porque sollozas de ese modo, que aflige tu tierno y puro corazón- la princesa no pudo contener el llanto y ríos de lagrimas brotaron des su perlados ojos – padre mío, estoy destrozada al saber que mi juventud se irá algún día y que ni tu ni yo sobrepasaremos la longevidad de este místico árbol, yo que me creía el símbolo de la bella juventud he descubierto que este rostro no es más que una fachada que se oscurecerá con el pasar de los días…- el padre abrazó a su hija para intentar consolarla de la irremediable verdad que había descubierto – a pesar mío, aun siendo yo el mas soberano entre los seres que caminan por este mundo no puedo evitar esta terrible verdad, mi reino solo puede gobernar el transitar de los hombres pero nada puedo hacer frente al padre de las horas, si por capricho de este nació este árbol para mostrarnos el enigma inmortal de su poder, nada es lo que puedo hacer más que desearte un larga y prospera juventud y que la muerte te llegue muchos años después de mi partida- Wang dejo que el espíritu la tierra hablara por su boca – quiero implorarle que no llore por este fútil descubrimiento, es cierto que el tiempo arrastrara con su juventud y belleza antes que este hermano mío, pero debe entender que existe en cada ser vivo una semilla de este árbol, nuestro cuerpo es la matera que contiene y cultiva aquella semilla que al igual que el padre tiempo es eterna como este árbol- la joven princesa se reconfortó por aquellas sabias palabras y le dio las gracias al igual que el padre soberano -tu modo de hablar a mitigado un poco el sufrimiento naciente de mi querida hija y por aquello te daré la gracia de que seas llamado de ahora en adelante el guardián del árbol sagrado- así habló el rey al joven Wang, luego con sinceros gestos de despedida la corte real siguió su rumbo hacia las montañas. Wang sintió que en su corazón algo florecía de manera incompresible, no podía apartar de su mente la mirada de la dulce princesa y el dolor que embargaba en ellos. Pero que podía hacer un pobre hombre para calmar el llanto de una princesa y así entre tristes y nostálgicos pensamientos quedo dormido bajo el arrullo de las hojas de su precioso árbol. En el mundo onírico tuvo una visión atroz y reveladora, fue algo que lo hizo despertar sudoroso y palpitante, la sola idea le parecía una maldición realizada por algún demonio hostil, pero en el rumor del viento volvía a su mente la imagen sufriente de la princesa… la incertidumbre y el desconsuelo envolvieron su cabeza, corrió presuroso a la cabaña de su padre y lo conto el terrible sueño. El padre quedo en silencio por un rato –debes comprender hijo mío que los sueños son mensajes divinos y que muchas veces su mensaje está cifrado se prudente y paciente y la respuesta te será revelada cuando menos lo esperes- a pesar de las sabias palabras el corazón intranquilo de Wang no se apaciguo; aquella semilla del amor hacia crecido demasiado en su interior. Pasaron los días y Wang tomo la decisión de salir de su hogar para recorrer el mundo desconocido. Veinte años tardo en regresar, su padre ya había fallecido hacia un par de años, Wang había madurado, su rostro se había templado como la roca, sus ojos conservaban ese brillo infantil, había aprendido nuevas lenguas, escrito bellos poemas al amor y a la naturaleza, había conocido los brazos níveos de otras mujeres, pero ninguna experiencia en su largo peregrinaje le hizo olvidar aquel sueño de juventud. Wang llego al palacio del emperador y pidió una cita con este. El anciano monarca lo recibió cordialmente, Wang notó que una tristeza infinita nublaba los ojos del emperador –disculpe su majestad mi intromisión pero no puedo dejar de notar que una profunda amargura colma toda su excelencia, quisiera saber el porqué para intentar de algún modo curarla con alguno de mis versos- el emperador lo observó con resignación y benevolencia –Creo querido poeta que tus cantos no podrán alivianar la pena que me embarga. En unos de los inmensos cuartos de este palacio fallece trágicamente la vida de mi hija, la flor insigne de la juventud de mi sagrado reino- Wang al escuchar la noticia sintió como si una feroz hacha rompiera inmisericorde los anillos de su alma hasta pulverizarla y hacerla astillas. Wang lloró profundamente y desapareció del palacio, al fin había entendido el triste significado de su antiguo sueño. El guardián del árbol sagrado solo podía ofrecer a la princesa un postrimero tributo. Liu Zongyuan deja escrito en el último verso del poema el siniestro desenlace: “…entre feroces llamas se unieron las cenizas de los dos troncos desfigurados de los hermanos para que así el capricho inmortal de la princesa se hiciera realidad en una larga y triste noche.

sábado, 16 de mayo de 2009

JOE NADIE


Quisiera ser alguien bueno como dice la letra de Lou Reed, pero el cretinismo agudo y mi ángel enfermo de cirrosis no me lo permiten. Quiero encontrar la cura a mi peregrinaje en los labios dulces de una cortesana, recitarle mis versos mórbidos y gastados para sacudir esta puta cabeza mía. Esa cabeza que entregaría en un plato de oro oscuro como Caravaggio. Pero mi vulgar destino me arrastra en su marejada a sórdidos parajes donde ingenuamente creo ver la flor sagrada o la piedra filosofal. Veo salir el sol en la madrugada y mis ojos sucumben frente aquel encanto mortuorio de la noche suprema. No puedo detener mis pasos sigo el sendero que conduce al rio donde lavare mis pecados nocturnos, amor y odio serán uno, experiencia y vitalidad, muerte y vida… colapsare un instante y me sentiré inmortal. Hablare con las almas nobles de los elevados poetas, beberé el cáliz de la exhumación, danzare con las parcas y besare a sus tarántulas, forjare un hilo dorado que el tiempo de la arena innombrable no pueda roer. Robare el escudo de Perseo y el bajel de los argonautas, visitare nuevas y misteriosas tierras donde los hombres no sean más que fabulas narradas por aedos mudos y el mundo una utópica esfinge de humo rojo.

viernes, 8 de mayo de 2009

ETENEMANKI (Vestigios de una nueva Babel)

Una torre que se erige como símbolo de lo utópico, de la bifurcación de culturas que intentan agruparse en un lenguaje criptológico. El afán desmedido del hombre por rebasar sus límites. El sueño recobrado de Ícaro. El descabellado anhelo del absurdo. La fascinación por lo enteramente infranqueable, el espejo de los dioses en la futilidad de lo humano.





Estructura en metal, plotter sobre poliestireno
cristal 210cm x 100cm




Imagen digital

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Manifiesto de la silla futurista




Construcción de la silla futurista



Utopía para una escalera



How to build a crime



Tablero Axiomático

miércoles, 6 de mayo de 2009

EL VELO DE UN AZULEJO (verso inconcluso)



Postrimero cáliz del amor
Que abre del cielo su portón
Para embriagar el alma de un bufón.

Mi voz canalla, melosa y barata
Solo sandeces dice y se arrebata
Tras el jolgorio de una perorata.

Soy yo un farsante que roza
El lirio y la perfumada rosa

Con ardides y truncos engaños
Engalanado vil en versos vanos
Busco la gloria de los paganos
Las florituras del desengaño.

Romántico loco ansio el azul
Que embriaga el mar con tul

De bellos poemas y melodías
Que cantan de noche y de día.

Paso las horas pensando en nada
mientras la aurora llega acongojada

A proferirme secretos necios
Que para nadie poseen precio.

Leo las obras de Novalis, Goethe y Blake
Y me hundo en sus sueños de fino papel.
Caduco en el silencio de Füssli
y me hermano con su pesadilla gris...

Inconclusa quedara esta canción infame
Que en vez de tributo es vejamen,
Atributo de nimios símbolos
Que solo reducen el goce al limbo.

sábado, 2 de mayo de 2009

CURSI


Quedar inscrito quisiera en tu piel lubrica y sutil
Como el poema que el viento canta a la rosa,
Como el azul del océano azul de Rubén,
Como la cuita en la noche pura de Novalis,
Como la hermosa Leto en el firmamento parco,
Como la luna en el alma transida del poeta,
Como el vacio en los soñadores Beats,
Como las trazos de Leonardo y los frescos de Miguel
Como la espera implacable de una reina,
Como la muerte en la vida de todos,
Como los vestigios del fuego en las cenizas
Como el rocio que baña la tierra,
Como la sombra que huye...
Como la efigie de tu cuerpo en mi memoria...
Quedar inscrito quisiera en el silencio de
Tu esencia.

viernes, 1 de mayo de 2009

KLA


Escribe una escalera para contemplar las nubes y mirar la humanidad como bichos sin oficio y agitados en sus pequeñas ciudades. Una escalera donde el tiempo no transite y se olvide de tus días y tus años. Una escalera donde dios y la locura sean el mismo nombre, en una altura sublime que no rebase los seis pies o el tacón de la madame que me hace señas obscenas con su lengua roja. No importa el material del cual la compongas, puede ser en verso, puede ser en prosa, cantinela añeja o papel en blanco. No te apures por contar los escalones que apuntan hacia el mar moro. Las reglas de la métrica en esta escalera se regirán por la intuición del intrépido escalador del sofocado minero. Ten en cuenta la rosa y el camello, también el desierto carmesí y la lluvia peregrina de mayo, los ojos de Atón y la voz dulce de los cuervos. Harás alquimia con cada elemento Anaximandro que compone un sueño y tu escalera no tendrá comparación en este circuito inhumano de arquitectos y visionarios austeros y enfermos de gloria, de pupilas y labios zurcidos en el sofisma de lo perecedero.