lunes, 30 de marzo de 2009

Una historia de ella


Ella sueña con una nueva vida, quiere dejar de lado su andar vagabundo, quiere volar lejos de la luz mortecina, los autos, las calles, quiere recuperar la inocencia perdida, el rostro alegre de su juventud robada… Ella se mira al espejo por última vez, sus altos tacones, su labial obsceno, sus medias de malla, sus ojos azules, la sombra del llanto…

CABEZA APROXIMADA


Recordar que se está perdido en un bosque brumoso y lapidado por dudas. Energía incontenible, razón absurda, acciones vacuas y ríos caudalosos que llegan a ningún sitio. Colmando el insomnio con entelequias atroces, con calumnias al intelecto y a la monstruosidad sexual. Llueve en el arido desierto de los lobos anoréxicos que dibujan con sus ocicos en la arena fría, el génesis de la falacia del... Trastocar el rito coital, la pasión de amantes sin delirio, pasión fatua, pasión sin pasión, oposición del dolor como elixir del placer… (Samsara imterruptus) Adiós natura inútil y engañosa, el hombre es animal violento que quiere sangre, sonreír para lucir sus trajinados colmillos infectos de carne dulce. Construir cenizas, viajar al leteo, dormir con los muertos, rezar como Buda. Palabras anodinas, excusas paupérrimas de preservación y optimismo, cobardía reluciente, atrofiado discurso, voces entrecortadas, sinfonías de ventilador,Andante Moderato velocidad #2.

sábado, 28 de marzo de 2009

Un disparo al vacio



Un disparo al vacio cantaba Kerouac…
Ella creía en el amor y los príncipes azules,
Besaba las flores amarillas y soñaba con girasoles
Un día su cuerpo tendido en el prado lloraba
Mirando ese cielo que la traicionaba, las nubes negras
El rostro negro, mezquino y sonriente que la mancillaba
Con saliva de perro y esencia a tabaco y otras porquerías,
El príncipe no arribó nunca a salvar su pulcritud
Y olvidada en el prado vio el ocaso mudo mientras la sombra siniestra
Se alejaba ruin y triunfante…

miércoles, 25 de marzo de 2009

MUGREDAD



La simplicidad del mundo autómata me desconcierta, parámetros, reglas, modos de conducta, escribir de manera correcta, usar corbata, no orinar en la calle, conseguir un trabajo, un carro, una esposa, unos hijos de pu… utilidades para una maquinaria obsoleta empobrecida por el afán de un progreso irrisorio. Esa búsqueda estúpida de entendimiento, la necesidad infructuosa de comunicarnos, perdidos en señales telefónicas, radiales y virtuales. ¡Holocausto! grita mi corazón enardecido, fin de los parásitos…

HOMENAJE A UNOS ICONOS ROTOS



Separarse del resto para seguir un camino forjado por sueños, dejar a un lado el mundo social y perderse en el interior infinito. En busca de una pureza, de una verdad que encierran los labios, los ojos ciegos o dementes, alucinantes, perdidos en el flujo cósmico de las ideas. Pasos individuales e irrepetibles, melodías únicas, cantos de sirenas, letras delirantes, visiones quijotescas… quiero emprender mi viaje por un sendero de luciérnagas e iconos rotos, quiero reinventarme, romper los signos guías y broncear mis alas como Ícaro… quiero que con el tiempo tú, me llames Lunático.



lunes, 23 de marzo de 2009

En busca de la velocidad perdida por A.Sant’elia



Aquello que fugaz se ha perdido en el futurismo. Con el paso veloz de corrientes y sus contra. Aquello que oculta tras los adornos del concreto la verdadera belleza esquelética de la arquitectura del hombre extraviada por otros. En el rojo o infrarrojo, se intentan recuperar las líneas dilapidadas por el tiempo y el espacio de fachadas manieristas y absurdas.

FERETRO




¡Oh tu, mi pálida amiga! Déjame llorar sobre tu breve figura y tu fantasma ahora ausente. El tiempo es cruel, demasiado parco (y no por esa estupida entelequia, de situarnos en el engaño figurado de la vida). Arena vil que surte con la desdicha de un olvido precoz que nubla todas las penas; dejando tan solo una ilusoria mascara de acicalado llanto.

Hoy te vas querida, y no se como seguirte, pero sé que jamás, en ningún otro instante tendré la dicha de besar esos ojos que llenaron de luz aquellos rincones oscuros de mi alma, aquellos lúgubres recintos que pocas veces descubro ante los mortales.

¡Que vagabunda es esta quimera! Gloria de un segundo, sórdido cantar de un Leteo indestructible. Una vida que se pierde sutilmente como sin sospecha, por el implume y perpetúo río de las horas.

¿Acaso estamos juntos aun, amada mía? ¿Aun cuando tú, duermes en un duro féretro perpetuado, rodeado por rostros enfermizos que temen al símbolo de tu efigie, porque te has bifurcado en su fiel espejo mientras yo contemplo con angustia como lentamente tu piel se desvanece entre mis lágrimas y los instantes ulteriores?
Podría yo el custodio perpetuo de tu largo sueño, mancillada flor de deshojadas violetas, sí al culminar este rezo no tuviera que marchar a continuar con la vida que me resta, te juro muerte mía que lo haría. Aunque hasta este momento fuiste todo en mi camino, la ruta, el regazo y la llegada, tocara el día en que no seas más que el recuerdo de un nostálgico evento que paso. Quisiera fenecer contigo en este momento para estar a tu lado sin estarlo, porque sé que la muerte es una cosa privada donde solo puede habitar íntimamente uno. Tengo dudas de lograr alcanzarte; quizás allá donde tú estás el tiempo se consume de manera más absurda y yo sea la tortuga y tú la liebre.



Solo puedo consignarte por medio de mis últimas lágrimas, de cara a esa melodía corpórea que me recuerda tanto a ti: “Que el hombre que te amo y que tú amaste murió contigo, no sobrevivió a la afrenta. Ese hombre que te quiso con locura, nunca te abandonó, siempre cortejará tus pasos sin dejar mas huella en su pasado. Hasta allí llegará el punto, su postrimero punto. Otro será el que cuente el fin de la historia; Mientras un sosegado y lánguido hombre nuevo procurará media vuelta, se asentará el sombrero, traspondrá la puerta y se aislara para siempre de tu lado para recibir a la postre la leve brisa de un 23 de abril en su rostro cálido y fresco".

POSTURA DE UN DÍA




Un impulso voraz, todo se pierde por el caño.
Algunas veces las palabras se agotan y los impulsos se pausan.
Como un carro sin frenos o un lavamanos sin grifo.
Mis palabras son tortura y alivio para peces en descenso.
Ahora entiendo que no soy reja, ni soy bueno elevando cometas.
No soy el único y no pertenezco a proyecto alguno, a ninguno.
La variedad da riqueza a mi existencia. La monotonía de un lunes
Que se repite en martes me aburre tanto como el miércoles.
Me gusta la espontanea creación de las personas, pero aborrezco la prepotencia.
Solo soy yo el creador de mis ojos, solo soy yo quien dicta con mis labios.

129 diE ¿qUé sE atiSbA eNtre La sEnefA y la cOlgAduRa?


la analogía del sucederse estando extraviado de la concepción a la radiación electromagnética en un lapsus temporal, y a posteriori al continuo retorno de su percepción visual y el atisbo de los 400 o 700 nanómetros de longitud humana. La contra ventana que acciona, cae para cegar la luz de una habitación oscura con la contra postura de una vuelta de sol; un erguido adiestramiento en depresión propulsada hasta la cumbre para proyectarse a la luz que custodia la guarnición; con un abrir y cerrar de ojos o bien un abrir y cerrar de ventana y colgadura y viceversa. El parpadeo intermitente, como luces de faro, de un bajel que nunca llega. Un cruce ferroviario entre paisajes veraniegos y conductos subterráneos que atraviesan como flechas, riscos y montañas para explotar a una velocidad imperceptible de un “tilín tilín” a los faros oculares.

un personaje que se dibuja desde un impreso abordando el timón de un chispazo de siglo estandarte, arduo y combatiente, de directrices e purísimos ismos. ¡Mas respeto pa’ Don Tomas!, el tipo era un culto, era el dueño heredero de un buen arrume de minas por allá en San Antonio, pa’ que vengan ahora a tirarle un apodo de tan peyorativas proporciones: COSTUMBRISTA, mas bien será tu madre...



don Tomas salió del país y aprehendió de buenos binos y de la esplotacion laboral. Supo pues claramente el valor de los sentavos, si no podia berlos los tocaba con su palma asi como dictaba sus escritos pa’ que otro le escribiera. Que homerico nuestro atisbado supereroe de las letras colombianas, o acaso no ben que Juan Valdez tambien sabe leer y escrivir y hasta pinta disque cuadros el muy muy. No todo lo que es suiso es suizo es tambien de Taiguan. Ni por que don Tomas diga “Buste” quiere decir que el no ubiera conosido la diferencia entre “usted” y “buste”. ¿Haber buste como quiere que le digan a uste? Lo coloquial se lo dejamos a otros; aca se come arepa asta con cabiar y tambien asta se jactan de leer el espectador los domingos y se ojea el new york times por interne pa’ mostrarse la alcurnia en los medios civerneticos. Pero aqui se bende a diario el colombiano como un periodico o un diario. ¿Quien dijo que los diarios no son los espejos del aller mundial y colonial? ¿Son las ventanas acaso de un porbenir que nos sorprende como un asaltante a la lus del dia?

un cartel remansillao, que pretende trasender la imagen de los muertos entre la tinta litografica y los artiluquios dijitales (gadgets).

no devuelve la imagen, letras ni escupe manifiestos, solo alegorías decorativas, motivos que sugieren un carácter más o menos propagandístico, algo así como: Don Tomas está de nuevo entre nosotros, el muerto! O un angustioso grito de guerra ¡DON TOMAS VIVE! ¿Pero vive acaso un muerto en un cartel reproducido? Vive pues la imagen trasformada y mutada con otras insignias y unidades. Puros atributos visuales, instrumentos inútiles que confrontan a una lengua y un pueblo que poco o menos sabe de sus héroes literarios; allí donde recordar aquellos que forjaron el devenir con sus letras forma parte del pasado enmohecido que transforma la imagen en un supuesto (infrarrojo), una imagen no es más que un conjunto de históricas huellas creadoras, mas allá de lo previsto, la eventualidad toma parte del proceso creativo sustentándose en el principio de Heidegger “la cosa (imagen alegórica) como producto del azar por conveniencia del artista (fênetre: mD y mL); El objeto sugerido en este caso: nuestro Don Tomas, se compone del fantasma envuelto en velos, ambos traducidos a objeto no objetual, mas si circunstancial.

ENSAYO DE UN CONFORMISTA


Pregunta el sobrino de seis años a su tío el pintor mientras este ojea un libro impreso donde se resalta una vieja obra de arte -¿esa pintura la hizo Da Vinci?...eh, que curioso, como tu nombre, DAVINCHI… ¿Eres tu Da Vinci?-
-¡Ojala lo fuera!- responde el Artista con un fingido suspiro
-Si de verdad fueras Da Vinci, ¿que caso tendría? ya estarías muerto…- concluye el pequeño de seis años con un rostro serio y descomplicado, y prosigue a culminar la plana de circulos continuos…


¿Por que la eterna queja? ¿Que es aquello tan sublime y sufriente que nos atraganta la vida? Esa incertidumbre, ese desasosiego ¿Qué es eso que nos corta las alas, que nos redime al suelo? ¿Es el mundo acaso la pesadilla de algún hombre? ¿Es un sueño propio, ominoso y frustrado? ¿Que se puede nombrar grato acaso en estos? ¿La sal y el zumo de limón? ¿La caricia etérea de una hembra en flor, que golpea en el glande enrojecido por el “enviciado” instinto animal? ¿Gozoso es quizá contemplar la muerte del enemigo a manos de un tercero o especularlo con la mano nuestra? ¿O es tan solo placido figurarlo todo de manera inorgánica, quimérica, para luego, postrarse en un cómodo sillón y no hacer nada, pusilánime y sumiso? Gracioso espectador de un circo de mártires, las respuestas en mano, la sonrisa en la boca, el aire corto y lento, el palpitar acelerado. La postura del observador, del vecino es la más reconfortante. ¿Y que, si todo nos fuera ajenos? La muerte de la amada, el llanto de los niños que mueren de hambre, las explosiones y los extremistas, que si todo aquello que consideramos tan sacro y digno de respeto no fuera mas que una simple atracción de feria ante nuestro ojo? ¿No seria acaso la vida mas bella? ¿Reiríamos igual al escuchar el trinar de los disparos al alborear la madrugada mientras los pájaros se baten a muerte desde sus nidos-trincheras, con su estruendoso canto?

ESCENA PARA UN FILM



Llueve y a través del cernidillo se escucha la voz ronca y profunda de Louis Armstrong interpretando con majestuoso encanto “Just one of those things”, el tipo (que fácilmente puede hacer mi papel) conduce un automóvil por una carretera oscura, no tiene claridad de su destino, ni hacia donde conduce. A su lado puede ir una bella joven como también puede ir un viejo amigo, todo depende de la intensión del film. Se entabla un dialogo sobre temas de poca trascendencia, pero por casual azar los labios del actor, susurran: los seres nocturnos son eternos ¿Ariadna en que luna te has dormido? ¿Dime donde puedo hallar el tesoro de tu cuerpo nacarado de arena?

maRcel dUchaMp: aCercA dE loS reAdymaDes y lA aprOpiaCión dE oBjetOs




"la Obra debe participar en la vida y en la construcción del mundo." Valdímir Tatlin

“Si se desea enseñar al ojo humano a ver de una forma nueva, es necesario mostrarle los objetos cotidianos y familiares bajo perspectivas y ángulos totalmente inesperados y en situaciones inesperadas; los objetos nuevos deberían ser fotografiados desde diferentes ángulos, para ofrecer una representación completa del objeto.” Alexander Rodchenko


Podríamos comenzar hablando del origen del huevo y de lo subjetivo en la apreciación artística. ¿Quién sabe que es arte en estos tiempos? El arte se ha puesto en duda de su propia existencia, algo así como la existencia de un dios. ¿Quien tiene la última palabra frente al arte? ¿No es el público acaso quien acepta como arte cualquier cosa? ¿Pero quién es el público del arte? ¿Qué vinculación directa tiene el público con el objeto que ellos llaman arte? ¿La voz de uno es la voz de todos? ¿Cuál es pues la función del arte para con el público más que el mero hecho de adornar alegóricamente un espacio, un instante? Es difícil precisar el valor real del arte frente al desarrollo. El arte no tiene una direccionalidad específica, no es una ciencia que maneja un tema con soberanía.

Los artistas hablan de la imagen como su fuerte, ¿pero quién les da a ellos el valor de ser los conocedores supremos de la imagen? Sus estudios e investigaciones poco pueden ser comparados con la ciencia. No se niega que el artista propone nuevas ideas, pero se ven confusas a la hora de materializar esa idea de manera poética. El error mismo de la poética es que quien la comete tiende a sentirse un dios que todo lo ve y todo lo sabe. El poeta-artista olvida en esos instantes que sigue siendo un hombre aun en su plano más elevado. Sus momentos de inspiración no tienen nada de místico o de excepcional, todos esos grandes momentos de inspiración no son más que información recogida en su ente humano. El ejemplo mas claro de esto es el del embudo, la boca por la cual se vierte la sustancia es amplia pero la boca por donde sale la sustancia es pequeña. Eso ocurre con la información recibida por el artista. Todo hombre tiene acceso a la cantidad infinita de toda la historia del hombre pero su recepción es filtrada y mutada por factores ajenos.

¿Acaso un sueño puede contenerse en la idea de un solo hombre?

(La Redada)




De trompadas al mundo porque soy yo.
Juzgadme acaso por mis infortunadas riquezas…
Que cochina es la envidia pero como nos fascina,
Cocinera negra de hollín y sudor, que mueles el credo
de nuestro salvador.
El pan esta duro, chilla el niño caprichoso, mientras le escupe al gato un par de migajas,
El ratón celoso ojea desde su Hoyo.
Artaud, tenía razón, el plomo es gustoso en las “onces”,
Un té verde, unas cuantas semillas de girasol. Amigo, viejo amigo,
Las puertas de Virgilio están a la vuelta, ven antes amigo bebe conmigo un buen vino,
Que mañana o más tarde habrá juerga.
Nos gustan las hembras transitorias, las que huelen a vino y sexo caliente,
Las que huyen como gato macho luego del coito, las que fuman cigarro y preguntan
La hora luego de habernos consumado en su antro.

No querido amigo, no busquéis el orden alguno, eso no os compete hoy,
Querido amigo, aunque las letras sean tu recreo, este texto es lícito de cordura
De algún ángel tronado de Kerouac…

Somos más claros que el mundo, más que una comedia muda, somos escritores poetas y artistas, incluso yo y unos otros somos comediantes.

Hoy pues solo hemos de brindar, de olvidar y erradicar.
Los pensamientos hoy serán de los brutos, hoy las finas artes de los aristócratas
sin escrúpulos.
La tarde apremia y la madrugada aguarda, santa es la musa de persistida aurora.
Los gatos saltas los huertos… algunos fallan en su noble intento.
Han de prodigarse todos los conflictos, de embriagarse plenamente los sentidos,
Que la hiedra dulce sea complaciente.
Para siempre AMEN.

CABALA ABSURDA


De ahora en adelante seré un hombre como todos los hombres;
Lleno de súplica y anhelo, de penas y espantos,
De rosas y miedos, de espinas y credos; colmado de muerte,
De sabia infinita, de olvido creciente,
De ríos, de brumas y fuego.


Porque catorce es la cifra sempiterna y treinta la efigie del pecado y la redención de los hombres.

CUERPO Y SUFRIMIENTO


Una bella figura retratada, un claro rostro que no dice nada… una tonta pincelada de color tenue.
Mira mi soltura, los deseos que ella oculta, mira el movimiento y el azar de mis dardos,
Contempla la visión que si acaso alguna vez atisbe en soñar.

Retrato una mentira de vida, recreo a los muertos, pinto seres que no existen, que no me atrevo a llamar fantasmas, entes que no respiran pero que están allí migrando en en mi cabeza, entelequias de pigmentos oxidados, formas bidimensionales, son artilugio de una obra excelsa, que alegorizan un reconcomio; son ojos los que miran otros ojos que no lo son, en contexto no concurre mirada alguna solo son pintura, carbón o manchas de colores que se juntan para recrear aquel figurado.

Es el hombre, el homúnculo, la maquina imperfecta de carne, viseras y huesos, que se mueve, que se cristaliza que se inmortaliza en el lienzo. El figmento volátil de la vida mancillada, la que a su vez a cada instante colapsa. Monstruo que es reflejo, casa de risa, laberinto de espejos, galatamatias mudo de trazos y esfuerzos.
Poesía de color o a blanco y negro

Tendencia: expresionista.

Estudios de la rosa que caduca en el jardín, del misterio de la madonna, de la epopeya de miguel ángel, del afán del artista callejero por el triunfo, del dolor la sangre y las pasiones, del sueño tonto de algún dios. Samsara y nirvana. Las infinitas puertas que se presentan para el dedalus sin alas.

Egon, dada, caravaggio, la divina comedia, Borges, y aquel hombre que baja infinitas veces las escalas esperando a que uno vuelva y lo mire. La corona de laurel, el impresionista, el insondable militar, el ajedrecista, el humanista, el timador, el fetichista, los amantes expresionistas, Oslo, el tibet, cristo, buda, san francisco, Juan bautista, Odiseo, Virgilio ¡Oh, intimistas!

Mechón


Una visión espantosa o maravillosa en el cuarto de baño, un mechón de cabello dibujaba cerca del conducto de desagüe la alegoría del infinito, luego las gotas del grifo comenzaron a caer en el azar del suelo, en el repiqueteo la forma de cabello se metamorfoseo en círculo, quede absorto por un instante hasta que otra sutil gota de agua transformo el circulo en una espiral y luego como si jugara adrede con mi mente, saltó de espiral a circulo, de circulo al símbolo sempiterno y de allí a infinitas variaciones de la triada. Acabe mi baño sin abandonar la mirada perdida en el abismo de formas de cabello… luego cogí un poco de papel de baño tome delicadamente el mechón con las puntas de los dedos cubiertos y lo tire al lavabo. Ahora que lo vi perderse de mi vista serpenteando por la leve corriente me pregunto de quien era ese caprichoso cabello.

LETRAS PERDIDAS

Fui quedándome ciego en la madrugada sin tiempo,
En la hora inmortal que al fuego impera.
Soñando cada palabra que se desleía en el aire,
Como la pluma sagrada… el sol roto.
Mis manos temblorosas, llenas de tinta de antaño,
Mi voz resquebrajada y gangosa,
Como un coqueteo al pasado, a ese absurdo del presente.
Perdí mi vida en la vida, en la ajena, en la de otros,
Leí mi historia en mil lenguas, con mil finales distintos.
La realidad se confundió por los amplios surcos
Que delimita el olvido en su insondable río.
Y así me dejé llevar a la deriva del infinito silencio.

Melodia para Bandoneón

La incertidumbre es un mal hábito. La calma trae hastío. El equilibrio da comienzos de desvarío. La satisfacción es como la vida, pasajera llena de ocasos. La plenitud es un letargo utópico digno de la erudición de un loco. No es mejor pájaro en mano que cien volando, es mejor cien pájaros que solo uno, queremos todo en un instante para aburrirnos toda la eternidad. Valoramos lo que tenemos porque sabemos conscientemente que nada es perpetuo. Vivimos en la ambivalencia, queremos la paz mundial para vivir una guerra interna. Estamos siempre en conflicto, somos orden que ansia el caos (o su inversa) nos hemos acostumbrado a ser plenamente insatisfechos, siempre anhelamos algo distinto, rogamos por la novedad, romper la rutina a pesar que siempre añoramos volver al pasado donde todo era perfecto. Queremos ser eternos cuando pensamos en el suicidio.



Residimos en la melancolía porque es trasciende más que la tristeza o la alegría. Amamos la pasión, pero cambiamos tontamente la pasión por una alegoria que llaman amor. La constancia y la rutina es una disciplina, por eso a los actos repetidos en la mayoría de los casos se hacen trabajo o simplemente manía. Nos apegamos a las pérdidas o a lo que nunca ha sido nuestro porque nos resulta fatal lidiar con lo que nos pertenece o pretendemos ser dueños. El deseo nos da vida, por eso quizás dicen que el que renuncia a sus sueños perece en el vacio de la tortuosa realidad.

CALENDARIO


Paso horas mirando el calendario, tratando de descifrar el día de mi muerte. Tengo registro del día de mi nacimiento, no sé porque en ese maldito papel de seguro no adjuntan la fecha en la que se ha de fallecer, así todo sería más fácil. No andaríamos con tanta prisa buscando la muerte en cada esquina. Por mi parte seria muy sencillo, encendería un cigarro, me sentaría en el balcón de cualquier hotel meridional que tenga vista al mar, destaparía la mejor botella de vino, serviría dos copas y esperaría a que llegue sin ninguna prisa. Si todos viniéramos como cualquier producto lácteo con fecha de vencimiento, las cosas serian más llevaderas, habría menos mentiras en los actos, y nuestra actuación seria mucho más convincente.

Lo ridículo en la vida es seguir con vida sin saber hasta cuándo. El día de defunción no acabaría el encanto, el misterio y la poética de la muerte, sí bien no la concebiría ni más rica ni más infortunada, la asentuaría de forma mas “consiente” más real, dejaría de parecernos tan lejana e imposible. La incertidumbre de las horas futuras no acabaría, sería simplemente seguir el conteo regresivo.

POEMA DEL AMOR ETERNO



Las palabras solo son engaño, tras el rostro de aquel que las conjura.

Una voz callada del alma, grita muda un gran amor.

Nada es lo que parece, son los ojos como espejos,

Puedes ver mi alma fragmentada tras mis ojos

Y ver como se hacen polvo mis anhelos.

Es la vida un girar incontrolable, una tómbola loca

Que nos desgarra lo más puro que seremos.

 

Y aunque los vientos sean tormentas

En el seno que reguarda lo mas sacro que añoramos,

No podemos redimir la esencia de algo bello,

Algo que hasta un dios tendría celos.

 

Entiéndeme querida, somos seres pulsátiles,

Que la parca aguarda con mesura,

Entiende que el amor que te profeso es solo tuyo y solo mío.

Que lo demás son cosas tuyas, mías y del resto.

 

Sé muy bien que todos somos egoístas, que lucubramos un pedestal para nosotros

Eso es muestra de lo solitarios que aun estamos. Que queremos ser eternos como el tiempo.

Codiciamos atrapar la arena en un puñado pero torpemente se desliza en nuestras manos

Así como el recuerdo de tus labios, como el calor de tu sonrisa.

Nada tuyo es mío, ni lo mío será tuyo, solo soy tuyo cuando quieres que lo sea,

Pertenezco a ti cuando apeteces de mí ser en ti, solo en ti.

El resto de tu tiempo solo soy un fantasma y tú lo eres para mí

 

Ningún lenguaje podrá comunicarte el amor que eres y por tanto igual yo soy,

Porque el Amor no es más que un verso malversado para esta humanidad corrupta,

Pero este amor que siento despunta la carne que nos hace enclenques.

Más allá de un beso o una tierna caricia, mi amor no cabe en este verso.

3:48 AM



A pesar de las horas, moribundo…
El vino, inaudible el jazz y otra página que no acaba…
Lubricidad macabra, paladear con odio misógino
Fragmento, boceto mal elaborado de Epicuro…
Ni el mismo entiende los versos
Que mas que vómitos son…
Madrugada de perros sonámbulos
De anhelos y perros muertos
La fragilidad sudando por los poros,
Siendo casualidad nefasta
Residuos de una maquinara imperfecta
La hierba creciendo silenciosa…

DOMINOES

Una paupérrima broma, un insulto disipado, una copia malograda de algún texto de Víctor Cotí, remedo de colibrí…

-Pero ella está comprometida con otro y tú lo sabes- dijo su fiel amigo mientras colocaba otra ficha de domino –seis o cuatro- fue su respuesta, no tenia tiempo para responder y jugar al mismo tiempo –se que tengo perdida esta partida… pero…- decía para sus adentros mientras Coleta coloca un pesado seis cinco. Ante de cometer la siguiente movida tomo un poco de vino y saboreó una de las uvas que quedaban en el plato –la tengo perdida…- se repitió para sí a modo de regaño. – Juega pues- dijo el otro – no pienses tanto cada jugada que no estamos jugando una partida de ajedrez –doble cuatro- dijo un tanto presuntuoso –¡la ficha maldita!- exclamo su amigo – así es me he librado de ese karma en este juego- ambos rieron, pues el doble cuatro evocaba el pasado de trágicas partidas -…y lo mas divertido de todo- dijo su amigo entre risas -…es que ahora yo paso…- ambos se desternillaron a carcajadas –es increíble como se vuelca la suerte a nuestro favor cuando todas nuestras esperanzas agonizan…- pensó – ahora tengo la oportunidad de mi revancha- refunfuño en voz alta - ¿Qué dices?- pregunto el otro desconcertado – si que ya tengo de nuevo la oportunidad de salir vencedor así como en este juego lograre salir vencedor también con ella…- rió con eufórica expresión mientras colocaba el cinco cuatro…- se a cerrado el juego- dijo coleta – eres un maldito contador, no sabes disfrutar la emoción de la incertidumbre… siempre calculando, calculando, vete a contar a tu cochino trabajo no aquí..- lo dijo un tanto enfadado pero con mas tinte de chascarrillo. Él solo respiro profundo sin dejar desvanecer una amplia sonrisa y dijo: -he ganado ¿no es esa la esencia de este endemoniado juego? ¿No es acaso la esencia de la vida? ¿Ser unos ganadores? Todos queremos ganar, preferimos ver desnudo frente al espejo el reflejo de un ganador y no la quimera de un perdedor-

EXHIBICIÓN PRO-ÉTICA



Soy un cagado infractor, un iconoclasta de esos que parecen piezas de museo, empalmado por una furia sexual. Un voz me exige (no sé muy bien quién) que me exprese con claridad, ¡putos ciegos de almacenes prostáticos!¡abran los ojos de sus culos para que vean que dentro y fuera solo hay mierda! ahora que me expreso lo más aproximado me dice el guardia lelo de un parque que respete a las señoritas que transitan por alla y que no les enseñe mis "partes", en respuesta amable dejo caer mi respeto por la impecable sociedad mojigata y le presento mis dos medialunas sonrienteS... Sigo mi actuación itinerante porque soy un bufón nómada sin chiste, y en el ocaso de media noche me ventorreo cerca de una rubia tetona y amargada que me mira con asco, -muérdeme el culo perrita odiosa, si tenes rabia mordeme las nalgas flatulentas…- Bueno hasta aquí soy un aedo típico, sin dignidad o prejuicio, ahora el lelo y otros dos gendarmes sacan sus macanas, deciden molerme a golpes, por ser un niño malcriado que se divierte sanamente con las bolas al aire, que bien se siente la intemperie de esta noche de Walpurgis en mis “partes” cuando un público de castrados morales me mira con pudor y fascinación… !oh,nenita de silicona agítame la pija para que vomite una tortuga!

EL SIGNO DE TU PIEL


En tu frágil cintura, cerca de tus firmes nalgas;
Tientas una marcha, símbolo de tu barbarie de mujer.
Me ínsitas a descifrarte, terrible monstruo,
Con tus ojos claros y tu boca bella.
(Paladeante puta)
Paloma que del pico me ofreces la cicuta,
Mi bella Andrómeda, que me encadenas a tus caderas;
Mi musa, mi mucama…

El sendero de tus signos
Son el galimatías del averno
Tu cuerpo de medusa, tú, la multiforme hidra.

tus besos masoquistas


No me roces las mejillas con tus labios.
No me estrujes con tus miradas.
Sabes bien que me tumbo en holocausto
Y solo es por ti, por ti, por ti.

Sabes más de los juegos que yo.
Pobre jugador, y tú tantas veces
Serás ese, mi atareado juego.

No me nombres tres veces en el viento
No me excites con tu salado cuerpo.

No soy de harapos aunque estos me oculten…
Soy de carne como aquellas que con mi piel deseo.
Hoy tal vez no soy sutil, ni un poco poeta,
Pero tengo menos peso en mis palabras, en mi lengua.

No me fisgonees con desprecio,
No tengas esa caridad en mí.
Solo canivalizame hasta el preludio final…

Capullos-crisálidas


A la hora de la muerte vespertina
Se abrigan nuestros miedos en un halo
De espanto y en la aurora hipa un niño huérfano y
Desnudo ante una horrenda luz donde tristes sombras
Vuelan, gritan y se agitan -¡A nacido!…-

Adiós a la cuna cálida y oscura, bienvenido
El mundo de los muertos que presumen un
Letárgico latido de la reina sombría…
La vela sigue encendida, Ícaro caído,
Prometeo maldito en el capullo de un gorrión,
La ninfa del estío dormida en el bosque de Absalón…

Se cubre el gusano en su coraza, seis pies de
Olvido y alivio de los vivos, soberano rey suicida.
Estamos yertos desde el nido
Nos alimentamos de aquellos que en la tarde
Harán un banquete con nuestros entes podridos.

Nace una flor marchita entre tus piernas
Sonrosada, arrugada y parca
En el día huele a margarita, en el crepúsculo
A la marmoleta de tu fugaz belleza. Yo soy
El gusano carroñero que sueña
Con perpetuar tu limbo y concebirse,
(Con cautela) en Alada poesía.

UNA VOZ...


Una voz me llama,
Una voz durmiente ¿es la muerte?
Las sirenas arrastran mi bajel,
Bajo al asfódelos, sucumbo en
La hecatombe de los signos…

… Una voz me llama,
Una voz que parece un eco,
Del abismo de la vida,
Canta loca una voz suicida,
Lejos están las horas enamoradas
Donde sordo me hundía
En el pozo del placer…

Una voz me llama,
Una voz que busco entre sueños,
En el reino de los oníricos faunos,
En el bosque de las hadas,
En las llanuras del centauro,
En el silencio de la llama… una voz me llama.

Vivo



Vivo por no vivir, por verme morir,
Por el filo de la aurora y el puñal,
Por evadirme, por situarme
En el olvido, por engaño, por avaro,
Por mezquino y miserable, por el
Complejo de Edipo, por la piedra de Sísifo,
Por hallar un nombre en la arena,
Por custodiar un tiempo
Que ya no es mío, por sentir que respiro,
Que mis arterias vibran a cada instante,
Que mi corazón palpita y mis manos palpan
Lo real… lo vivo…

domingo, 22 de marzo de 2009

Esta no es mi pipa... yo no fumo




“No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo. Hace un año, hace seis meses, creía que era un artista. Ya no lo pienso, lo soy.”(Henry Miller – Trópico de Cáncer)


Misántropo, engañoso, frívolo, baladí, oblicuo, un tanto circunspecto, contradictorio, fútil, trampero… ¡CORTE! Cae el telón, el director está harto de llevar a cabo esta biografía que no tiene ningún sentido, ¿Quién carajos escribió el guión? ¿Dónde están las líneas guías? ¿Acaso bajo esa máscara ridícula de artista se esconde la naturaleza de algo que merece ser narrado? ¡Qué pretencioso hablar de mí!

Parlotear de un ajeno, una hurraca que repite disparates e improperios, la obra no soy yo, ni ella es mía, no me pertenece, la hurte por codicioso, por afán de un sequito de almas muertas, por un… me piden letras con el amparo de Cronos para que argumente una ficción a media marcha ¡oh flujo inenarrable! ¡Oh grandiosa Musa! ¿Quién puede socorrerme en este capricho de un tercero? Podría mentir para que me dejaran tranquilo, podría hablar de cosas que no conozco, con la propiedad facinerosa del artista que no soy y que no sueño ser. ¡COHERENCIA! Grita el excéntrico director -¡que se vaya la mierda!- le digo a un fulano frente al espejo… no hay suficiente presupuesto para esta narración.

Ante un jurado invisible e implacable me confieso infractor, canalla, miserable e inhumano, sin argumentos para justificar mi falta, tengo las manos sucias (de pintura tal vez) ya mis brazos denotan fatigan, mis ojos han perdido el brillo adolecente y soñador, ahora solo cultivo un sueño perenne y circular de confabularme con la nada. Mi anhelo inmortal ya no aspira a las miradas implacables, recelosas y soberbias de un ciclope, solo quiere mimetizarse en el olvido, hacerse una entelequia nimia que gravite por el mar de las horas que me restan. No quiero hacerme indispensable para nadie, no quiero producir una obra lumbrera para una sociedad clandestina de autómatas kamikazes, no tengo el espíritu aventurero de un marino para llevar los ojos de un naufrago intelectual a lugares que sobrepasen su propia imaginación, aunque entre alucinaciones suicidas juego a las cartas con Caronte… discúlpeme señor director, si me pierdo, la verdad la paga es mala y soy bastante necio, un tanto idiota, un Subnormal con aspiraciones anarquistas o individualista que pretende hacer las cosas como le viene en gana. Digamos como argumento pueril que tal vez por ese carácter intransigente y troglodita, en un entonces asumí el seudónimo de Erebo (prestar atención a las ínfulas de grandeza), porque me sentí hijo del caos (ahora que lo pienso de manera secular, todo proviene, fluye y culmina de él y en él. De ese caos indómito más que bíblico).



Me es enteramente intrincado seguir el hilo cronológico de algo que es una maraña que ni la cuidadosa Arakne o la hermosa Ariadna podrían deshilar, por mi parte jamás he tejido unos guantes de lana o un atrapa sueños, no tengo finas manos de hilandera o artesano… -¡VUELVE A CUENTO!- grita furioso el señor director a través de su reflejo… le repito que es inútil lo que me pide, la empresa de narrar los días, es labor absurda que solo un Funes podría llevar a cabo por el resto de una eternidad. El comienzo es algo desconocido y el fin lo entreveo como algo inalcanzable -déjeme en paz, yo solo soy un actor de segunda y mal pago- le digo eso porque comienzo a ofuscarme, me estoy sintiendo demasiado incomodo con esto, no tengo el temple de los héroes griegos para arremeter con fiereza ante esta situación de biógrafo, lo meramente heroico en mis proezas son mis reiteradas huidas y las ligerezas de espíritu (sufro de un carácter mudable, frágil, discordante, promulgo una concentración dispersa, me aburro con facilidad , escucho a Miles Davis para leer algo de Whitman y la segunda sinfonía de Mahler para figurarme que estoy a punto de llevar a cabo una novela experimental escrita en cinco actos).

Soy un gran escapista, con esporádica maestría evado las responsabilidades hasta el límite que me es posible, no me gusta dar la cara ante nadie (he pagado demasiado por esta pipa y con los años he comenzado a sentir un enfermizo afecto por ella aunque yo no fume). -¿DE QUE PIPA ESTAS HABLANDO?- pregunta el testarudo del director -De la que hurte hace tiempo y con la que paso desapercibido en el mundo del arte, recorriendo galerías obsoletas, exhibiciones mudas, santuarios de vanalidad… me la pongo en el pico con el refinamiento de un dandi, sonrío, hago muecas, opino, pero nunca le hecho una bocanada a su contenido(todo es teatralidad)- Camino con ella, tranquilo, sin brújula y sin mirar las estrellas, porque me siento avergonzado, por ser tan inconsecuente, tan…



He seguido varios ponientes, casi todos por azar con mi pipa robada en la boca y me dejo llevar con ese andar poco altanero y desamparado. En uno de estos paseos “Alucinantes” perdí mi tripulación y los remos de mi bajel, ninguna diosa me ha protegido nunca en este océano de extravagancias, pero rezo a todas horas para que las sirenas me lleven al abismo de la lucidez o al asfódelos -¡trágame Escila!- …y no me mire así señor director, no soy un fatalista convexo como usted comienza a figurarse, aun tengo esperanzas, me gusta dormir hasta tarde para no ver el sol, y cada vez que puedo le rindo culto onanista al pensamiento Duchampiano que plantea al erotismo y el humor como salvación del arte moribundo, encuentro la maravilla orgiástica así sea viendo las noticias más infames.

Por eso trato de reírme de la tragedia, de tomar la vida como un chiste, trato de hacer de la manifestación artística un gran ridículo (cosa que no escatimo imperiosa sino circunstancial); mis aspiraciones son someras, chascarrillos del momento, influencia y afluencia del instante vivido, pasado y augurio del próximo. Me dejo embelesar por los pasajes oníricos, sórdidos, libidinosos e inadmisibles. Me divierten las utopías que el hombre fábrica para complicarse la existencia, su afán del progreso, su fe ciega por la tecnología de vanguardia, sus ávidos anhelos terrenales y previsiblemente sublimes, el error en candilejas… por esta razón, señor director le pido encarecidamente que permita que me quede tras bambalina con este ímpetu de vouyer mientras me pregunto entre las sombras este verso de Sabines:

¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

Con esta pipa ajena en mis labios se dibuja una sonrisa, me siento placido, inactivo, violeta, meloso, grávido, holgazán, morboso, iconoclasta vegetativo y pretencioso. “La renuncia ante la acción como premisa”. Quiero batallar en el frente como lo hacen los muertos, sonrientes, con la boca llena de moscas y de miasmas. Desde acá puedo verlo todo…

Allá esta Banksy en un muro de la estancia haciendo el grafitti de un macaco que amenaza con dominar el mundo, al otro costado, Samo está intentando pintar su redención emulando a Caravaggio, de fondo viajan por todo el espacio las cacofónicas melodías de John Cage, en el centro del escenario esta Baargeld, iracundo, vestido de Pierrot, purificando sus monstruosidades a hachazos y tatareando una melodía de Russolo… Allá en añicos resurge la “Gran obra”. En algún lugar, entre del público está sentado el solitario de Hopper, esperando conocer a Kerouac mientras el café se enfría en sus manos, son las tres de la madrugada en mi reloj de arena, Tristan Tzara está de acomodador y recibe las entradas, no dejó entrar a Dalí porque se cagó en los surrealistas, pobre Max Ernst, pobre Chirico, trágico Magritte. Aparece Artaud como anfitrión de esta charada, vestido de delfín, se acerca al micrófono y dice: “Todo el arte es obsoleto, una nimiedad con ínfulas de inmortalidad. Una ociosidad sin pedestal, una salida rápida para el convencionalismo aunque poco segura. Reír sin optimismo, reír por reír, reír porque así se acentúa más el desarraigo y la impotencia, reír por que el arte se halla escondido en la risa y en el pecado de los tontos, reír así sea con la risa hipócrita de Garrik.” Luego se da un tiro de tedio. Rothko usa la sangre para pintar un cuadro. -¿Qué demonios pretende usted con todo esto?- me pregunta el señor director y yo solo puedo agregar que humildemente no pretendo nada, simplemente me aburro, eso es todo, usted sabrá entender, porque esta pipa que traigo en el pico es mas suya que mía, yo solo la tome prestada por un rato, termine usted esta comedia irrisoria como le plazca, creo que usted sabe mentir mejor que yo sobre mi vida, además yo prefiero dejar las cosas inacabadas para darles un carácter anacrónico, libre, para sentirme como un verdadero creador de utopías, como un Krutikov que vive en las nubes, como un Sant’Elia adormilado, como un obrero que prefiere no zanjar la edificación faltante en un muro de este recinto y decide entregarse a la bebida sin importarle la agonía de una familia expectante y hambrienta. A usted señor director le dejo la parte ornamental, eso que respecta al orden de las cosas, a mi déjeme seguir mirando en paz.